sábado, 1 de octubre de 2011

Handbook of Phenomenological Aesthetics de Hans Rainer Sepp y Lester Embree (editores)

Las aproximaciones fenomenológicas a la estética no son recientes ni escasas, pero sí muy fragmentarias, dispersas en artículos académicos. Aparte del libro del profesor Günter Figal (ya reseñado en este blog), no hay estudios que sean sistemáticos y cubran diversas artes e incluso diversos aspectos dentro de cada una, con la sistematicidad y rigurosidad científica que caracterizan al análisis fenomenológico desde Husserl. Hans Rainer Sepp y Lester Embree han dado un importante paso en esa línea, editando un completo libro de referencias fenomenológicas sobre estética. El Handbook of Phenomenological Aesthetics, publicado por la editorial Springer, tiene tres tipos de entradas escritas especialmente por diversos especialistas: unas son sobre fenomenólogos clásicos, otras sobre artes particulares y corrientes estéticas, y otras sobre conceptos de la tradición fenomenológica relevantes para la estética.

Las artes cubiertas por el libro son: la arquitectura (Timothy K. Casey), la danza (Gediminas Karoblis), la moda (César Moreno Márquez), el cine (Elena del Río), la literatura (Pol Vandevelde), los media (Paul Majkul), la música (Augusto Mazzoni), la pintura (Eliane Escoubas), la fotografía (Chan-Fai Cheung) y el teatro (Shigeto Nuki). Al parecer sólo faltó la escultura y quizá también separar la poesía de la narrativa y el dibujo de la pintura.

Los filósofos cuyo aporte a la estética fenomenológica son presentados incluyen a Antonio Banfi, Simone de Beauvoir, Oskar Becker, Waldemar Conrad, Jacques Derrida, Mikel Dufrenne, Eugen Fink, Hans-Georg Gadamer, Moritz Geiger, Nicolai Hartmann, Martin Heidegger, Michel Henry, Dietrich von Hildebrand, Edmund Husserl, Roman Ingarden, Fritz Kaufmann, Emmanuel Levinas, Henri Maldiney, Jean-Luc Marion, Maurice Merleau-Ponty, Maurice Natanson, Kitaro Nishida, José Ortega y Gasset, Jan Patocka, Marc Richir, Paul Ricoeur, Heinrich Rombach, Jean-Paul Sartre, Max Scheler, Hermann Schmitz, Alfred Schutz, Gustav Gustavovich Spet y France Veber.

Los tópicos incluyen entradas sobre los sueños, la empatía, la imaginación, la sensación, el estilo, la interculturalidad, etc. Aunque no se trata de una obra unitaria, sino de un diccionario filosófico, resulta una obra bastante amplia, erudita (de lo que dan cuenta las bibliografías especializadas y la bibliografía general) y útil para introducirse en la investigación fenomenológica aplicada al arte. Luego de trabajos como éste, seguramente vendrán estudios menos fragmentarios que permitan recuperar dentro de la filosofía del arte, en la que han predominado las aproximaciones conceptualistas, la consideración de las experiencias estéticas mismas y su importancia no con miras sólo a la significación, sino al mundo de la vida en su totalidad.


Título: HANDBOOK OF PHENOMENOLOGICAL AESTHETICS
Editores: HANS RAINER SEPP; LESTER EMBREE
Formato: 10,3 x 7,7 cms.
Páginas: 413
Editorial: Springer
Ciudad: Dordrecht
Año: 2010
ISBN: 978-90-481-2471-8

Reseña editorial:
The potentiality of phenomenological aesthetics is enormous, many figures have contributed to it during a time span of over a century, but this is the first work thoroughly to show its breadth, depth, and continuing fecundity. Moritz Geiger, Roman Ingarden, Fritz Kaufmann, Jean-Paul Sartre, Maurice Merleau-Ponty, and Mikel Dufrenne are the central figures and receive substantial treatment. A score of other influential individuals, including Antonio Banfi, Simone de Beauvoir, Oskar Becker, Jacques Derrida, Hans-Georg Gadamer, Martin Heidegger, Michel Henry, Dietrich von Hildebrand, Maurice Natanson, Nishida Kitaro, Jose Ortega y Gasset, Jan Patocka, Paul Ricoeur, Heinrich Rombach, Max Scheler, Alfred Schutz, Gustav Spet, and France Veber also have entries devoted to them. In addition, there are over two dozen entries on such topics such as dream, empathy, enjoyment, imagination, sensation, on style, ecology, gender, and interculturality, and then on areas including architecture, film, and theater. The introduction includes an extensive sketch of the history of phenomenological investigation in this sub-discipline of philosophy. All entries are written by the best relevant specialists, all the entries have bibliographies, and a selected bibliography for the whole is appended. This handbook will be the foundation for many more decades of investigation.

