martes, 1 de agosto de 2017

A era do ressentimento de Luiz Felipe Pondé (2014)

Resentimiento.- Dícese de la negación de la vida tal como ella es, hecha ya sea en términos morales, religiosos, políticos, metafísicos u otros, a causa de una exacerbación de la propia voluntad. En este ensayo, el filósofo brasilero Luiz Felipe Pondé, columnista de Folha de S. Paulo, explora los alcances del resentimiento en la sociedad occidental contemporánea. Su conclusión, desde luego, no es alentadora, pero raras veces la verdad lo es: vivimos en medio de un resentimiento masificado, de una pandemia de resentimiento; incluso –sobre todo, en realidad– quienes creen estar libres de caer en él. Con tono irónico y pesimista, Pondé se apropia del concepto nietzscheano para señalar que nuestra existencia está inevitablemente signada por un cierto resentimiento: al universo le somos indiferentes, nuestra existencia es en última instancia absurda e irrelevante, y sin embargo debemos rebelarnos ante ello y darle un sentido, una relevancia. Parte esencial de nuestra condición es saber decir "No, esto no lo acepto" y afirmarnos por sobre lo que nos es adverso. ¿Tenemos alternativa? No hacerlo, abandonarse al nihilismo que es como dejar de respirar, porque incluso al respirar nos afirmamos, eso sería caer, justamente, en el más reprochable resentimiento. Sería darse demasiada importancia a uno mismo y no aceptar lo más profundo de la vida: su sinsentido. Asumirlo, recordarlo en cada instante y a la vez vivir con la mayor de nuestras fuerzas: eso es lo que se nos demanda. Lo esencial aquí es la aceptación del dolor, no rehuirle o buscar suprimirlo como los ascetas. Porque fuerte, como señalaba Nietzsche, no es quien se encierra en sí mismo, en sus certezas, en su prepotencia, sino quien sabe abrirse a los embates del destino y puede amarlos a pesar de todo. Aquél que puede decir: "amo a la vida por todo lo que ella es; y si sólo tiene dolor para mí, por eso también la amo".

En su libro, Pondé reafirma y actualiza lo dicho por Nietzsche: el desierto crece, la indiferencia del mundo nos lleva al vacío existencial. El resentimiento consiste en buscar refugio ante dicho vacío. Algunos siguen buscando ese refugio en la religión, pero la mayoría se vuelven errantes sedientos que sólo saben encontrar consuelo en la diversión, en el mundo digital, en una vida de consumo, con sus alegrías efímeras, alienándose en nombre del mercado como lo hacían (y lo siguen haciendo) con el partido político. Entretanto, la vida sigue siendo un escándalo: es como es. En mil años, dice Pondé, la nuestra será reconocida como la era del resentimiento: "Oirán hablar vagamente de nuestras redes sociales y de nuestra creencia en su potencial revolucionario [...]. La idea misma de revolución será vista como una forma de animismo. Se tomarán más en serio a los griegos, romanos y hebreos, porque verán en ellos pueblos que buscaban el conocimiento, y no sus propias imágenes en el rostro del universo".

Son varias las formas como, según Pondé, arribamos al resentimiento. En lo más profundo está nuestro olvido del oráculo de Delfos; es decir, de la aceptación necesaria de nuestra mortalidad. Nosotros envidiamos la inmortalidad de los dioses y no sabemos hacernos con nuestra muerte que, como decía Nietzsche, no es una sino muchas muertes: las enfermedades, la falta de inteligencia, la infidelidad, los fracasos, las pérdidas, la desilusión amorosa, la falta de belleza, etc. En consecuencia, nuestras ambiciones las dirigimos mal y sin conciencia de los límites: queremos más de lo que necesitamos, dependemos del reconocimiento ajeno y creemos que es muy poco, y pensamos que merecemos ser (más) amados por el simple hecho de ser quienes somos. Sobre esos tres pilares, afirma el autor, se funda nuestra era narcisista que sólo admite elogios y no cuestionamientos. Desde luego que narcisismo no es lo mismo que individualismo, porque el narciso no es un in-dividuo, sino que se desdobla y depende de su reflejo (el "me gusta" de los otros). Dice Pondé: "Un día, la privacidad fue un bien protegido bajo siete llaves. Hoy, ella es un tormento, porque, cuanto más privacidad tenemos, más claro es el vacío de las horas. La salida es buscar ser invadido por los demás en un delirio de celebridades y redes sociales. El síntoma indica claramente la patología: la candente disolución de cualquier subjetividad real".

En esas condiciones, la filosofía y su "inutilidad" se vuelven insoportables. Las ideologías son lo que se busca y se fomenta; ideologías entre las que el autor no tiene reparos en colocar al grueso del feminismo actual, moralista y desconocedor del cuerpo y sus demandas que superan la voluntad racional. Este es el punto que más polémica ha despertado del ensayo de Pondé, toda vez que muchos reclamos sociales podrían caer dentro de la categoría de resentimiento.

