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lunes, 27 de julio de 2015

La significación del ateísmo contemporáneo de Jacques Maritain


Estudiar la significación filosófica del ateísmo no es una tarea sencilla aun cuando se restrinja a sus manifestaciones más actuales, porque se requiere de una comprensión histórica profunda para poder vislumbrar su complejidad contemporánea. Además, porque es necesario observar que el fenómeno fundamental es ajeno, tanto en el creyente como en el no-creyente, a términos escolásticos (lógicos) y a explicaciones naturalistas (físicas). Por eso Nietzsche enfocaba el asunto desde la vitalidad o la muerte de Dios, y no desde su existencia o inexistencia. Ello implica, desde luego, salir de los estrechos márgenes del ateísmo más común, basado en un positivismo que no por científico es menos teológico, así como también de los de quienes pretenden superarle con una fe libre de dudas.

En 1949, Jacques Maritain, que al entrar en contacto con Bergson abandonó el materialismo para luego, alejándose de su maestro, convertirse en católico neotomista, dio una conferencia titulada: La signification de l'athéisme contemporain, en el que ofrecía una caracterización del ateísmo y esbozaba su superación. Ya en su temprana crítica de Bergson (La philosophie bergsonienne: études critiques) tachaba al ateísmo como ilusorio. Puede parecer curiosa tal calificación por parte de quien cree en un ser que no tiene realidad empírica, pero es que, precisamente, su presupuesto era la objetividad ideal de Dios como fundamento seguro de la creencia. Lejos de las tendencias más históricas de la mayoría de teologías contemporáneas, Maritain buscaba ese fundamento en la clásica theologia rationalis; esto es, la fe en un marco ontoteológico: Dios existe por la necesidad lógica evidente de un ser que sea causa primera de todos los seres. De allí podía concluir que, "si un filósofo presupone realmente el ateísmo, la ciencia que del ser tendrá, constituyéndose en la privación de aquello que asegura la realidad y el orden de las cosas, no escapará al desequilibrio y la ilusión" (OEC, I, p. 485). Tratándose de comprender la realidad objetiva del mundo y su fundamento causal, al ateísmo sólo le quedaría ser un recurso retórico, un remedo de filosofía sumamente limitada, incompetente por su propia posición negativa respecto de "la realidad y el orden de las cosas". Pero, ¿por qué tendría que asumirse ese marco teórico como indispensable? ¿Por qué tendría que estar exenta la creencia de contradicciones si, al menos el cristianismo, está lleno de paradojas? ¿Por qué no puede la experiencia religiosa hundirse en el infinito? ¿No advierte que esta reducción de lo divino a la racionalidad humana es precisamente lo que la tradición judeocristiana establece como el pecado original? ¿No ha leído Maritain a Hegel, por no mencionar a Schelling? Y, más allá de eso, ¿puede efectivamente reducirse toda la experiencia religiosa a una explicación lógica? ¿Qué más puede dar en la vida del creyente contemporáneo todo eso? ¿Qué problema hay, por último, si todo es en realidad desequilibrio e ilusión?

El error de Maritain no está en anclarse en una sistematización racionalista del siglo XIII, sino que, mediante su simplificadora y descontextualizada versión moderna (el neotomismo), pierde de vista lo esencial del ateísmo (y de la propia creencia); especialmente del ateísmo posterior a Nietzsche, aquél que no niega la existencia objetiva de Dios porque ha salido de ese marco objetivista del que Maritain no puede salir. Incluso la teología negativa de los místicos se aproxima al ateísmo de una manera que vale la pena considerar ("Dios es nada") y que no está ya dentro de una lógica del ser. Tampoco advierte Maritain cómo el ateísmo positivista era una consecuencia esperable de poner a la creencia en un plano enteramente racional y en una lógica causal. No ve nada de esto desde el momento en que decide que el ateísmo de nuestros días procede del idealismo y del cientificismo. Sin duda, Dawkins podría entrar en su caracterización, pero no Nietzsche, cuyo ateísmo lee del todo mal. En suma, este ensayo, más que tratar sobre la significación del ateísmo contemporáneo, habla del contemporáneo ensimismamiento de una fe racionalista. A pesar de ello, y más allá de los términos de que se sirve, la estrategia general de Maritain debe ser atendida por un actual ateísmo no positivista; a saber, que la negación de Dios sería, en el fondo, una experiencia religiosa. Y al no ser consciente y deliberada, es por lo tanto una experiencia religiosa fallida además de un falso ateísmo.

