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lunes, 1 de octubre de 2012

Las revistas de Oxford celebran los 300 años de Rousseau

El fondo editorial de la Universidad de Oxford, celebrando los 300 años del natalicio de Jean-Jacques Rousseau (1712-2012), ofrece, en su página Web, libre acceso a una veintena de artículos sobre el filósofo ginebrino publicados en sus distintas revistas. Especialmente interesantes son los artículos dedicados a sus facetas menos conocidas de artista y esteta; vale decir, los del British Journal of Aesthetics, The Music Quarterly y Music and Letters. El listado de artículos disponibles es el que sigue:


Analysis


British Journal of Aesthetics


The British Journal for the Philosophy of Science


Mind


The Journal of Medicine and Philosophy


Christian Bioethics


Journal of Church and State


The Music Quarterly


Music and Letters


Publius


Public Opinion Quarterly


The English Historical Review



    domingo, 6 de noviembre de 2011

    Correspondencia (1920-1963) de Martin Heidegger y Karl Jaspers

    En 1990, Walter Biemel y Hans Saner editaron en paralelo las 155 cartas que se conservan de la correspondencia entre Martin Heidegger y Karl Jaspers. Unas quince cartas de Jaspers han sido identificadas como perdidas, mientras que no se sabe cuántas cartas o borradores de Heidegger han quedado sin publicar dadas las reservas de su archivo. Los borradores de Jaspers si han sido incluidos, con una letra distinta ya que Heidegger no las recibió (por ejemplo, la última carta que le escribe en 1963). No obstante, los editores han asegurado la publicación de estos 155 documentos sin amputaciones ni omisiones, e igualmente sin hacer ninguna interpretación de las mismas más allá del aparato crítico. Con ello se tiene una aproximación bastante fidedigna a la amistad entre ambos pensadores; relación que se interrumpió entre 1936 y 1949, y nuevamente en 1963, unos seis años antes de que Jaspers muriera, tras lo cual Heidegger envió un breve telegrama a la viuda, que también ha sido incluido con su respuesta.