Se puede ver fragmentos de cada entrada en la página Web de Springer.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Friedrich Schiller: estética y libertad de María del Rosario Acosta (editora)

Quizá no haya filósofo más compenetrado con la esencia de la tragedia y el drama moderno que Friedrich Schiller. No es el caso de Nietzsche porque éste se alejó explícitamente de lo dramático al separarse de Wagner, al punto de oponer el drama a la música, y no obstante había discutido ya con Schlegel y había valorado de Schiller que "considera al coro como un muro viviente tendido por la tragedia a su alrededor para aislarse nítidamente del mundo real y preservar su suelo ideal y su libertad poética" (El nacimiento de la tragedia, 7). Schiller fue muy leído en su momento y gracias a él la estética kantiana aumentó, aunque con variaciones, sus resonancias entre los artistas románticos. La Crítica de la facultad de juzgar de Kant le había dado la justificación filosófica para valorar la experiencia estética como "experiencia de libertad, de juego, de apertura a la contingencia de la naturaleza" (p. 13), y sus propios ensayos filosóficos sobre lo sublime y sobre el valor moral de la libertad estética tuvieron un influjo decisivo en el Romanticismo.

En las universidades, sin embargo, no tuvo la misma suerte, y menos aún en las iberoamericanas. Por eso no pueden ser sino elogiables, con todas sus limitaciones, los intentos por suplir ese vacío. La presente compilación corresponde a un evento celebrado en la Universidad Nacional de Colombia el año 2006, con ocasión del bicentenario del poeta, dramaturgo, historiador y filósofo. Sus limitaciones se deben no a la calidad de los textos compilados, sino a su pequeño número: se trata de sólo cinco estudiosos, incluyendo a la compiladora (especialista en lo sublime schilleriano), al español José Luis Villacañas (de quien se incluyen dos artículos), al venezolano Ezra Heymann, el colombiano Jaime Francisco Troncoso y el estadounidense Frederick Beiser (que no participó en el evento original). Sin embargo, la edición, que está bien cuidada y ofrece tanto un índice onomástico como uno analítico, inusuales en nuestros medios, ha sido acertadamente complementada con la también necesaria e impostergable traducción de dos breves textos de Schiller: "Sobre el fundamento del placer ante los objetos trágicos" (traducido por Miguel Gualdrón) y "Sobre el arte trágico" (traducido por María del Rosario Acosta López). El primer texto se inscribe dentro de su crucial polémica con Gottsched y, en menor medida, con Lessing. Lo que Schiller rechaza es la pretensión de que el arte deba ser un instrumento de educación moral. Para él, en línea kantiana, su labor es fundamentalmente la de producir placer. Pero Schiller se opone igualmente a Rousseau, quien, en su famosa Carta a D'Alembert sobre los espectáculos, reducía al arte a mero entretenedor. Para Schiller, y en ello consiste toda su valiosa empresa estética, el arte es decisivo en la formación moral de la persona, pero no por tener contenidos moralizantes -lo que desde Kant le aparece como una vía negada-, sino únicamente a partir de sus propios efectos estéticos; principalmente en lo tocante al carácter contingente de la naturaleza, y, con ello, a los fundamentos estéticos de la libertad humana.

Por eso también Frederick Beiser dice en su texto, motivo de su esperanza en el futuro de los estudios schillerianos, que "a través de toda esa prosa algunas veces tortuosa, Schiller está luchando por decir algo que no se encuentra dicho en ningún otro lugar"; algo sin lo cual, cabría agregar, ni la poesía de Hölderlin ni la filosofía de Hegel hubiesen sido las mismas. Esa lucha suya, como señalaba Nietzsche, era una afirmación de que "no basta con que se tolere solamente como libertad poética aquello que es la esencia de toda poesía" (ibid.).