Más allá del "ateísmo práctico", que es según Maritain el de quienes "piensan que creen en Dios, cuando en realidad niegan su existencia en cada una de sus acciones y por el testimonio de su conducta" (OEC, IX, p. 445), es decir, la mayoría de cristianos, y de los que denomina "pseudoateos", que dicen que no creen en Dios pero que en realidad creen inconscientemente en él, Maritain se dirige al "ateísmo absoluto". Éste es el que tiene un compromiso consciente y explícito contra la divinidad: "rechazan la existencia de ese mismo Dios que es el objeto de la fe y de la recta razón y que ellos aprehenden en su noción auténtica" (OEC, IX, p. 348). No es el simple rechazo de la idea de Dios ("ateísmo negativo"), un tanto superficial, como con los libertinos del siglo XVII que no buscan transformar el universo teísta. Se trata, nos dice Maritain en esta conferencia, del "ateísmo solitario" de Nietzsche, el "ateísmo literario" de Sartre y Camus, el "ateísmo revolucionario" del materialismo marxista. Lo común en ellos ("ateísmos positivos") sería su "lucha activa contra todo cuanto pueda recordarnos a Dios -es decir, antiteísmo antes que ateísmo-, y al mismo tiempo, un desesperado y heroico esfuerzo por volver a fundar y a reconstruir todo el universo humano de pensamiento y la escala humana de valores, de acuerdo con ese estado de guerra contra Dios" (OEC, IX, p. 446). Lo propio del ateísmo contemporáneo, dice Maritain, es precisamente el ser absoluto y positivo.

Pues bien, las contradicciones que Maritain asigna a este ateísmo absoluto son dos. Por un lado, se basaría, al igual que el teísmo, en un acto de fe que compromete por entero a la persona, "un acto fundamental de elección moral, una determinación libre y decisiva" (p. 449). Allí ubica Maritain a las filosofías de Feuerbach y Nietzsche, "teólogos de nuestras filosofías ateas contemporáneas" que "se sienten encadenadas, a pesar suyo, a una trascendencia y a un pasado que constantemente deben vetar y borrar, y en cuya negación han echado sus propias raíces" (OEC, IX, p. 131). Maritain advierte que las explicaciones lógicas y científicas son para este ateísmo cosa "de segunda mano", puesto que su fundamento es más bien antropológico, pero, además de que ello no lo lleva realmente a considerar al ateísmo fuera de dichas explicaciones, no entiende ese suelo antropológico; es decir, no entiende cómo esa lucha contra toda trascendencia ultramundana no parte de esa negación, sino que, más bien, la negación parte de una afirmación positiva del mundo, de este mundo de las apariencias que es el único que tenemos y en el cual se construyen todos los valores. El ateísmo no coloca sus raíces en la trascendencia que rechaza, así como tampoco en una inmanencia ajena a toda trascendencia, sino que incorpora la trascendencia en la inmanencia más radical. En el caso de Feuerbach, tenemos una inmanencia ética procedente de Hegel. En el caso de Nietzsche, una inmanencia estética procedente de Kant y Schopenhauer. Hay que decir también que hay aquí una confusión: difícilmente la negación feuerbachiana (hegeliana) de la trascendencia puede considerarse ateísmo. En la línea hegeliana, Dios muere a su trascendencia para resucitar en su inmanencia: Dios se hace carne, se vuelve un Dios histórico, pero sigue tratándose de Dios. Tanto Hegel como Feuerbach son, deliberadamente además, cristianos radicales. Únicamente en el caso de Nietzsche hay negación del cristianismo. Y sólo si se toma seriamente la diferencia de esa actitud estética frente al mundo, tanto con la actitud religiosa como con la ética, pueden plantearse también sus cercanías. Maritain no hace este esfuerzo, sino que opta por el recurso fácil, propiamente escolástico, de quienes dicen que la negación de Dios ya supone lógicamente a Dios. Es el argumento de Anselmo contra "el insensato"; argumento que critica el propio Aquinate y que no es sostenible en absoluto después de Kant, ya que una cosa es el plano lógico y otro el ontológico. Se trata, pues, de una falsa contradicción.