La era del resentimiento es también la era de la política del espectáculo. Hay que recordar que el autor es un filósofo y no un político, a pesar de sus intervenciones en el debate público. El político, como el artista, busca agradar, tener un público que le aplauda; el filósofo, en cambio, no escribe novelas rosa. Sin embargo, Pondé no pretende nada más desagradar, sino generar una reacción –como hacían los antiguos cínicos– a través de la mordida, de preguntas que dan lugar a la incomodidad, a la aporía. Todo depende de la receptividad del lector. Si se ofende, pierde (muestra su resentimiento). Si conserva una disposición amistosa (philía) con el cuestionamiento, puede que obtenga algo valioso de él. Eso está detrás del nombre mismo de philo-sophía. El filósofo es el que está bien dispuesto al desengaño. Porque en filosofía –siempre que hablemos de verdaderos filósofos y no de meros profesionales de la filosofía, más interesados en su imagen pública y sus carreras políticas que en la verdad–, en filosofía la crítica no es nunca una cuestión personal. Albert Camus recordaba que, tras romper definitivamente su amistad con Lou von Salomé y Paul Rée, y en la más completa soledad ante la inmensa tarea que tenía por delante (su Zarathustra), Nietzsche solía salir por las noches para pasear por las montañas del golfo de Génova. Cada tanto, juntaba hojas y ramas y encendía inmensas hogueras que se quedaba contemplando hasta que se consumían. Ante esa escena, contada por los genoveses, Camus agregaba: "A menudo he pensado desde esos fuegos y su luz ha bailado detrás de toda mi vida intelectual. Incluso, si en ocasiones he sido injusto con ciertos pensamientos y con ciertos hombres que he conocido en el siglo, es porque los coloqué sin querer ante esos incendios y quedaron inmediatamente reducidos a cenizas" (Carnets, Cahier VII, 1953).


Título: A ERA DO RESSENTIMENTO. UMA AGENDA PARA O CONTEMPORÂNEO
Autor: LUIZ FELIPE PONDÉ
Formato: 16 x 23 cm.
Páginas: 176
Editorial: Leya
Ciudad: São Paulo
Año: 2014
ISBN: 978-8-544-10051-6

Reseña editorial:
A era do ressentimento se caracteriza, entre outros fatores, pelo individualismo excessivo e narcisista que envolve a sociedade ocidental contemporânea. De maneira mordaz e sarcástica que lhe é característica, Pondé analisa, sob o aspecto cultural, a era do ressentimento em que vivemos, discutindo temas como beleza, erotismo, desejo e felicidade. Além de um relato poderoso, capaz de conduzir a reflexões de impacto sobre a maneira como estamos conduzindo nossas relações, trata-se, antes de tudo, de uma obra confessional, em que o filósofo revela a agonia que sente por estar cercado de ressentidos.

"Nietzsche costumava dizer que nós sonhamos com um sol que se preocupe com o que a gente sente. E ele dizia que no final das contas, quando a gente descobre que o sol não está nem aí pra nós, que as estrelas não brilham pra nós, que o mar não existe pra que a gente nade nele, a gente entra num desespero que ele chamava de ressentimento. O que é o ressentimento? É você achar que todos deviam te amar mais do que amam, você achar que todo mundo devia reconhecer em você grandes valores que você não tem. Do século XIX pra cá, o ressentimento piorou muito. Ele está em toda parte. Você não pode falar nada que todo mundo se ofende, se você fizer uma crítica, todo mundo toma como pessoal. Provavelmente, daqui mil anos, não vão lembrar da nossa época como a época do iPad. Vão lembrar da nossa época como a era do ressentimento. Somos uma civilização de mimados que não é capaz de escutar nenhuma crítica sem achar que é uma questão de ofensa pessoal".