    Entre las 71 cartas escritas por Jaspers y las 84 escritas por Heidegger se observa la rápida importancia que la relación adquirió para ambos, basada fundamentalmente en un respeto mutuo por sus posturas filosóficas y en su desprecio de las banalidades de la universidad alemana y de la dificultad para hacerse un lugar en ella manteniendo la originalidad de sus propias aproximaciones. Heidegger se interesó de modo inusitado en el libro que por entonces había publicado Jaspers (su Psicología de las concepciones del mundo), llegando a escribir y corregir continuamente una recensión crítica que no llegó a ser publicada y que Jaspers juzgó en los siguientes términos:
    Heidegger leyó el libro hasta el fondo de un modo poco común y lo alabó ante mí como un nuevo comienzo, pero a la vez en una crítica que no fue publicada lo puso en cuestión de una forma más inmisericorde que todos los otros. Me entregó el manuscrito de esta crítica. Me pareció injusta; la leí superficialmente y no saqué ningún provecho de ella. Seguí otros caminos distintos de los que proponía. (Jaspers, Autobiografía filosófica, citada en la nota 4 de la carta séptima, las cursivas son mías.)
    Esta crítica y este testimonio posterior de Jaspers son relevantes porque muestran un aspecto poco atendido en la constitución del pensamiento heideggeriano: la influencia de la psicología de Jaspers. Para éste, que le había pedido a Heidegger que lo dejara de tratar como profesor, fue claro que Heidegger creyó ver en su obra un error esencial que, sin embargo, suponía ya una superación respecto de Rickert y los neokantianos, así como también respecto de Husserl. De allí que la considerase "un nuevo comienzo"; es decir, un buen prolegómeno para la obra propia a la que se dirigía lentamente (Ser y tiempo). Con lo que quizá no contó Heidegger es que Jaspers no estaba interesado en seguir los caminos que le proponía. Con dicha propuesta se refiere Jaspers, más que a la crítica misma, a la carta novena de esta correspondencia, en la que Heidegger le propone formar una "comunidad de lucha". Jaspers acoge favorablemente tal comunidad, pero no las críticas.* Años después, Jaspers escribirá junto al manuscrito de la recensión crítica:
    (...) Mi falta de reacción, lo creo hoy, debió en su momento chocar a Heidegger. No se quejó ni siquiera indirectamente. Pero me parece ahora que él se 'distanció' porque no le acompañé en su camino de pensamiento. (ídem.)
    La "comunidad de lucha", acomodada a las divergencias, pudo subsistir hasta la década del 30, animada por esa búsqueda de autenticidad filosófica que le hizo a Jaspers no seguir en la línea de su ya afamada psicología, buscando en cambio fundamentos filosóficos más claros. De todos modos, con el tiempo, Heidegger le escribiría menos y Jaspers trazaría la línea política de sus diferencias, especialmente cuando se le solicitó su opinión, por pedido del mismo Heidegger a la comisión universitaria, acerca de si éste debía ser rehabilitado en su cátedra después de la Guerra, y él dio un informe negativo (remarcando, no obstante, que debía permitírsele publicar sin censuras). Ante las tempranas cartas en las que los amigos se contaban sus dificultades para hacerse un lugar en la universidad alemana y se apoyaban mutuamente por el ambiente banal que encontraban, se comprende mejor que la decisión no debe haber sido nada fácil para Jaspers y que debe ciertamente haberle dolido a Heidegger. Pero, a pesar de todo, la amistad resurgió epistolarmente desde 1949. Heidegger le propuso hacer un debate público meramente filosófico; Jaspers quería publicar una correspondencia filosófica conjunta. Ambos se hacían de recuerdos y de planes. La idea de que la filosofía no debía perderse en el escándalo del nacionalsocialismo les era común. Entretanto, Heidegger le aseguraba su vergüenza y la de su esposa por la persecución contra los judíos, así como su preocupación y su gestión para que un amigo conectado con el régimen le asegurase que no tocarían a Jaspers ni a su mujer que era judía. Pero, desde 1933, no se volvieron a ver. Más de veinte años después, Jaspers escribió sobre ese último encuentro lo siguiente:
    En mayo [en realidad: junio], estuvo una vez más en casa, por poco tiempo y por última vez, con motivo de una conferencia que, como rector de la Universidad de Friburgo, pronunció ante los estudiantes y los profesores de Heidelberg; fue saludado como camarada Heidegger por el presidente de la sociedad de estudiantes de Heidelberg, Scheel. Fue una conferencia maestra en la forma, en el contenido un programa de la renovación nacionalsocialista de la universidad... Fue recompensado con enormes aplausos de los estudiantes y de algunos pocos profesores. Yo estaba sentado delante, en primera fila, con las piernas extendidas, las manos en los bolsillos y no me moví.
    La conversación posterior no fue franca por mi parte. Le dije que se había esperado que él intercediera en favor de nuestra universidad y de su gran tradición. Ninguna respuesta. Hablé de la cuestión judía, del malicioso absurdo de los sabios de Sión, a lo que él replicó que había, sin embargo, una peligrosa asociación internacional de judíos. En la mesa dijo con un tono algo enrabietado que había tantos profesores de filosofía que era una extravagancia, en Alemania no debería mantenerse más que a dos o tres. '¿Cuáles, entonces?', pregunté. Ninguna respuesta. '¿Cómo puede un hombre tan inculto como Hitler gobernar Alemania?' 'La cultura es totalmente indiferente', respondió. 'iMire sólo sus maravillosas manos!'
    El propio Heidegger parecía haber cambiado. Desde su llegada se creó un ambiente que nos separaba. El nacionalsocialismo se había convertido en una borrachera del pueblo. Subí para despedirme de Heidegger a su habitación. 'Es como en 1914...', comencé diciendo y quería haber proseguido: 'otra vez la embriaguez ilusoria de la masa', pero cuando vi a Heidegger asintiendo radiante, las palabras se me atragantaron... (Citado en la nota 2 de la carta 117.)
    Una explicación de su desempeño como rector de la Universidad de Friburgo, acaso más clara y justificatoria que la dada en la entrevista al Der Spiegel, se encuentra en la carta 144. Jaspers le había escrito que lo veía como "un niño que sueña, que no sabe lo que hace, que se enrola ciegamente y sin pensarlo en una empresa que le parece muy distinta de lo que es en realidad...". Heidegger le respondió: "Usted ha acertado completamente con la imagen del niño que sueña. (...) Lo que ahora digo no puede disculpar nada; puede sólo aclarar cómo cada año, en la medida en que la maldad se mostraba más, crecía la vergüenza de haber contribuido aquí inmediata o mediatamente a ello". En 1969, a la muerte de Jaspers, Heidegger le escribe un telegrama a su viuda: "Con respeto y dolor en el recuerdo de años lejanos. Martin Heidegger". Ella contesta: "Pensando también en aquellos lejanos años, se lo agradezco. Gertrud Jaspers". Hacía seis años que los dos amigos no se habían escrito siquiera, pero la amistad permaneció hasta el final "desde el recuerdo de los años veinte en este siglo delirante" (última carta de Heidegger), pues ambos creyeron en una tierra común que, le decía Jaspers a Heidegger, "nos separa de nuestros colegas, los profesores de filosofía, a los que, sin embargo, ambos pertenecemos" (carta 155).