Por otro lado, Maritain sostiene que "el ateísmo absoluto comienza pretendiendo que el hombre se convierta en el único amo de su propio destino, totalmente libre de toda enajenación y de toda heteronomía, total y decisivamente independiente de todo objetivo final, así como de toda ley eterna" (p. 451). Aquí Maritain insiste en el "error inmanentista" del presunto subjetivismo ateo, a partir del cual afirma una segunda contradicción: en su inmanentismo acaba por recurrir a un "Gran ser" humano; es decir, a la trascendencia, pero una ilusoria porque está limitada a la contingencia y a la historia. La descripción de Maritain sigue siendo simplificadora, tanto frente a la dialéctica hegeliana como frente al vitalismo nietzscheano, pero tiene un buen punto en el riesgo de inmolar la libertad en manos de una sacralidad histórica a la que habría que entregarse, una suerte de dios mortal. Ese riesgo, no obstante, no se evita volviendo a una fe ultramundana, sino radicalizando el sentido de la tierra; es decir, la finitud, la vida sin certezas. Ese es el camino del ateo, muy distinto al del santo. Maritain pretende que el santo tiene el más radical ateísmo frente a los ídolos, puesto que no coloca su fe en "el dios naturalista de la naturaleza, en el Júpiter del mundo, en el gran dios de los idólatras, de los poderosos sentados en sus tronos y de los ricos con su gloria terrenal; el dios del éxito, que no conoce ley alguna, y el dios del mero hecho con rigor de ley" (p. 458), mientras que el ateo no sería suficientemente ateo contra esos ídolos. Es cierto que desde la religión se puede emprender dichas críticas, algo que hace el profeta más que el santo, pero también es cierto que las religiones han buscado con frecuencia afianzarse aliándose con el poder terrenal y eliminando así a competidores y herejes. Por el otro lado, nada hay en la esencia del ateísmo auténtico, que es la duda y no la fe, que le impida criticar también toda divinización secular o naturalista. La diferencia que quiere Maritain es artificial en la misma medida en que lo es su reducción del ateísmo a la religión. La relación entre el creyente escéptico y el escéptico ateo sigue estando pendiente, pero en términos en los que se asuma la irreductibilidad entre uno y otro. Cuando el creyente deje de considerar al ateo como un insensato al que hay que convertir, en ese momento será posible el diálogo.


Título: LA SIGNIFICACIÓN DEL ATEÍSMO CONTEMPORÁNEO
Autor: JACQUES MARITAIN
Formato: 15 x 21 cm.
Páginas: 46
Editorial: Encuentro
Ciudad: Madrid
Año: 2012
Traducción: Rogelio Rovira
ISBN: 978-84-9920-125-2

Reseña editorial:
El análisis de las características propias del ateísmo contemporáneo, y la advertencia de la doble incoherencia en que necesariamente incurre, llevan a Jacques Maritain a reconocer el hecho, solo en apariencia paradójico, de que semejante negación de Dios es, en su raíz misma, un fenómeno religioso. De ahí que en este iluminador ensayo se plantee la cuestión capital de cuál de los dos, el ateo o el santo, representa la ruptura más intransigente y revolucionaria con toda la injusticia y el engaño de este mundo. La respuesta ofrecida por el genial pensador tomista no por impecablemente inferida deja de resultar sorprendente: el ateo genuino o absoluto no es sino un santo fallido, a la vez que un revolucionario engañado.

lunes, 5 de enero de 2015

Call for Abstracts: III Hermeneia International Symposium

Evento: III Hermeneia International Symposium
Tema: "Metaphysics and the Linguistic Turn"
Fechas: 17 al 19 de agosto de 2015
Lugar: Universidade Federal de Santa Catarina, Florianópolis, Brasil
Idiomas: Inglés, portugués y castellano
Deadline: Envío de propuestas hasta el 15 de abril de 2015



Call for Abstracts
III HERMENEIA INTERNATIONAL SYMPOSIUM
Metaphysics and the Linguistic Turn
Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC)
Florianópolis-SC, Brazil
August 17-19th, 2015

What is the kind of language that suits to the phenomenological description? Is this language able to avoid aporias that come from classical metaphysics? Or is every language essentially metaphysical? These questions have received different approaches, many of them with relevant repercussions for contemporary philosophy. Reflections on language are central whatever the work we consider in Edmund Husserl’s phenomenology. Martin Heidegger’s fundamental ontology tries to reach a primordial way of thinking by forging a vocabulary that presents the phenomena as such, while uncovering the originary meaning of fundamental concepts by means of a destruction of the metaphysical tradition. After the Kehre, Heidegger underlines the “originary words” that founded philosophy, such as logos, moira, physis, and so on, in order to reveal the “unthought” (das Ungedachte) of metaphysics, and to prepare the thinking of another beginning. Unlike Heidegger, who traces metaphysics back to a genealogy in which it becomes consolidated, Hans-Georg Gadamer rejects the very idea of a “language of metaphysics” and proposes instead the dialogue as the medium in which metaphysical assumptions may be revealed and confronted. Jacques Derrida, in turn, accuses Heidegger of not being able to overcome metaphysics, whereas the onto-theology of latter remains within the metaphysics of presence – logocentric and phonocentric. With this on mind, Derrida approaches the aporia of metaphysics through terms as trace, iterability, dissemination, difference, and non-presence. Paul Ricoeur’s discussion on the symbolic character on language and the correspondent idea of a surplus of meaning shades new lights on language and metaphysics, while Emmanuel Levinas identifies the surplus with the metaphysics itself, as the very condition of possibility of ethics.

