jueves, 10 de febrero de 2011

Estética del aparecer de Martin Seel

Me sucede con frecuencia, cuando converso con jóvenes estudiantes de filosofía y me refiero a la experiencia estética en relación con el arte, que me preguntan como esperando que me corrija: ¿experiencia estética o experiencia artística? Esta no es una pregunta trivial, sino que refleja una grave disociación en el ámbito académico entre estética (en el sentido de aisthesis) y filosofía del arte. Martin Seel, autor de este libro, considera que una comprensión cabal del arte, en tanto experiencia individual y cultural, no es posible si se mantiene dicha disociación. A partir de allí, Seel elude una aproximación metafísica para más bien dar paso a una consideración sobre el fenómeno mismo del aparecer. En lo fundamental, este es un estudio fenomenológico del arte que se erige también como una antropología filosófica. Se trata, por lo tanto, de una obra enteramente recomendable, sobre todo para quienes creemos que la filosofía del arte, perdida hoy entre las viejas especulaciones metafísicas y el sinsentido postmoderno desde el cual todo es arte, tiene todavía un terreno promisorio en la indagación que se ajusta a las experiencias sensibles.


Título: ESTÉTICA DEL APARECER
Autor: MARTIN SEEL
Formato: 13 x 20 cms.
Páginas: 310
Editorial: Katz Editores
Ciudad: Madrid
Año: 2011
Traducción: Sebastián Pereira Restrepo
ISBN: 978-849-294-614-3

Reseña editorial:
Dado que la capacidad para encontrar una realidad estética es la forma central de la percepción humana, el significado existencial y cultural de la experiencia estética sólo puede ser comprendido si se unifican la estética y la filosofía del arte, separadas en las últimas décadas tanto por la filosofía continental como por la filosofía analítica. Es ése el objeto de esta obra, en la que Martin Seel postula que la estética no comienza con los conceptos de ser o de apariencia sino con el de aparecer. El aparecer -señala- revela la realidad que comparten todos los objetos estéticos, por muy diferentes que puedan ser en otros aspectos. Desde esta perspectiva, percibir las cosas y los acontecimientos momentánea y simultáneamente, tal como aparecen ante nuestros sentidos, representa un medio genuino de experimentar el mundo. Y la conciencia que así emerge es una facultad antropológica central: al percibir la insondable particularidad de algo dado a los sentidos se obtiene una percepción del presente indomeñable de nuestra existencia. La atención al aparecer es por tanto al mismo tiempo una atención hacia nosotros mismos.

Página Web de Katz Editores.

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