    La traducción española, que demoró trece años en aparecer, la tenemos gracias a Juan José García Norro y a la Editorial Síntesis desde el 2003. Existe una errata en la nota 3 de la primera carta, donde le atribuyen a Heidegger la autoría de la Psicología de las concepciones del mundo de Jaspers, algo que no se repite en ningún otro lugar. Hay también algunos errores de traducción por literalidad, por ejemplo: "sus investigaciones de usted" (p. 25), y algunas referencias un tanto confusas que probablemente provengan del original. Las notas incluyen documentos del legado de Jaspers que, sin duda, es mucho más acequible que el de Heidegger.


    _________________________
    * Para un análisis de la influencia de Jaspers en el camino heideggeriano, debería en consecuencia tenerse en cuenta la recensión de Heidegger (no casualmente publicada en Hitos), las cartas de este período (como la carta 145, de 1950, en la que le replantea la crítica de la recensión), el libro mismo de Jaspers (con sus sucesivas ediciones aumentadas y mejoradas), las lecciones y los trabajos que realizaba Heidegger para la fecha (sobre todo su exitoso Informe Natorp), los textos autobiográficos de Jaspers que, como hemos visto, también aportan datos relevantes; sus Notas sobre Heidegger y otros textos de Heidegger, los publicados (en particular, La idea de la filosofía y el problema de la concepción del mundo, 1919) y los no publicados (en su archivo deben encontrarse anotaciones sobre los libros de Jaspers posteriores a su Psicología..., como las que menciona en la carta 120, de 1935).


    Título: CORRESPONDENCIA (1920-1963)
    Autor: MARTIN HEIDEGGER; KARL JASPERS
    Formato: 14 x 24 cms.
    Páginas: 256
    Editorial: Síntesis
    Ciudad: Madrid
    Año: 2003
    Edición: Walter Biemel; Hans Saner
    Traducción: Juan José García Norro
    ISBN: 978-84-97560-79-5

    Reseña editorial:
    Heidegger y Jaspers se conocieron a principios de 1920 en casa de Husserl en Friburgo. A partir de ese momento, primero hasta 1936 y posteriormente desde 1949 hasta 1963, mantuvieron una correspondencia de la que se conservan un total de 155 cartas, que son las que se recogen en este volumen. Los primeros años de la correspondencia son una muestra de la común esperanza de ambos pensadores de encontrar en el otro un amigo y compañero de batalla que participe de la nueva formación de la Filosofía y de la transformación de la universidad. El distanciamiento se va manifestando ante las diferentes posiciones frente a los acontemientos políticos, aunque no lleva en ninguno de los casos a una ruptura radical. Sobre esta distancia hablan precisamente en gran parte de las cartas de tono elegíaco que se intercambian después de la guerra.

    Página Web de la Editorial Síntesis.

    lunes, 10 de enero de 2011

    Correspondencia III y IV de Friedrich Nietzsche

    Luis Enrique de Santiago Guervós dirige la edición en castellano de la Correspondencia de Friedrich Nietzsche, de la cual se han traducido ya cuatro de los seis volúmenes previstos, siguiendo la edición de la KSB/KGB de Colli y Montinari. La versión española es, sin embargo, más reducida dado que incluye -seguramente porque sus editores lo consideraban lo más importante y urgente- sólo las cartas remitidas por Nietzsche, dejando de lado (aunque refiriendo a ellas) las cartas remitidas a Nietzsche por sus familiares, amigos, editores, etc., además de algunos datos administrativos sobre su vida, otros datos clínicos, así como diversas facturas, recibos y testimonios de sus contemporáneos que aparecen en la edición alemana en los volúmenes I/4, II/7, III/5 y III/7. A continuación comento brevemente los dos últimos volúmenes de la edición española aparecida en los años 2009 y 2010 por la editorial Trotta.

