miércoles, 19 de enero de 2011

El coraje de la verdad. Último curso de Michel Foucault

El tema fundamental de la obra de Michel Foucault fue la subjetividad. Pensar al sujeto, sin caer en las trampas del cartesianismo, lo llevó a deconstruir las estructuras del poder político, de las valoraciones éticas, del conocimiento y de la misma subjetividad. Este curso, el último que dio, se inscribe en esa preocupación que parte de la ética socrática. El cuidado de uno mismo y la parresía son para Foucault los motores más poderosos para una filosofía que, como la socrática, se constituya en un arte para vivir con excelencia. En ese contexto la verdad es (o debe ser) una proposición escandalosa, una por la que aquél que habla con franqueza -que eso es la parresía- bien merecería morir. La radical vocación de la filosofía por la verdad la lleva a constituirse por lo mismo en el mayor acto de coraje. El título de la obra, además, expresa su orientación hacia la alteridad como resultado, justamente, de una subjetividad autoregulativa.


Título: EL CORAJE DE LA VERDAD. EL GOBIERNO DE SÍ Y DE LOS OTROS II. CURSO EN EL COLLÈGE DE FRANCE (1983-1984)
Autor: MICHEL FOUCAULT
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 401
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Ciudad: México
Año: 2010
ISBN: 978-95-055-7853-5

Reseña editorial:
El curso El coraje de la verdad es el último que Michel Foucault dictó en el Collège de France, entre febrero y marzo de 1984. Poco tiempo después, el 25 de junio, Foucault murió. Ese contexto invita a escuchar en estas clases un testamento filosófico, tanto más cuanto que el tema de la muerte está muy presente en ellas, sobre todo a través de una relectura de las últimas palabras de Sócrates, "Critón, debemos un gallo a Esculapio", que Foucault, con Georges Dumézil, comprende como la expresión de una profunda gratitud a la filosofía, que cura la única enfermedad grave: la de las opiniones falsas y los prejuicios. Este curso prosigue y radicaliza los análisis llevados a cabo el año anterior en El gobierno de sí y de los otros. Se trataba entonces de examinar la función del "decir veraz" en política, a fin de establecer, para la democracia, una serie de condiciones éticas irreductibles a las reglas formales del consenso: coraje y convicción. Con los cínicos, esa manifestación de la verdad ya no se inscribe simplemente a través de una toma arriesgada de la palabra, sino en el espesor mismo de la existencia. Foucault propone, en efecto, un estudio del cinismo antiguo como filosofía práctica, atletismo de la verdad, provocación pública, soberanía ascética. El escándalo de la verdadera vida se construye a la sazón en oposición al platonismo y su mundo trascendente de Formas inteligibles.

"No hay instauración de la verdad sin una postulación esencial de la alteridad; la verdad nunca es lo mismo; sólo puede haber verdad en la forma del otro mundo y la vida otra".



En la página Web del Fondo de Cultura Económica de Argentina puede ver el índice y leer un fragmento de la obra.

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