Título: FRIEDRICH SCHILLER: ESTÉTICA Y LIBERTAD
Editora: MARÍA DEL ROSARIO ACOSTA LÓPEZ
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 222
Editorial: Universidad Nacional de Colombia
Ciudad: Bogotá
Año: 2008
Traducción: Miguel Gualdrón y María del Rosario Acosta López
ISBN: 978-958-719-134-9


Reseña editorial:

El objetivo de esta compilación es introducir a los lectores a una amplia gama de interpretaciones y contribuciones al pensamiento de Friedrich Schiller, dramaturgo, filósofo e historiador alemán de finales del siglo XVIII. Recordar a Schiller, volver a leerlo, reinterpretarlo a la luz de nuestras preocupaciones contemporáneas: tales son las tareas que cada uno de los autores de este libro se ha propuesto a través de los artículos que lo componen. ¿Cómo pensar la libertad en un mundo que, como nos lo enseñan también la literatura y la historia, está lleno de contingencias y contradicciones?; ¿cómo poner en escena esos conflictos y hacer del teatro, con esto, un espacio clave de reflexión?; ¿cómo nos prepara ello para la historia y para la vida?: tales son las preguntas que, como podrá comprobarlos el lector de este libro, aborda Schiller con claridad magistral, interpelándonos una y otra vez a pensar nuestra condición humana.

Se puede encontrar el índice y el texto de los dos primeros artículos en la página Web de la Universidad Nacional de Colombia.

Se puede también escuchar los audios de la presentación del libro.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Filosofías de la India de Heinrich Zimmer

Que sólo pueda llamarse "filosofía" a la peculiar forma del pensamiento griego que nace con Tales y que alcanza su primera gran cima con los diálogos de Platón, es desconocer la influencia y el continuo diálogo que la tradición filosófica griega mantuvo con otras tradiciones como las de la India. Además, éstas tienen ese derecho porque, como afirma Heinrich Zimmer, uno de los más renombrados indólogos del siglo pasado:
La filosofía india, como la occidental, nos informa acerca de las estructuras y potencias mensurables de la psique, analiza las facultades intelectuales del hombre y las operaciones de su mente, evalúa diversas teorías del entendimiento humano, establece los métodos y leyes de la lógica, clasifica los sentidos y estudia los procesos mediante los cuales aprehendemos, asimilamos, interpretamos y comprendemos la experiencia.
Los filósofos hindúes, como los de Occidente, se pronuncian sobre los valores éticos y los criterios morales. Estudian también los rasgos visibles de la existencia fenoménica, criticando los datos de la experiencia externa y sacando conclusiones con respecto a los principios en que se basa. En una palabra: la India ha tenido y aún tiene sus propias disciplinas psicológicas, éticas, físicas y metafísicas (pp. 23-24).
Y sin embargo, tan pronto saltan las similitudes como sus diferencias fundamentales. Por eso Zimmer agrega:
Pero la principal preocupación —en notable contraste con los intereses de los modernos filósofos occidentales— ha sido siempre no la información sino la transformación: un cambio radical de la naturaleza humana y, con él, una renovación de su manera de entender tanto el mundo exterior como su propia existencia: transformación tan completa como es posible, y que, si tiene éxito, equivaldrá a una total conversión o renacimiento (p. 24).
Desde sus primeras páginas, el estudio de Zimmer cautiva al lector y lo introduce sugerentemente en los distintos momentos y vertientes de las filosofías de la India. Por ejemplo, al narrar cómo se genera hacia el siglo VIII a.C., antes que en Grecia, el giro a la subjetividad que supuso no sólo un desplazamiento de "la atención de los problemas referentes al universo externo y a las esferas tangibles del cuerpo concentrándola en lo íntimo e intangible", sino que al mismo tiempo implicó un quiebre en la piedad hacia las divinidades cósmicas, para más bien "alcanzar un estado de permanente autoconciencia mediante el mero pensar, el autoanálisis sistemático, el control de la respiración y las severas disciplinas psicológicas del yoga" (pp. 27-28). Lo único lamentable es que a Zimmer no le alcanzara el tiempo para concluir esta obra, cuyos últimos apartados quedaron en meros esbozos, pero que han sido eficazmente reconstruidos y completados por Joseph Campbell, alumno suyo en Columbia.