domingo, 7 de febrero de 2016

La idea del socialismo de Axel Honneth

El filósofo y sociólogo Axel Honneth (Essen, 1949), director del Instituto de Investigación Social de la Universidad Goethe de Frankfurt, recientemente ha publicado por la editorial Suhrkamp un nuevo libro: Die Idee des Sozialismus. Versuch einer Aktualisierung (La idea del socialismo. Intento de una actualización). Honneth retorna en este escrito a los orígenes del socialismo, para identificar su idea fundamental: la idea de libertad social. Partiendo de ese núcleo, que coloca a la historia en clave hegeliana, revisa las razones por las que el proyecto socialista finalmente fracasó. Dicha revisión, desde luego, está dirigida a la posibilidad, no de un retorno sino de una nueva versión del proyecto, fiel con su idea básica pero acorde con la realidad del siglo que acabamos de empezar. Lo que le interesa al filósofo, claro está, es la discusión sobre los conceptos del socialismo. Es con un debate conceptual renovado que puede perfilarse dicha posibilidad. Por eso, en lugar de agotar las municiones en determinados movimientos políticos recientes, urge más teorizar, actualizando la idea del socialismo. Honneth propone aquí una actualización posible entre otras, bajo el ideario de la libertad. Ahora bien, ¿por qué insistir en el socialismo pese a su fracaso? No se trata de una obstinación académica o ideológica, sino que, para Honneth, el socialismo ofrece una fuente de "orientación ético-política" de la que carece la tradición capitalista en sus 150 años de dominación normativa. No obstante, la teoría socialista debe ser reformulada: los antiguos teóricos estaban demasiado interesados por ubicar dicho concepto de libertad en la esfera económica, mientras que cada vez más se trataba de atender al concepto político de la libertad. Ello permitiría apreciar también por qué el socialismo perdió su fuerza: sus supuestos teóricos provenían de la época industrial. Esto resulta polémico, puesto que, si bien es cierto que el socialismo no supo trascender cierta ortodoxia economicista, podría verse, desde otra óptica, que el socialismo actual ha perdido casi enteramente ese asidero "científico" que hacía a Marx y a Engels distinguirse de los socialismos meramente utópicos y del hegelianismo. Pero Honneth no desatiende lo económico; propone colocarlo en el marco normativo de la solidaridad. En todo caso, esto es precisamente lo que hay que discutir: los fundamentos y los alcances de la idea de libertad que se busca aún hoy ante la indignación por las condiciones de vida del capitalismo, adecuando dicha idea a nuestros conocimientos y experiencias actuales; es decir, dentro de una forma de vida democrática. Sólo si tenemos éxito en esta empresa, sostiene Honneth, la confianza en el proyecto socialista se puede recuperar.

Título: DIE IDEE DES SOZIALISMUS
Autor: AXEL HONNETH
Formato: 12,5 x 20,5 cm.
Páginas: 168
Editorial: Suhrkamp
Ciudad: Berlín
Año: 2015
ISBN: 978-3-518-58678-5

Reseña editorial:
Die Idee des Sozialismus, die der Empörung über die kapitalistischen Lebensbedingungen für mehr als 150 Jahre normativen Halt und geschichtliche Orientierung gegeben hat, scheint heute jegliche Zugkraft verloren zu haben. Trotz eines wachsenden Unbehagens lässt sich gegenwärtig jedenfalls kaum jemand dazu hinreißen, in ihrem Namen noch einmal Vorstellungen einer Lebensform jenseits des Kapitalismus zu entwerfen. Wie ist das rapide Veralten dieser einst so faszinierenden Idee zu erklären? Und was müssen wir tun, wenn wir sie für unsere Zeit retten wollen?

Página Web de la editorial Suhrkamp.

El índice y las primeras páginas pueden verse aquí.

jueves, 8 de octubre de 2015

Recursos kantianos en línea



Sergy Tyukanov, Proyecto para la Biblioteca Kant en Königsberg (arquitectura fantastica)

En los últimos años, la investigación kantiana ha renovado fuerzas y ha crecido considerablemente en las más diversas regiones e idiomas. Como resultado de ese interés, que muestra su diversidad cada cinco años en los Internationalen Kant-Kongresses, y ya sin los corsés exegéticos de interpretaciones neokantianas o heideggerianas, hegelianas o marxistas, cada vez se cuenta con más recursos en línea, lo que no hace sino facilitar el trabajo riguroso de los académicos. En el Kant-Kongress de este año, en Viena, se acaban de presentar proyectos y sitios web con recursos sobre la extensa obra kantiana. Entre ellos cabe destacar los siguientes:

1) La nueva edición de las obras de Kant de la Akademie-Ausgabe:

2) El Opus Postumum en facsímil y con transcripción de acceso abierto:

3) KantPapers, sitio web derivado de PhilPapers que permite tener conocimiento de lo más reciente en bibliografía kantiana:

4) El Archivo digital de textos alemanes del siglo XVIII, a cargo del UWO Kant Reseach Group (http://publish.uwo.ca/~cdyck5/UWOKRG/digitalarchive.html), que cuenta con la lista de los libros que estaban en la biblioteca personal de Kant al momento de su muerte y que él legó a su colega, J. F. Genischena. La lista, con acceso a algunos de ellos, sigue el Immanuel Kants Bücher (Berlin: Martin Breslauer, 1922) de Arthur Warda:
http://publish.uwo.ca/~cdyck5/UWOKRG/kantsbooks.html

5) Critique, un foro cuyo objetivo es publicar evaluaciones de los últimos estudios sobre Kant, el kantismo y el idealismo alemán, cubriendo publicaciones en inglés, alemán, francés, italiano, español y portugués. Lo interesante es que el autor del libro tiene el derecho a responder a sus críticos, los cuales pueden participar dos veces, dejándole al autor la última palabra:
https://virtualcritique.wordpress.com/?ref=spelling