    El tercer volumen abarca desde enero de 1875 hasta diciembre de 1879. El mayor interés filosófico de las cartas de este período lo constituye el progresivo distanciamiento con Schopenhauer. Por ejemplo, en carta a Paul Deussen (418), denosta de los filólogos indios porque ven contrariedades donde habría una unidad filosófica (schopenhaueriana) de fondo, mientras que en carta a Paul Rée (671) reconoce haber dejado un poco atrás los puntos de vista de Schopenhauer como educador, a propósito de un grupo de intelectuales vieneses que se han reunido en torno a su obra. Ahora bien, la presencia más permanente es precisamente la de Wagner y su círculo, sobre todo Malwida von Meysenburg, la autora de las Memorias de una idealista, que Nietzsche consideraba dentro de la bibliografía imprescindible para todo "espíritu libre".

    En lo académico, ha concluido la primera Intempestiva ("la Straussiada") y hará lo propio con las otras dos, pero el trabajo lo agobia y más aún las dificultades para continuar con su proyecto de otras ocho Intempestivas. Mientras tanto, el asunto personal más importante es el agravamiento de su enfermedad, por la cual terminará abandonando la docencia pero no la filosofía. Como le dice a su editor Schmeitzner: "yo, mísero enfermo, me estrujo el cerebro a pesar de todos los dolores - ¡en busca de 'expresiones'! ¡¡El ser humano es una cosa extraña!!" (carta 803). Otros aspectos interesantes: su conocimiento de la obra de Leopardi (carta 412), su interés en Dühring y en la economía política (carta 469), el pedido de matrimonio a Mathilde Trampedach (carta 517), entre otros. A propósito de este pedido, Nietzsche escribe: "Reúna todo el coraje de su corazón para no asustarse ante la pregunta que con la presente le dirijo: ¿Quiere usted ser mi esposa? La amo y me parece como si ya me perteneciera". Nietzsche acababa de conocer a la señorita Trampedach. Había pasado una mañana conversando de literatura con ella y con su profesor de piano, Hugo von Senger, que se la había presentado. La respuesta fue evidentemente negativa. Dos años después, profesor y alumna se casaron.

    El cuarto volumen va desde enero de 1880 hasta diciembre de 1884. En estos años deja la docencia por su enfermedad crónica y escribe tres obras fundamentales: Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zarathustra. Es también el período en el que conoce, se enamora y luego se pelea con Lou von Salomé. Los términos de esta correspondencia, así como la que sostiene con Rée (que terminaría viviendo con Salomé en Berlín), muestran las carencias afectivas de Nietzsche en su más cruda (y patética) realidad. "No se puede ser amigos de una manera más maravillosa a como lo somos nosotros ahora, ¿no es verdad?", le escribe a Rée en mayo de 1882 (carta 230). Y a Lou, en las mismas fechas: "...Los ruiseñores cantan las noches enteras delante de mi ventana. (...) Cuando estoy solo pronuncio a menudo, muy a menudo, su nombre - ¡y con grandísimo placer!" (carta 231). Esa es la primera carta dirigida a ella que se conserva. En diciembre de ese año le escribirá en cambio: "Hasta hoy no he tratado nunca a una persona tan mísera como usted" (carta 351 - borrador). Y a Rée: "Usted reúne en sí mismo todas las cualidades humanas que aborrezco" (carta 349).

    Se trata sin embargo de sentimientos encontrados, especialmente con Rée, a quien lo unía una amistad de varios años. En varias otras cartas (a su hermana y otros amigos) solicita que no se simplifique la ruptura que sólo él puede medir en su real dimensión. Los célebres aforismos a Lou en Tautenburg se encuentran en las cartas 287 y 288. Lo curioso, para un filósofo que dice que en cuestión de mujeres no hay que ser dogmáticos, es el carácter platonizante de su concepción del amor y de la amistad. A Lou le escribe: "Yo le atribuía sentimientos superiores a los de los demás: esto fue, sólo esto, lo que me ligó tan pronto a usted" (carta 348); y también: "...estaba inclinado a considerarla como una visión, la manifestación de mi ideal en la tierra. Fíjese: tengo muy mala vista" (carta 347). Del mismo modo dice que "en este amor (el suyo hacia Lou) no había nada que tuviese que ver con el erotismo. Como mucho podría haberle dado celos al buen Dios" (carta 353). A Rée le dirá que ve en ella a un "ser carente de ideales, de metas, de deberes, de pudores. (...) Ella misma me ha dicho que no tiene moral - ¡y yo he creído que, como yo, poseía una moral más estricta que cualquier otro! Y que continuamente, cada día, cada hora, le sacrificaba una parte de sí misma" (carta 362). Tras estas líneas no se puede negar que Nietzsche sea moralista a costa de su propia vida ("la vida y la felicidad deben resultar indiferentes"). El vitalismo de Nietzsche está al servicio de su moral.