La obra se divide en tres partes: "El bien supremo", "Las filosofías del tiempo" y "Las filosofías de la eternidad". La primera, a su vez, se subdivide en "El encuentro de Oriente y Occidente" y "Los fundamentos de la filosofía india", concluyendo con un apartado sobre Brahman. Dentro de la segunda, se encuentran las filosofías del éxito, del placer y del deber. Y en la tercera: el jainismo, el sankhya, el yoga, el brahmanismo, el budismo y el tantra. La edición de Campbell, además de incluir valiosas referencias cruzadas y notas bibliográficas a lo largo de toda la obra, se cierra con un apéndice sobre "Los seis sistemas" y otro con un cuadro histórico que compara el desarrollo de la tradición occidental con el de la oriental. Es un cuadro muy breve y general, pero igualmente interesante, por ejemplo, para observar cómo coinciden Homero y el surgimiento de las epopeyas indias, aunque no coincidan en el subjetivismo de los Upanishads que se dan en la misma época.

En suma, se trata de una obra que logra con creces el objetivo de Zimmer; a saber, demostrar que
existe y ha existido en la India algo que realmente es filosofía: una aventura tan osada y asombrosa como la más arriesgada que haya emprendido el mundo occidental. Solamente que surge de una situación y una cultura orientales, apunta a fines relativamente extraños al espíritu de las universidades modernas y se sirve de otros métodos: los fines o metas que inspiraron a Plotino, a Escoto Erígena y al maestro Eckhart, así como las especulaciones de alto vuelo de presocráticos como Parménides, Empédocles, Pitágoras y Heráclito (p. 53).



Título: FILOSOFÍAS DE LA INDIA
Autor: HEINRICH ZIMMER
Formato: 15 x 23 cms.
Páginas: 668
Editorial: Sexto Piso
Ciudad: Madrid
Año: 2010
Edición: Joseph Campbell
Traducción: J. A. Vázquez
ISBN: 978-84-96867-64-2

Reseña editorial:
«Este volumen representa la gran contribución de Zimmer a nuestra comprensión de Asia. Es el recuento más completo e inteligente que se haya escrito de esta tradición filosófica tan rica y compleja.» New York Times Book Review

El pensamiento indio, formado por una rica multiplicidad de corrientes, ha sido injustamente desplazado por Occidente, que nunca quiso otorgarle el estatuto de «Filosofía» debido a su estrecha asociación con los símbolos e imágenes del mito. Estos últimos, precisamente, sirven a los filósofos indios para descifrar el carácter paradójico de la realidad, responder así a los enigmas que la misma les plantea y transmitir el conocimiento obtenido a sus discípulos —método y cometido propios de cualquier otra rama de la filosofía—.

Heinrich Zimmer, que dedicó prácticamente toda su vida al estudio y la enseñanza del arte y el pensamiento indios, restituyó a esos pensadores la categoría de filósofos. Pero de su inmensa labor resultaron pocas publicaciones, de ahí que su discípulo Joseph Campbell emprendiera la tarea de compilar y editar las notas dejadas por su maestro tras su temprana muerte. El resultado, Filosofías de la India, es un monumental testimonio de su obra.

Zimmer, a través de Campbell, reconstruye de manera extraordinariamente clara el mosaico del pensamiento indio —rechazado, pero también a menudo utilizado en el mundo occidental de modo superficial—. Éste se despliega a partir de dos grandes ejes: por un lado, las filosofías del «tiempo» —las del éxito, el deber y el placer—, que tratan el comportamiento que se debe tener en este mundo hacia la naturaleza y los demás hombres; por el otro, las de la «eternidad» —desde el jainismo hasta el tantra, pasando por el sā˙nkhya y el yoga, el brahmanismo y el budismo—.