6) La edición digital de las obras completas de Kant en Korpora, que incluyen un buscador:
http://korpora.zim.uni-due.de/Kant/

lunes, 27 de julio de 2015

La significación del ateísmo contemporáneo de Jacques Maritain


Estudiar la significación filosófica del ateísmo no es una tarea sencilla aun cuando se restrinja a sus manifestaciones más actuales, porque se requiere de una comprensión histórica profunda para poder vislumbrar su complejidad contemporánea. Además, porque es necesario observar que el fenómeno fundamental es ajeno, tanto en el creyente como en el no-creyente, a términos escolásticos (lógicos) y a explicaciones naturalistas (físicas). Por eso Nietzsche enfocaba el asunto desde la vitalidad o la muerte de Dios, y no desde su existencia o inexistencia. Ello implica, desde luego, salir de los estrechos márgenes del ateísmo más común, basado en un positivismo que no por científico es menos teológico, así como también de los de quienes pretenden superarle con una fe libre de dudas.

En 1949, Jacques Maritain, que al entrar en contacto con Bergson abandonó el materialismo para luego, alejándose de su maestro, convertirse en católico neotomista, dio una conferencia titulada: La signification de l'athéisme contemporain, en el que ofrecía una caracterización del ateísmo y esbozaba su superación. Ya en su temprana crítica de Bergson (La philosophie bergsonienne: études critiques) tachaba al ateísmo como ilusorio. Puede parecer curiosa tal calificación por parte de quien cree en un ser que no tiene realidad empírica, pero es que, precisamente, su presupuesto era la objetividad ideal de Dios como fundamento seguro de la creencia. Lejos de las tendencias más históricas de la mayoría de teologías contemporáneas, Maritain buscaba ese fundamento en la clásica theologia rationalis; esto es, la fe en un marco ontoteológico: Dios existe por la necesidad lógica evidente de un ser que sea causa primera de todos los seres. De allí podía concluir que, "si un filósofo presupone realmente el ateísmo, la ciencia que del ser tendrá, constituyéndose en la privación de aquello que asegura la realidad y el orden de las cosas, no escapará al desequilibrio y la ilusión" (OEC, I, p. 485). Tratándose de comprender la realidad objetiva del mundo y su fundamento causal, al ateísmo sólo le quedaría ser un recurso retórico, un remedo de filosofía sumamente limitada, incompetente por su propia posición negativa respecto de "la realidad y el orden de las cosas". Pero, ¿por qué tendría que asumirse ese marco teórico como indispensable? ¿Por qué tendría que estar exenta la creencia de contradicciones si, al menos el cristianismo, está lleno de paradojas? ¿Por qué no puede la experiencia religiosa hundirse en el infinito? ¿No advierte que esta reducción de lo divino a la racionalidad humana es precisamente lo que la tradición judeocristiana establece como el pecado original? ¿No ha leído Maritain a Hegel, por no mencionar a Schelling? Y, más allá de eso, ¿puede efectivamente reducirse toda la experiencia religiosa a una explicación lógica? ¿Qué más puede dar en la vida del creyente contemporáneo todo eso? ¿Qué problema hay, por último, si todo es en realidad desequilibrio e ilusión?

El error de Maritain no está en anclarse en una sistematización racionalista del siglo XIII, sino que, mediante su simplificadora y descontextualizada versión moderna (el neotomismo), pierde de vista lo esencial del ateísmo (y de la propia creencia); especialmente del ateísmo posterior a Nietzsche, aquél que no niega la existencia objetiva de Dios porque ha salido de ese marco objetivista del que Maritain no puede salir. Incluso la teología negativa de los místicos se aproxima al ateísmo de una manera que vale la pena considerar ("Dios es nada") y que no está ya dentro de una lógica del ser. Tampoco advierte Maritain cómo el ateísmo positivista era una consecuencia esperable de poner a la creencia en un plano enteramente racional y en una lógica causal. No ve nada de esto desde el momento en que decide que el ateísmo de nuestros días procede del idealismo y del cientificismo. Sin duda, Dawkins podría entrar en su caracterización, pero no Nietzsche, cuyo ateísmo lee del todo mal. En suma, este ensayo, más que tratar sobre la significación del ateísmo contemporáneo, habla del contemporáneo ensimismamiento de una fe racionalista. A pesar de ello, y más allá de los términos de que se sirve, la estrategia general de Maritain debe ser atendida por un actual ateísmo no positivista; a saber, que la negación de Dios sería, en el fondo, una experiencia religiosa. Y al no ser consciente y deliberada, es por lo tanto una experiencia religiosa fallida además de un falso ateísmo.