Taking this into consideration, we welcome submissions on the relation between metaphysics and the linguistic turn achieved by contemporary phenomenology and hermeneutics considering the following axes:

a) Human Sciences and Metaphysics
b) Ethics, Politics, and Language
c) Hermeneutics and Deconstruction
d) Poetry, Art, and Metaphysics
e) Metaphysics, Historicity, and Temporality
f) The Language of Metaphysics


SUBMISSION GUIDELINES

Scholars interested in presenting a paper are invited to submit an electronic abstract that fits in one of the themes of the thematic axes mentioned (named “Abstract”, format: doc or rtf, with the following information: paper title, thematic axis in which the paper is included, abstract between 400 and 500 words in Times New Roman typeface size 12, interspaced 1.5, justified paragraphs) and attach a separate title page named "Author Information" that includes the author's name, institutional affiliation, and email address. We expect participants to have 20 minutes for presentation and 10 minutes for discussion. Proposals in Portuguese, English, and Spanish can be submitted by e-mail at simposiohermeneia@gmail.com;. Notification of acceptance will be available at the official page http://nim.cfh.ufsc.br/hermeneia.html by April 30, 2015.

Deadline for submission: April 15, 2015
Publication: All abstracts will be published in a volume of proceedings. 


KEYNOTE SPEAKERS

Daniel Dahlstrom (Boston University)
George Heffernan (Merrimack College)
Jean Grondin (Université de Montréal)
Jeffrey Bloechl (Boston College)
Mário Angel González Porta (PUC-SP)
Paulo Cesar Duque Estrada (PUC-RJ)
Róbson Ramos dos Reis (UFSM)
Tomás Domingo Moratalla (Universidad Complutense de Madrid)


ORGANIZING COMMITTEE

Adna Candido de Paula (Universidade Federal dos Vales do Jequitinhonha e Mucuri – UFVJM)
Celso Reni Braida (Universidade Federal de Santa Catarina – UFSC)
Cláudio Reichert do Nascimento (Universidade Federal do Oeste da Bahia – UFOB)
Gustavo Silvano Bastista (Universidade Federal do Piauí- UFPI)
Roberto Wu (Universidade Federal de Santa Catarina – UFSC), Chair of the Organizing Committee

Institutional support: CAPES, UFSC
More information: http://nim.cfh.ufsc.br/hermeneiaenglish.html
Contact: simposiohermeneia@gmail.com

sábado, 5 de julio de 2014

Filosofía práctica y prudencia. Lo universal y lo particular en la ética de Aristóteles de Luis E. Varela

Argentina tiene una amplia y asentada tradición de rigurosas exégesis filosóficas. Tanto en filosofía moderna y contemporánea (con especial recepción a la filosofía francesa), como en filosofía antigua y medieval. Una larga lista incluye a Claudia Mársico (Platón), Silvana Di Camillo (Aristóteles), María Isabel Santa Cruz (Plotino), Francisco Bertelloni (Aristóteles latino), Olga Larre (Ockham), Claudia D'Amico (Cusa), Diego Tatián (Spinoza), Mario Caimi (Kant), Rubén Dri (Hegel), María José Binetti (Kierkegaard), Mónica Cragnolini (Nietzsche, Derrida), Roberto Walton (Husserl), Dina Picotti (Heidegger), Esther Díaz (Foucault), entre otros. No es inusual ni sorpresivo, pues, encontrar nuevos estudiosos de gran nivel y originalidad. Es el caso de Luis Enrique Varela, profesor de la Universidad Nacional de Lanús y de la Universidad Nacional de Mar del Plata que presentó esta investigación sobre la prudencia aristotélica como tesis doctoral en la Universidad del Salvador. Como bien señala el prólogo del profesor Enrico Berti (Universidad de Padua), uno de los más renombrados especialistas en Aristóteles, la perspectiva escogida por Varela -la relación entre universal y particular- proporciona nuevas luces sobre la ética del Estagirita, que la hacen, además, más cercana a los dilemas de la razón moderna. Varela ha escrito también varios artículos, entre ellos: "El placer en la ética de Aristóteles" (Descartes, Nº 18) y "Prudencia aristotélica y estrategia" (Convivium, Nº 15).
 