    Respecto al título Gaya Scienza manifiesta a Rohde haberlo tomado sólo pensando en los "troubadours" (carta 345). Y en la misma carta le dice algo sobre Schopenhauer como educador que le había ya manifestado a Lou: "hay algunas páginas que pueden ofrecer la clave. Respecto a este ensayo y al ideal que expresé en él - hasta ahora he mantenido la palabra". Por otro lado, las disputas con su madre por su crítica del cristianismo alcanzan niveles que califica de insoportables, y siente que Rohde también le desprecia (por calificarlo de "prestidigitador de la autosuperación")... En suma, como le confiesa a Overbeck, Nietzsche siente que "una soledad tan prolongada es demasiado para una persona" (carta 364), lo que le lleva a refugiarse en el opio ("in opio veritas", carta 360). Las cartas de este período corroboran esta angustiante soledad. Entretanto, con sus obras quiere demostrar que "toda vivencia es útil, todo día sagrado y todo ser humano divino" (carta 365), como debe quererlo todo buen filósofo.

    Respecto a la edición, se echa de menos hasta ahora la presencia de un indice onomástico, que seguramente sí incluirán en el proyectado volumen sexto. Por otro lado, algunas notas sólo reproducen la información de la edición de Colli y Montinari, sin traducir al castellano las referencias que Nietzsche hace en otros idiomas. Si bien no es grave para el lector especializado, es un error (mínimo, es cierto) con vistas al lector no filosófico y sobre todo a los estudiantes de filosofía que no manejan dichos idiomas necesariamente.

    Título: CORRESPONDENCIA III
    Autor: FRIEDRICH NIETZSCHE
    Formato: 14 x 23 cms.
    Páginas: 488
    Editorial: Trotta
    Ciudad: Madrid
    Año: 2009
    Traducción: Andrés Rubio
    ISBN: 978-84-9879-038-2

    Reseña editorial:
    Los años abarcados por este volumen tercero de la Correspondencia constituyen una época convulsa de la vida de Nietzsche, claramente de «transición», en la que asistimos al trasluz de sus cartas a una profunda transmutación personal precipitada por el agravamiento de sus dolencias y el distanciamiento de cuantos hasta entonces, habían sido sus más íntimos amigos.

    Numerosas cartas de este periodo contribuyen en buena medida a iluminar los pormenores de hechos tan decisivos en la vida de Nietzsche como su abandono definitivo de la cátedra, su distanciamiento con respecto a Schopenhauer o su ruptura con Wagner y su círculo. Tales vivencias terminarán cristalizando en un cambio de rumbo en el plano teórico, inclinando la balanza de sus intereses hacia «problemas generales» de índole cultural y filosófica, en detrimento de los específicamente filológicos, como se pondrá de manifiesto con la publicación de su obra Humano, demasiado humano, con la que se cerró algo más que el lustro que aquí se recoge.


    Título: CORRESPONDENCIA IV
    Autor: FRIEDRICH NIETZSCHE
    Formato: 14 x 23 cms.
    Páginas: 632
    Editorial: Trotta
    Ciudad: Madrid
    Año: 2010
    Traducción: Marco Parmeggiani
    ISBN: 978-84-9879-125-9

    Reseña editorial:
    Los años de 1880 a 1884 ocupan un lugar crucial en la trayectoria vital e intelectual de Friedrich Nietzsche. En este período empezó su vida de «filósofo errante» y alcanzó su plena madurez filosófica, estableciendo las bases del proyecto filosófico que se dedicaría a desarrollar hasta sus últimos días. Son los atribulados años de la concepción y composición de Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zaratustra. En ellos aparecen ya los temas fundamentales de su pensamiento: la crítica a la moral y al cristianismo (en sus propias palabras, la más radical llevada a cabo nunca), la rehabilitación de la apariencia (en contra de toda la tradición filosófica), la transvaloración de todos los valores, el superhombre, la voluntad de poder y el eterno retorno.

    Estas cartas enviadas a sus amigos y familiares desvelan la dimensión más vital del pensamiento de Nietzsche. En ellas se descubre hasta qué punto sus reflexiones filosóficas arrancaban de hondas experiencias y motivaciones personales. Pues esta época contiene también muchas vicisitudes que marcaron su vida, como la situación de soledad e incomprensión, los conflictos familiares y su relación con Lou von Salomé y Paul Rée. Precisamente de la experiencia traumática que supuso la ruptura de esta profunda amistad y de la enorme tarea de «trasformar el fango en oro», nacerá el Zaratustra.


    Página Web de la editorial Trotta.