JOSEPH CAMPBELL (Nueva York, 1904-Hawai, 1987) fue un filósofo e historiador de las religiones, reconocido por sus estudios en mitología comparada, producto de los cuales son sus ya clásicos libros El héroe de las mil caras (1949) y los cuatro volúmenes de Las máscaras de Dios (1959-1968). Fue alumno de Heinrich Zimmer en la Universidad de Columbia.

Se puede leer un fragmento en la página Web de la editorial Sexto Piso.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Hegel de Eugen Fink

La editorial Herder ha publicado un muy importante aunque poco conocido estudio sobre Hegel escrito por el filósofo alemán Eugen Fink, de quien se conoce mucho más su estudio sobre Nietzsche, marcado fuertemente por la impronta ontológica de Heidegger. Este otro estudio, sin abandonar la impronta ontológica que es explícita en ocasiones, se ubica en el ámbito fenomenológico heredado de Husserl, de quien Fink fue asistente, y en tanto tal indaga por la condición fenomenológica misma de la Fenomenología del Espíritu de Hegel. Constituye, pues, además de una excelente muestra de exégesis fenomenológica, un puente que tanto une como distingue al filósofo idealista (que a decir de Heidegger fue el punto culminante, más acabado, de la metafísica) y a aquél que, desde el "mundo de la vida", fundó la escuela fenomenológica. La "cosa misma" sobre la que se vuelca aquí la agudeza de Fink es el propio pensar de la metafísica, en su desenvolverse histórico, tal como la pensó Hegel. El libro sigue a lo largo de sus lecciones la estructura misma de la Fenomenología, destacando el paralelo que postula entre esta obra y la Crítica de la razón pura de Kant.

El índice de la obra puede verse aquí.

Título: HEGEL: INTERPRETACIONES FENOMENOLÓGICAS DE LA FENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU
Autor: EUGEN FINK
Formato: 14,1 x 21,6 cms.
Páginas: 456
Editorial: Herder
Ciudad: Barcelona
Año: 2011
Traducción: Iván Ortega Rodríguez
ISBN: 978-84-254-2607-0



Reseña editorial:
La presente obra ha sido elaborada a partir de las lecciones de Eugen Fink sobre la Fenomenología del espíritu de Hegel, con las que el autor intentó responder a la exigencia planteada por Edmund Husserl de ir «a las cosas mismas» y filosofar desde ellas a la hora de interpretar un texto de la historia de la filosofía. Fink, destacado representante de la filosofía alemana de la segunda mitad del siglo XX, no se limita a aplicar el instrumental desarrollado por la fenomenología, sino que deja claro que el método y la cosa no han de separarse. Impartidas por primera vez en 1948, estas lecciones, pues, no solo explican los pensamientos de Hegel, y con ello los hacen más comprensibles, sino que son filosofía en sentido genuino.

«Las investigaciones que siguen vienen marcadas no sólo por la pretensión de entender un texto, sino, más bien, de avanzar hacia la “cosa misma” (die Sache selbst) que pueda estar en la mirada pensante de Hegel. Se trata para nosotros, para cada uno de nosotros, de la cosa misma y sólo de ella, en la medida en que aspiramos a hacer comprensible nuestra existencia (Dasein).»

Página Web de la editorial Herder.

martes, 23 de agosto de 2011

Variaciones sobre el cuerpo de Michel Serres

Desde que el cristianismo condenó al cuerpo como fuente e instrumento del pecado, ha pesado sobre el mismo la consideración de su animalidad, tardándose en reparar que la sensibilidad y la corporalidad del hombre, así como lo instintivo en él, son necesariamente distintos desde el privilegio que tiene en él la conciencia, aun en sus niveles más elementales. Cuando se dice que un animal "baila", no es sino el hombre quien significa ese movimiento, y en esa significación extiende sus movimientos y posturas mucho más lejos.

Por otro lado, desde que Platón inoculara en la tradición occidental la idea de que en el origen está el alma sin el cuerpo, y la filosofía se dedicase en buena parte a justificar la inmortalidad del alma, nos dedicamos más al cuidado del alma que al cuidado del cuerpo, los poetas perseveraron en el mito del cuerpo como prisión del alma y olvidamos eso que Platón sabía bien pero que rechazaba: que toda idea parte de necesidades orgánicas, fisiológicas.