Más allá del "ateísmo práctico", que es según Maritain el de quienes "piensan que creen en Dios, cuando en realidad niegan su existencia en cada una de sus acciones y por el testimonio de su conducta" (OEC, IX, p. 445), es decir, la mayoría de cristianos, y de los que denomina "pseudoateos", que dicen que no creen en Dios pero que en realidad creen inconscientemente en él, Maritain se dirige al "ateísmo absoluto". Éste es el que tiene un compromiso consciente y explícito contra la divinidad: "rechazan la existencia de ese mismo Dios que es el objeto de la fe y de la recta razón y que ellos aprehenden en su noción auténtica" (OEC, IX, p. 348). No es el simple rechazo de la idea de Dios ("ateísmo negativo"), un tanto superficial, como con los libertinos del siglo XVII que no buscan transformar el universo teísta. Se trata, nos dice Maritain en esta conferencia, del "ateísmo solitario" de Nietzsche, el "ateísmo literario" de Sartre y Camus, el "ateísmo revolucionario" del materialismo marxista. Lo común en ellos ("ateísmos positivos") sería su "lucha activa contra todo cuanto pueda recordarnos a Dios -es decir, antiteísmo antes que ateísmo-, y al mismo tiempo, un desesperado y heroico esfuerzo por volver a fundar y a reconstruir todo el universo humano de pensamiento y la escala humana de valores, de acuerdo con ese estado de guerra contra Dios" (OEC, IX, p. 446). Lo propio del ateísmo contemporáneo, dice Maritain, es precisamente el ser absoluto y positivo.

Pues bien, las contradicciones que Maritain asigna a este ateísmo absoluto son dos. Por un lado, se basaría, al igual que el teísmo, en un acto de fe que compromete por entero a la persona, "un acto fundamental de elección moral, una determinación libre y decisiva" (p. 449). Allí ubica Maritain a las filosofías de Feuerbach y Nietzsche, "teólogos de nuestras filosofías ateas contemporáneas" que "se sienten encadenadas, a pesar suyo, a una trascendencia y a un pasado que constantemente deben vetar y borrar, y en cuya negación han echado sus propias raíces" (OEC, IX, p. 131). Maritain advierte que las explicaciones lógicas y científicas son para este ateísmo cosa "de segunda mano", puesto que su fundamento es más bien antropológico, pero, además de que ello no lo lleva realmente a considerar al ateísmo fuera de dichas explicaciones, no entiende ese suelo antropológico; es decir, no entiende cómo esa lucha contra toda trascendencia ultramundana no parte de esa negación, sino que, más bien, la negación parte de una afirmación positiva del mundo, de este mundo de las apariencias que es el único que tenemos y en el cual se construyen todos los valores. El ateísmo no coloca sus raíces en la trascendencia que rechaza, así como tampoco en una inmanencia ajena a toda trascendencia, sino que incorpora la trascendencia en la inmanencia más radical. En el caso de Feuerbach, tenemos una inmanencia ética procedente de Hegel. En el caso de Nietzsche, una inmanencia estética procedente de Kant y Schopenhauer. Hay que decir también que hay aquí una confusión: difícilmente la negación feuerbachiana (hegeliana) de la trascendencia puede considerarse ateísmo. En la línea hegeliana, Dios muere a su trascendencia para resucitar en su inmanencia: Dios se hace carne, se vuelve un Dios histórico, pero sigue tratándose de Dios. Tanto Hegel como Feuerbach son, deliberadamente además, cristianos radicales. Únicamente en el caso de Nietzsche hay negación del cristianismo. Y sólo si se toma seriamente la diferencia de esa actitud estética frente al mundo, tanto con la actitud religiosa como con la ética, pueden plantearse también sus cercanías. Maritain no hace este esfuerzo, sino que opta por el recurso fácil, propiamente escolástico, de quienes dicen que la negación de Dios ya supone lógicamente a Dios. Es el argumento de Anselmo contra "el insensato"; argumento que critica el propio Aquinate y que no es sostenible en absoluto después de Kant, ya que una cosa es el plano lógico y otro el ontológico. Se trata, pues, de una falsa contradicción.