 
Título: FILOSOFÍA PRÁCTICA Y PRUDENCIA. LO UNIVERSAL Y LO PARTICULAR EN LA ÉTICA DE ARISTÓTELES
Autor: LUIS ENRIQUE VARELA
Formato: 16 x 23 cm.
Páginas: 376
Editorial: Biblos
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2014
ISBN: 978-9-876-91222-8

Reseña editorial:
A pesar de la enorme cantidad de publicaciones existentes sobre la filosofía práctica de Aristóteles, extraordinariamente incrementada en la segunda mitad del siglo XX, este libro de Luis Enrique Varela logra decir mucho de nuevo e interesante gracias a la perspectiva específica que el autor ha elegido para caracterizar la filosofía práctica de Aristóteles, esto es, la distinción entre universal y particular.

El trabajo se sostiene en un conocimiento completo y perfecto de toda la obra de Aristóteles concerniente a la ética, no sólo a la Ética nicomaquea y a la Ética eudemia, sino también a la Gran Ética y al Protréptico. Los textos de estas obras son analizadas de manera precisa y rigurosa, y el análisis de ellos es siempre acompañado por una discusión de las interpretaciones suministradas por la literatura crítica, con la cual Varela está constantemente en diálogo. De ello resulta una contribución de gran claridad, equilibrio, riqueza de información y de profundización, que lo hace extremadamente útil para una relectura y una valoración nueva, plenamente satisfactoria, de la ética aristotélica. (Del Prólogo de Enrico Berti)
 
 

domingo, 23 de marzo de 2014

Oeuvres complètes, 3: Eros, littérature et philosophie de Emmanuel Levinas


La publicación de sus escritos inéditos, dentro de la reciente edición de sus obras completas, está dando a conocer a un Levinas que no es enteramente desconocido, pues sus preocupaciones estéticas, éticas, religiosas y filosóficas están siempre centradas en el problema de la alteridad, pero en todo caso sí se muestra a un Levinas que a lo largo de los años fue explorando esa problemática en sus distintos ámbitos de interés; de modo especial, el de la estética, llegando a transitar incluso entre el análisis y la creación literaria. El estudio preliminar de este volumen ha estado a cargo de Jean-Luc Nancy, y no se equivoca la reseña editorial al señalar que se trata de un magnífico prefacio: aun con el renovado interés estético entre los filósofos franceses, pocos serían capaces de penetrar como él lo hace, con sutileza y elegancia, en lo que ha llamado "la intriga literaria" de Levinas. Lejos de ser una mera presentación editorial, el texto de Nancy es un elogio de las raíces poéticas de la filosofía (levinasiana). Si en los cuadernos del primer volumen se observaba cómo Levinas iba pensando en situaciones y personajes para utilizar en futuras novelas, en este volumen se tiene fragmentos desarrollados de los borradores de dos de ellas: Eros ou Triple opulence (23 páginas) y La Dame de chez Wepler (11 páginas).
 
Eros está ubicada en la primavera de 1940, en plena guerra. Paul Rondeau dialoga con Francia y su historia, de Juana de Arco al general Weygand, hasta que su batallón es tomado prisionero y pasa a formar parte de un Kommando, un escuadrón de trabajo en un campo de concentración en el que muchos de los prisioneros son judíos. En medio de una situación tan sórdida, Levinas abre lugar para la belleza y el erotismo a través de una ventana que deja ver a una joven muchacha peinándose la larga cabellera: "teníamos la impresión de una indecencia o de un sueño, de una poesía aguda y desgarradora de la belleza que duele. Más fuerte que la Lorelei, pero no más alta. La mezcla de una gran belleza y de una gran bajeza" (p. 50). La belleza en tales condiciones puede ser indecente, pero Levinas la deja ser. A diferencia de Platón, que veía irracionalidad e inadecuación frente a la realidad en esa ensoñación si no la guiaba el logos filosófico, o a diferencia de Adorno, que juzgaba a la poesía toda como impotente para hablar críticamente de algo tan real y ajeno a la belleza como el holocausto (hasta que leyó a Celan), Levinas no quiere someter el canto de la sirena —incluso si ésta es la Lorelei alemana— a la razón y su método. Para él, como en cierto modo para Heidegger, pero con un sentido ético y no ontológico, la poesía es en sí misma develadora de verdad, porque puede cambiar la mirada objetivante que determina a las cosas y a las personas como meros utensilios. Su poder consiste justamente en su erotismo, que saca al sujeto de sí, de su actitud natural, y lo confronta con un objeto al que le es devuelto su misterio. En ese sentido, la poesía cumple intuitivamente una función fenomenológica: devuelve la mirada, más allá de lo útil, hacia las cosas mismas. Husserl observaba ya esta afinidad entre la mirada del poeta y la del fenomenólogo en la conocida carta a Hofmannsthal. La radical apertura de esa mirada puede detenerse en cualquier motivo, por sencillo que fuese; incluso en un par de medias que, secando al viento, son más que un par de medias: "Estas medias que abrigan o que previenen para que el calzado no irrite la piel y no la hiera, y que el uso cotidiano maneja con la precisión y la sobriedad del médico, no tenían ya nada de su casta esencia de utensilios" (p. 51). En la actitud estética, esas medias pierden su utilidad (proteger las piernas de la mujer) y —como las botas de Van Gogh para Heidegger— empiezan a hablar de la mujer que las usa y, no menos, del deseo del hombre que las contempla.
 