Por estas y otras razones interesa el breve ensayo que Michel Serres, uno de los más importantes filósofos de la ciencia, nos presenta con sus Variaciones sobre el cuerpo, concebido también como homenaje a aquellos que no han perdido su atención sobre nuestra corporalidad, entre los que habría que incluir usos tan actuales como antiguos, como los tatuajes y los piercings.


Título: VARIACIONES SOBRE EL CUERPO
Autor: MICHEL SERRES
Formato: 13,5 x 21 cms.
Páginas: 146
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Ciudad: México
Año: 2011
Traducción: Víctor Goldstein
ISBN: 978-95-0557-862-7

Reseña editorial:
Escritas como elogio a los profesores de educación física y a los entrenadores, a los guías de alta montaña, a los atletas, bailarines, mimos, clowns, artesanos y artistas, estas Variaciones describen las admirables metamorfosis que sus cuerpos pueden llevar a cabo. Los animales carecen de tal variedad de gestos, posturas y movimientos. El cuerpo humano, flexible hasta la fluidez, imita a voluntad a seres vivientes y cosas; y además crea signos.

El espíritu, presente en esas posiciones y metamorfosis, nace de esas variaciones. Los cinco sentidos no son la única fuente del conocimiento: éste emerge, en gran parte, de las imitaciones que hace posibles la plasticidad del cuerpo. En él, con él y por él comienza el saber.

Del deporte al conocimiento, pasa de la forma al signo, para levantar vuelo como cuerpo glorioso. ¿Qué es la encarnación? Una transfiguración.

sábado, 20 de agosto de 2011

Breve historia del alma de Luca Vanzago

Desde la religión y la metafísica hasta el psicoanálisis y las neurociencias, Luca Vanzago hace un amplio recorrido por diversas concepciones del alma. Como aproximación general, tiene algunos problemas conceptuales, especialmente cuando se hacen poco claras las distinciones entre alma, mente, inconsciente; cuando no distingue filológicamente comprensiones de ella que son divergentes, e incluso cuando arriesga a tomar como versiones del alma a determinadas doctrinas filosóficas. A pesar de ello, el autor parte de un presupuesto acertado: la imposibilidad de probar su existencia, para enfocarse más bien en los modos como se le ha comprendido. No se encuentra en esta obra mayor profundidad, pero no deja de ser sugerente para hacer un repaso de una noción que incluso hoy no nos suelta, ni filosóficamente ni en el sentido común del término.

El libro se divide en siete partes: "Antiguas concepciones del alma", "El viraje al cristianismo", "La revolución científica y las modernas concepciones filosóficas del alma", "Kant, el idealismo alemán y las filosofías anti-idealistas", "Positivismo y antipositivismo en el siglo XIX y principios del siglo XX", "La fenomenología y el existencialismo", "Filosofía analítica, ciencias cognitivas, neurofilosofía".



Título: BREVE HISTORIA DEL ALMA
Autor: LUCA VANZAGO
Formato: 13,5 x 21 cms.
Páginas: 286
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Ciudad: México
Año: 2011
Traducción: María Julia de Ruschi
ISBN: 978-95-0557-859-7

Reseña editorial:
¿Qué es el alma? ¿Dónde se encuentra? ¿De dónde viene? El hombre ha intentado responder a estos interrogantes desde mucho tiempo antes que la filosofía reflexionara acerca de ellos. La continua renovación de estas cuestiones a lo largo de los siglos bajo formas muy diversas propone una y otra vez el problema acerca del sentido de la vida y la existencia.