Por otro lado, Maritain sostiene que "el ateísmo absoluto comienza pretendiendo que el hombre se convierta en el único amo de su propio destino, totalmente libre de toda enajenación y de toda heteronomía, total y decisivamente independiente de todo objetivo final, así como de toda ley eterna" (p. 451). Aquí Maritain insiste en el "error inmanentista" del presunto subjetivismo ateo, a partir del cual afirma una segunda contradicción: en su inmanentismo acaba por recurrir a un "Gran ser" humano; es decir, a la trascendencia, pero una ilusoria porque está limitada a la contingencia y a la historia. La descripción de Maritain sigue siendo simplificadora, tanto frente a la dialéctica hegeliana como frente al vitalismo nietzscheano, pero tiene un buen punto en el riesgo de inmolar la libertad en manos de una sacralidad histórica a la que habría que entregarse, una suerte de dios mortal. Ese riesgo, no obstante, no se evita volviendo a una fe ultramundana, sino radicalizando el sentido de la tierra; es decir, la finitud, la vida sin certezas. Ese es el camino del ateo, muy distinto al del santo. Maritain pretende que el santo tiene el más radical ateísmo frente a los ídolos, puesto que no coloca su fe en "el dios naturalista de la naturaleza, en el Júpiter del mundo, en el gran dios de los idólatras, de los poderosos sentados en sus tronos y de los ricos con su gloria terrenal; el dios del éxito, que no conoce ley alguna, y el dios del mero hecho con rigor de ley" (p. 458), mientras que el ateo no sería suficientemente ateo contra esos ídolos. Es cierto que desde la religión se puede emprender dichas críticas, algo que hace el profeta más que el santo, pero también es cierto que las religiones han buscado con frecuencia afianzarse aliándose con el poder terrenal y eliminando así a competidores y herejes. Por el otro lado, nada hay en la esencia del ateísmo auténtico, que es la duda y no la fe, que le impida criticar también toda divinización secular o naturalista. La diferencia que quiere Maritain es artificial en la misma medida en que lo es su reducción del ateísmo a la religión. La relación entre el creyente escéptico y el escéptico ateo sigue estando pendiente, pero en términos en los que se asuma la irreductibilidad entre uno y otro. Cuando el creyente deje de considerar al ateo como un insensato al que hay que convertir, en ese momento será posible el diálogo.


Título: LA SIGNIFICACIÓN DEL ATEÍSMO CONTEMPORÁNEO
Autor: JACQUES MARITAIN
Formato: 15 x 21 cm.
Páginas: 46
Editorial: Encuentro
Ciudad: Madrid
Año: 2012
Traducción: Rogelio Rovira
ISBN: 978-84-9920-125-2

Reseña editorial:
El análisis de las características propias del ateísmo contemporáneo, y la advertencia de la doble incoherencia en que necesariamente incurre, llevan a Jacques Maritain a reconocer el hecho, solo en apariencia paradójico, de que semejante negación de Dios es, en su raíz misma, un fenómeno religioso. De ahí que en este iluminador ensayo se plantee la cuestión capital de cuál de los dos, el ateo o el santo, representa la ruptura más intransigente y revolucionaria con toda la injusticia y el engaño de este mundo. La respuesta ofrecida por el genial pensador tomista no por impecablemente inferida deja de resultar sorprendente: el ateo genuino o absoluto no es sino un santo fallido, a la vez que un revolucionario engañado.

domingo, 19 de julio de 2015

Call for Papers: The New Yearbook for Phenomenology and Phenomenological Philosophy (2016)


CFP: Artículos para The New Yearbook for Phenomenology and Phenomenological Philosophy (2016)
Tema: Phenomenology of Emotions: Systematic and Historical Perspectives
Idioma: Inglés
Formato: Publicación impresa
Deadline: Envío de colaboraciones hasta el 30 de diciembre de 2015



The New Yearbook for Phenomenology and Phenomenological Philosophy

INVITES SUBMISSIONS ON THE FOLLOWING TOPIC:

Phenomenology of Emotions: Systematic and Historical Perspectives

Guest Editors: Rodney K.B. Parker & Ignacio Quepons

The emotions (Gefühlen, Stimmungen) have been a topic of phenomenological analysis since the beginning of the phenomenological movement. In recent years there has been a general turn toward a serious reconsideration of emotional experience in philosophy and in the social and cognitive sciences. This has led to an increased interest in the phenomenological descriptions of emotion developed by Edmund Husserl and his early followers, and how their work might shed light on current problems and debates. We welcome submissions on systematic and historical aspects of the phenomenology of emotions, with emphasis on Husserl and the early reception of his work on emotion; current developments in phenomenology of emotions; valuing and action in transcendental phenomenology; and the historical antecedents of the problem of the intentionality of emotions within phenomenological research. The writings of Franz Brentano, Edmund Husserl, Carl Stumpf, Theodor Lipps, Moritz Geiger, Alexander Pfänder, Max Scheler, Maximilian Beck, Else Voigtländer, Margarete Calinich, Aurel Kolnai and Stephan Strasser, among others, are of particular interest. We are open to receive contributions on the topic of intentionality of emotions in other philosophical traditions if the paper emphasizes, compares or criticizes an important aspect of the phenomenological account of emotions.

Articles can be no longer than 75.000 characters, including spaces and footnotes. All submissions should be prepared for blind review, and sent to queponsi@seattleu.edu by 30 December, 2015. 

Confirmed invited contributors:
Anthony Steinbock, Southern Illinois University Carbondale
Antonio Zirión Q., National and Autonomous University of Mexico
Ingrid Vendrell Ferran, University of Marburg
Mariano Crespo, University of Navarra
John Drummond, Fordham University
Panos Theodorou, University of Crete

lunes, 13 de julio de 2015

A Companion to Ancient Aesthetics de Pierre Destrée y Penelope Murray (eds.)