Si Nietzsche afirmaba que el hombre envidia la felicidad inconsciente del animal, Levinas recurre aquí a un pequeño perro, Bobby, para enfatizar, en su inconciencia, la eticidad de su mirada. Bobby es "el único ser que no diferencia entre los prisioneros y los arios que los custodian. (...) Él reconocía solo el derecho humano y la dignidad de persona de estos judíos" (p. 51). No casualmente, en Difícil libertad: ensayos sobre el judaísmo (Caparrós, 2004), Levinas titula al capítulo XII de la tercera parte: "El nombre de un perro o el derecho natural". Allí, una vez que a partir de un versículo del Éxodo ha dicho que piensa en Bobby, escribe sobre los perros de los que se dice que no ladraron cuando los israelitas huían de Egipto: "En la hora suprema de su instauración [de la libertad] —y sin ética ni logos— el perro dará testimonio de la dignidad de la persona. Eso es ser amigo del hombre. ¡Trascendencia en lo animal!" (p. 193). Luego vuelve sobre su propia experiencia y recuerda que "en mitad de nuestro largo cautiverio —por unas pocas semanas y hasta que los centinelas lo echaron fuera— un perro vagabundo entró en nuestras vidas" (ídem). No es difícil imaginarse en esa situación, en la que tanto centinelas como "hombres libres" los miraban —según el mismo Levinas— como sub-humanos, la alegría que debe haberles provocado la inocencia que ofrecía este extraño, aunque fuese y precisamente por ser un animal. Quizás a partir de este paralelo se comprenda mejor por qué, ya no en lo animal sino en lo humano, Levinas le atribuye trascendentalidad a la belleza.
 
La segunda novela —bastante más corta— presenta a Suzanne, una mujer enloquecida, y a su marido Roland antes y después de la hospitalización de ella. La situación le sirve a Levinas para reflexionar sobre la locura, que escapa a la condición cotidiana en la que "todas las cosas son indispensables para engañar a la angustia o el aburrimiento que emanan de otro" (p. 121), pero especialmente para abordar las razones del matrimonio y de la relación del hombre con la mujer. A las novelas se suman numerosos poemas escritos en ruso y hebreo, entre los que puede leerse (p. 271):
¿Por qué Él ha entregado el hombre a la tierra
Y lo ha dejado en medio de bosques oscuros?
La memoria no tiene tiempo para el recuerdo
Y él allí no tiene por venir para esperar. […]