El concepto de alma ha sido abordado desde diversas posiciones filosóficas, muchas de ellas opuestas. En Breve historia del alma, Luca Vanzago busca puntos de contacto entre dichas posiciones con el objeto de lograr una perspectiva que permita reconstruir el significado general de un término que posee múltiples sentidos. De este modo, sostiene: "No se buscará una definición axiomática o categórica del alma. Se apuntará más bien a una definición problemática y operativa: se intentará entender de qué formas la pregunta que el alma, o sea, el hombre, se hace sobre sí misma ha encontrado respuesta, pero sobre todo ha especulado y ha concretado concepciones generales para formular las propias respuestas. Debajo de la pluralidad de aspectos no hay una esencia inmutable, sino una pregunta siempre renovada y que no se agota jamás. Hablar del alma significa hablar de un problema que no encuentra su verdadera y auténtica respuesta y solución de una forma definitiva, sino, por el contrario, en la continua reapertura de la indagación, en la no agotada e inagotable sed de saber qué 'es' el alma, como interrogante, duda o tormento que cada uno siente al preguntarse quién es y por qué es".

miércoles, 17 de agosto de 2011

Descripción del ser humano de Hans Blumenberg

Si bien la tradición metafísica occidental privilegió a la vista por sobre todo otro sentido (la Metafísica de Aristóteles, la Visio Dei del platonismo místico, etc.), poco se ha indagado sobre la fenomenología misma de la visión. Prácticamente hasta la fenomenología husserliana y la de Merleau-Ponty, y el más reciente interés científico por las implicancias evolutivas de la vista en diversas especies, la visión humana en la filosofía ha sido supeditada a una comprensión idealista del conocimiento. En su Descripción del ser humano, Blumenberg tomó distancia de las críticas heideggerianas al predominio de la visión (basadas a su vez en las de Nietzsche), precisamente por el renovado interés científico en ella y por las vetas abiertas por la indagación fenomenológica que Heidegger puso de lado. En otras palabras, frente al descuido de la analítica existencial, que reincide en la incomprensión metafísica, el análisis fenomenológico posibilita una recuperación del lugar central de la visión en la constitución de la conciencia (no sólo la humana). Conciencia en lugar de Dasein es la prerrogativa de Blumenberg, y su resultado es un brillante y completo estudio que, a pesar de su erudición y sus complejidades, no perdería interés y claridad para el lector no especializado que se haya mirado en un espejo e incluso para aquél que no ve tan bien.

Título: DESCRIPCIÓN DEL SER HUMANO
Autor: HANS BLUMENBERG
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 687
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Ciudad: México
Año: 2011
Traducción: Griselda Mársico
ISBN: 978-95-0557-858-0

Reseña editorial:
La antropología de Hans Blumenberg, publicada en edición póstuma, se inicia con una tesis sencilla pero trascendente que constituye el principio central de su antropología fenomenológica: el ser humano es visible. Entre los primates, el Homo sapiens es el único que tiene una postura erguida y camina en esa posición. Por eso puede ver particularmente bien y también puede ser visto. Sólo puede ver al precio de ser visto. La optimización de la percepción visual va así acompañada de un riesgo: el aumento de la visibilidad. El hecho de estar tan expuesto modela la relación del humano con el mundo y lo convierte en un virtuoso de su propia puesta en escena, pero también del disimulo y el ocultamiento. Debido a eso la visibilidad también significa que el humano es opaco, tanto para los otros como para sí mismo, y suscita además el vínculo autorreferencial: reparar en que uno puede ser visto conduce a la reflexión y a la vez es un resultado contingente en el proceso evolutivo.

La Descripción del ser humano tiene su hilo conductor teórico en la orientación decididamente fenomenológica. Aquí Blumenberg filosofa con Husserl contra Heidegger: a favor de la "evidencia" de la teoría, en contra de la praxis del "cuidado". Pero eso también supone que el tema de la antropología ya no puede ser la conciencia específicamente humana –y menos aún el ser humano–, sino sólo la conciencia trascendental, la conciencia "en general". "Antropología fenomenológica": ¿una contradicción en sus propios términos? No del todo. Por ser esencialmente un vínculo objetivo, toda conciencia tiene que estar encarnada, ser inmanente a un cuerpo. Y aquí se cierra el círculo: la reflexión, que comienza con la visibilidad, permite ocuparse del cuerpo y de la conciencia. De modo que en la "descripción del ser humano" realizada de esta manera la fenomenología dilucida sus propias condiciones de posibilidad.

Puede leer un fragmento en la página Web del Fondo de Cultura Económica.