Pierre Destrée enseña filosofía antigua en la Universidad Católica de Lovaina (Louvain-la-Neuve), donde se doctoró bajo la asesoría de Jacques Taminiaux y Pierre Aubenque con una tesis sobre el sentido de la metafísica en Aristóteles. Es asimismo investigador del Fondo de la Investigación Científica de Bélgica (FNRS) y miembro del Centro De Wulf-Mansion para la Filosofía Antigua y Medieval, para el cual es editor en jefe de la serie "Aristote. Traductions et Études" publicada por la editorial Peeters. Además de autor de numerosos artículos en libros y revistas académicas, ha coeditado: Aristote. Bonheur et vertus (PUF, 2003), Akrasia in Greek Philosophy. From Socrates to Plotinus (Brill: 2007), Ancient Perspectives on Aristotle's de Anima (Leuven University Press, 2010), Plato and the Poets (Brill, 2011), Le Bien et le Beau. Approches Historiques (Ovadia, 2012), Plato and Myth: Studies on the Use and Status of Platonic Myths (Brill, 2012), Cambridge Companion to Aristotle's Politics (CUP, 2013). Todas estas compilaciones reúnen a reconocidos especialistas y constituyen referencia obligada en sus respectivos temas. Este año acaba de aparecer su A Companion to Ancient Aesthetics (Wiley-Blackwell), preparado junto a Penelope Murray, que es especialista en literatura clásica, enseñó en la Universidad de Warwick hasta su retiro en el 2008. Murray es autora de: Genius. The History of an Idea (1989), Plato on Poetry (1996), Classical Literary Criticism (2000) y Music and the Muses: the Culture of Mousike in the Classical Athenian City (editado con Peter Wilson, 2004).

Este Companion ha sido bastante esperado desde su anuncio. Se trata del primero que abarca una considerable amplitud de enfoques y temas sobre lo que puede llamarse el "arte" y la "estética" de la Antigüedad. Para ello, Destrée y Murray han tenido el acierto de dividir el libro en tres partes. La primera incluye ocho artículos que contextualizan diversas expresiones artísticas. Destacan allí los textos de Richard P. Martin sobre los festivales, los symposia y las representaciones poéticas; el de Deborah Steiner sobre las diferentes figuras poéticas de la épica y la lírica; y el de Eleonora Rocconi sobre la música y la danza en Grecia y Roma. En la segunda parte, doce especialistas ofrecen un conjunto de aspectos relevantes del arte antiguo. Especial interés pueden tener los artículos de Andrew Ford sobre la autonomía poética (como se sabe, el de autonomía en el arte es un concepto moderno, pero con raíces poco estudiadas en la Antigüedad clásica); de Penelope Murray sobre la inspiración; de Jeffrey Walker sobre los cánones; de Armand d'Angour sobre la sensibilidad musical; de Anastasia-Erasmia Peponi sobre la danza; de François Lissarrague sobre el arte de los vasos griegos; de Michela Sassi sobre los colores; y el de Michael Squire sobre el concepto de arte. Finalmente, la tercera parte reúne trece artículos sobre conceptos estéticos claves, entre ellos: la mimesis (Paul Woodruff), la ficción (Stephen Halliwell), la imaginación (Anne Sheppard), la belleza (David Konstan), lo sublime (James I. Porter), el asombro (thaumazô, Christine Hunzinger), la risa (Ralph M. Rosen) y el placer (Pierre Destrée).

Sin duda, esta publicación constituye un avance en el estudio del arte antiguo, sobre todo al no ser sólo artículos sobre objetos artísticos, como sucede con las historias del arte, sino al enfocarse además y particularmente en la estética.


Título: A COMPANION TO ANCIENT AESTHETICS
Autor: PIERRE DESTRÉE, PENELOPE MURRAY (eds.)
Formato: 17 x 24 cm.
Páginas: 533
Ciudad: Oxford
Editorial: Wiley-Blackwell
Año: 2015
ISBN: 978-1-4443-3764-8

Reseña editorial:
The first of its kind, A Companion to Ancient Aesthetics presents a synoptic view of the arts, which crosses traditional boundaries and explores the aesthetic experience of the ancients across a range of media—oral, aural, visual, and literary. Investigates the many ways in which the arts were experienced and conceptualized in the ancient world. Explores the aesthetic experience of the ancients across a range of media, treating literary, oral, aural, and visual arts together in a single volume. Presents an integrated perspective on the major themes of ancient aesthetics which challenges traditional demarcations. Raises questions about the similarities and differences between ancient and modern ways of thinking about the place of art in society.

jueves, 15 de enero de 2015

Call for Papers: Anuario Colombiano de Fenomenología Vol. IX (2015)


CFP: Artículos para el Vol. IX (2015) del Anuario Colombiano de Fenomenología
Tema: Abierto a todo tema fenomenológico
Idioma: Español
Formato: Publicación impresa y electrónica
Institución: Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle
Deadline: Envío de colaboraciones hasta el 30 de enero de 2015
Sitio Web: http://www.filosofiayensenanza.org/inicio/index.php/publiaciones/revistas/anuafen




Convocatoria para recepción de artículos

El grupo de investigación “Hermes” del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle, la línea de investigación “Fenomenología, psicología y psicoanálisis”, hace oficial la apertura de la convocatoria para la recepción de contribuciones académicas en la forma de artículos, avances investigativos, traducciones y reseñas en torno a temas relacionados con las distintas corrientes de la fenomenología, para la elaboración del volumen IX del Anuario Colombiano de Fenomenología.