Cómo puedo imaginar tu mirada
¿Detrás de los hijos, las alambradas?
En las tinieblas yo iré a ti, Madre
En un mundo ido y mejor.
Estos versos los escribió a sus diecisiete años. Casi la totalidad de sus poemas, que aquí se publican por primera vez, son poemas de juventud, cuando creación y reflexión corrían en paralelo. Tres años antes escribió en hebreo un ensayo sobre Jaïm Nahman Bialik, que es uno de los poetas emblemáticos de Israel; este ensayo ha sido traducido también para esta edición. Tanto por la cantidad como por su calidad, la producción poética de Levinas es lo más importante de este tercer volumen, en el que los editores han colocado, conservando la unidad temática del mismo, sus Notas filosóficas sobre eros. En ellas, Levinas se aparta claramente, no tanto del método fenomenológico como de su aplicación en la analítica existenciaria de Heidegger, en la que no encuentra prácticamente relación alguna entre los seres. En los cuadernos del cautiverio se lee: "Un elemento esencial de mi filosofía, por lo que se distingue de la filosofía de Heidegger, es la importancia de Otro. Eros como momento central" (Obras 1, p. 76). Hay que recordar siempre que el suelo de Levinas es la tradición judía, que es la que le confirma que más allá de la gnoseología husserliana y de la ontología heideggeriana está la ética. Si no se aparta plenamente de Husserl ni de Heidegger es en primer lugar porque considera importante la otredad radical de la "filosofía pagana" para la filosofía judía. Ambas necesitan de esa confrontación, pero es claro que esta necesidad parte propiamente de la segunda, que a partir de su condición en el mundo ha planteado una concepción distinta de la relación yo-tú (piénsese en Buber). Mientras que la tradición filosófica occidental privilegió en última instancia la relación con el mundo y la identidad (el para-sí del yo), para el judaísmo ese para-sí sólo puede llegarle al yo desde lo que es fuera de él, esto es, desde un más originario ser-para-otro, lo cual supone que todo lo que es el yo es una estructura de responsabilidad no recíproca con los otros. Sin embargo, hay elementos tanto de la filosofía de Husserl como de la de Heidegger que le permiten plantear esa trascendencia absoluta que es el otro; por ejemplo, la intencionalidad, pero entendida no con fines gnoseológicos, sino en su peculiar sentido ético que trasciende a toda tematización o conceptualización. Levinas apunta a una condición de desnudez previa a la misma facticidad heideggeriana. La desnudez él no la entiende como ausencia de ropajes, como supresión de todo misterio que limita a la carne a ser mero receptáculo de placeres y dolores, que es como se entiende en la pornografía, sino más bien como la aparición misma del misterio, el "hecho de que el misterio se revele" (p. 181). Con ello, el misterio implica un cierto pudor: "el modo de ser del misterio es el pudor" (p. 185), pero de eso no se desprende que la sexualidad tenga que ser vetada como hizo el cristianismo al tomarla como una amenaza a la claridad y el dominio del para-sí, porque justamente, en la perspectiva de la alteridad, sucede que "en el acontecimiento sexual —la voluptuosidad y la caricia— lo mío sale del reino de la posesión — sale de sí mismo" (p. 181). La unión es tal, que se trata de "una relación sin 'tener' y por lo tanto de una relación sin responsabilidad" (ídem). Puede esto parecer sin duda algo paradójico y acaso demasiado idealizado, pero Levinas está tratando de hacer justicia a esa peculiar relación en la cual la apertura al otro es también peculiar: "Otro: es negativamente lo oculto. Y el eros es la comunión con lo oculto. Lo oculto no es solamente aquello que está oculto para el conocimiento, aquello que es ignorado; es la caricia que de alguna manera es un acceso al otro" (p. 179). En todo caso, siendo eros el momento central de la experiencia de la alteridad, Levinas buscará desarrollar una "fenomenología del eros", que es precisamente como se titula uno de los capítulos de Totalidad e infinito, obra con la que cronológicamente hay que relacionar a estas notas no fechadas.

Con este volumen se han terminado de publicar todos los escritos inéditos de Levinas, pasando en los siguientes a la obra ya publicada: los textos de 1930 a 1949, en el volumen 4; Totalidad e infinito, De otro modo que ser y De Dios que viene a la idea, en el volumen 5; y los volúmenes 6 y 7 dedicados a los textos restantes sobre judaísmo, política, crítica literaria y a las entrevistas. El primer volumen, además, ya ha sido traducido al castellano.


Título: OEUVRES COMPLÈTES, 3: EROS, LITTÉRATURE ET PHILOSOPHIE
Autor: EMMANUEL LEVINAS
Formato: 14 x 20,5 cm.
Páginas: 416
Editorial: Grasset/Imec
Ciudad: Paris
Año: 2013
ISBN: 978-2-246-79517-9

Reseña editorial:
Si l’on connaît, à travers ses écrits sur Proust, Blanchot, Celan, l’intérêt qu’Emmanuel Levinas portait à la littérature, on ne soupçonnait peut-être pas, chez lui, l’existence d’une telle "pratique littéraire". Or, c’est ce que mettent en évidence les ébauches de roman (Eros ou Triple opulence et La Dame de chez Wepler), les notes et les poèmes qui composent ce nouveau volume d’inédits magnifiquement préfacés par Jean-Luc Nancy. Ainsi, bien que Levinas ne soit jamais devenu à proprement parler écrivain, la passion littéraire a toujours été intimement mêlée à son projet philosophique. Levinas a vu dans la littérature le lieu peut-être le plus propre à la présentation de l’intrigue de l’autre et du rapport, de l’approche et du contact. Ecrits dès le début des années 1920, ces inédits nous font accéder à la genèse de l’œuvre du grand philosophe. Ainsi de ces émouvants poèmes de jeunesse, rédigés en russe, en yiddish et en hébreu, alors que Levinas n’a qu’une quinzaine d’années. Ou, plus tard, ses deux esquisses de roman, qui témoignent sur le mode fictionnel de son expérience de la guerre. Levinas n’a pas été plus loin dans ses tentatives littéraires, mais le mouvement qui les portait n’a pas pour autant été effacé.