La recepción de contribuciones estará abierta hasta el 30 de enero de 2015 y podrán ser enviadas al correo electrónico del Circulo Colombiano de Fenomenología y Hermenéutica: ccfyh@outlook.com. A continuación señalamos las normas de estilo y citación que se deben seguir.


Normas para las contribuciones:

1. El artículo, traducción o reseña debe enviarse al correo indicado anteriormente en soporte electrónico y en archivo adjunto formato Microsoft Word. El correo debe titularse “Envío artículo”, “Envío traducción” o “Envío Reseña” según sea el caso e ir acompañado de nombre completo iniciando por apellidos.

2. Tipo de fuente: Times New Roman 12 puntos, con espacio entre líneas y párrafos de 1.5.

3. la extensión de las contribuciones no deberá superar las 9.500 palabras.

4. La extensión de las reseñas no deberá superar las 4.000 palabras.


Formato de Presentación e indicaciones para el mensaje electrónico

1. Los textos (artículos, traducciones y reseñas) deben enviarse en archivo adjunto y la primera página del documento deberá contener necesariamente los siguientes datos. Esta información por ningún motivo debe figurar en el cuerpo del mensaje:

- Título del trabajo (Times New Roman 14 puntos, en minúsculas).
- Traducción del título al inglés (Times New Roman 12 puntos, en minúsculas).
- Autor (Times New Roman 12 puntos, en mayúsculas).
- Filiación institucional (Times New Roman 12 puntos, en minúsculas).
- Nombre del traductor y filiación institucional (para el caso de traducciones).
- Resumen de máximo 100 palabras en el que se plantee la tesis y el desarrollo del artículo, seguido de palabras clave (máximo cinco) para identificar el problema del mismo (Times New Roman 10 puntos).
- Traducción al inglés, francés o alemán del resumen y de las palabras clave (Times New Roman 10 puntos).

2. El texto del trabajo deberá empezar en la segunda página del archivo adjunto. Al final del documento debe anexarse lo siguiente:

- Bibliografía consultada o recomendada, en orden alfabético, Times New Roman 12 puntos, en el siguiente formato:

FINK, Eugen. “La filosofía fenomenológica de Husserl ante la crítica contemporánea”. En: Acta fenomenológica latinoamericana. Volumen I. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 2003, pp. 361-428.

HUSSERL, Edmund. Cartesianische Meditationes und Pariser Vorträge (Husserliana I). Den Hagg. Martinus Nijhoff, 1950. Edición castellana: Meditaciones cartesianas. Trad. José Gaos y Miguel García-Baró. México: F.C.E, 1986.

- Una breve reseña del autor, no superior a 300 palabras (Times New Roman 12 puntos) donde especifique su filiación institucional (institución, dependencia, subdependencia, cargo), estudios realizados (grado, institución), últimos artículos publicados en otras revistas (nombre del artículo, páginas, revista, fecha). Si el artículo enviado hace parte de una investigación formalizada institucionalmente (indicar título del proyecto, fase, fecha de inicio/terminación y entidad que financia); y correo electrónico.


Modo de citación:

Las referencias bibliográficas se harán únicamente según el sistema cita-nota (exponencial con nota al pie de página), de acuerdo con los siguientes ejemplos, y seguido de la página respectiva:

- Libros:

KANT, Immanuel. Critica de la razón pura. Trad. Mario Caimi. México: F.C.E, 2011.

- Capítulos de libros o colaboraciones en obras colectivas:

INGARDEN, Roman. “El problema de la constitución y el sentido de la reflexión constitutiva en Husserl”. En: Tercer coloquio filosófico de Royaumont. Buenos Aires, Paidós, 1957, pp. 122-138.

- Artículos de revistas:

RICHIR, Marc. “La refundición de la fenomenología”. En: Eikasia, revista de filosofía. Vol. 40, 2011, pp. 73-92.


Recepción, evaluación y aceptación de contribuciones

La recepción de contribuciones quedará abierta hasta el día 30 de enero de 2015 en la dirección electrónica del Circulo Colombiano de Fenomenología y Hermenéutica: ccfyh@outlook.com. La evaluación y aceptación de los artículos estará a cargo del Comité Editorial del volumen IX del Anuario Colombiano de Fenomenología. Los autores de los artículos aceptados recibirán (1) ejemplar del Anuario en el momento de su publicación.