martes, 11 de marzo de 2014

Apuntes sobre la Filosofía de la Revelación de Schelling de Søren Kierkegaard


Tras la sorpresiva muerte de Hegel en 1831, las disputas entre sus seguidores (que terminarían identificándose como hegelianos de derecha y de izquierda) convirtieron a la filosofía hegeliana en un asunto incierto y peligroso para la universidad que patrocinaba el Estado prusiano. Por otro lado, diez años habían bastado para que la filosofía del espíritu absoluto cayese en todo tipo de descréditos; entre ellos, la acusación de panteísmo. Por esa razón, el rey Federico Guillermo IV llamó a Schelling para ocupar la cátedra de Hegel en Berlín, de modo que pudiese corregir los errores panteístas del ex-rector. Ya anciano, Schelling dictó durante cinco años, entre 1841 y 1845, lecciones sobre filosofía de la mitología y de la religión, en las cuales integró las críticas a Hegel. Entre sus alumnos de esos años destacarían después Mijaíl Bakunin y Friedrich Engels, pero también Søren Kierkegaard, que había llegado de Dinamarca expresamente para asistir a las lecciones sobre filosofía de la revelación del semestre de invierno de 1841-42.
 
La popularidad de Schelling era enorme en toda Europa, por lo que su reaparición en Berlín fue sin lugar a dudas el acontecimiento intelectual de ese invierno. Así lo consignó el propio Kierkegaard en una carta: "Schelling ha comenzado, pero en medio de un ruido y bullicio tales, de silbidos y golpes en las ventanas por aquellos que no caben por la puerta en una sala de conferencias tan hacinada, que uno está casi tentado a renunciar a escucharle" (Kierkegaard, S., Letters and Documents, Princeton: Princeton University Press, 1978, pp. 97-98). La crítica central a Hegel se desplegó en la introducción de las primeras semanas (noviembre y diciembre de 1841). Kierkegaard sintió total empatía con la misma: "Ahora he puesto toda mi esperanza en Schelling", escribió, elogiando su concepto de actualidad o realidad.

El pensamiento de Schelling había pasado por varias etapas: una primera, bajo el influjo de Fichte, puede hallarse en su Del Yo como principio de la filosofía o Sobre lo incondicionado en el saber humano (1795). En los cuatro años siguientes desarrolla una filosofía de la naturaleza -criticada por Schopenhauer como spinozismo- que correspondería a una etapa intermedia, entre la juventud y la madurez que alcanza finalmente con su Sistema del idealismo trascendental (1800), obra en la que integra la naturaleza al idealismo subjetivo. Schelling pretendía allí una construcción completa del Yo, de la autoconciencia, concluyendo así en una verdadera filosofía fichteana; pero Fichte no estuvo de acuerdo con su solución trascendental y se produjo entonces la ruptura entre ambos. En los años siguientes, Schelling se concentró en la cuestión de la identidad, abordada en su Bruno o sobre el principio divino y natural de las cosas. Un diálogo (1802), hasta que en torno a 1809, año en que muere su esposa Caroline, va asumiendo una posición crítica frente al idealismo, ocupándose del problema de la libertad. Varios filósofos -Heidegger entre ellos- han considerado que Schelling elaboró en esta etapa su obra más significativa, sus Investigaciones filosóficas sobre la esencia de la libertad humana y los objetos con ella relacionados (1809). Desde entonces estuvo más abierto a asuntos filosófico-teológicos que irían madurando, teniendo en el medio las tres versiones de la enigmática e inacabada Las edades del mundo (1811-1815), hasta la época de su breve enseñanza en Berlín, en la que resulta central su distinción entre filosofía positiva y negativa.

Para Schelling, desde la crítica de Aristóteles a Platón se hace evidente que "entre la necesidad lógica y la realidad efectiva existe un abismo insalvable" (S 101)*. El pensamiento aborda lo posible, las estructuras lógicamente necesarias del ser, pero no puede alcanzar la actualidad (realidad) del ser mismo: "todo lo referente a la existencia es más de lo que se puede conocer a partir de la mera naturaleza y, por lo tanto, con la pura razón. Con la pura razón yo no puedo, como ya lo he dicho, reconocer siquiera la existencia de una planta (...). La razón puede reconocer por sí misma, bajo determinadas condiciones, la naturaleza de esta planta, pero jamás su ser real, actual y presente" (S 172). Hegel estaba para Schelling del lado representacionalista del puro pensamiento, que es "mera abstracción y nada real" (S 173); su filosofía es en ese sentido "mera lógica" (S 84). Schelling se sentía además autorizado a denunciarlo porque él mismo había pasado por ello con su filosofía de la identidad, aunque con la diferencia sutil pero decisiva de que él no se había pronunciado sobre la existencia, sino que se había mantenido deliberadamente en el puro pensamiento, que es el ámbito de la posibilidad, dentro de lo que sería una filosofía puramente negativa, mientras que Hegel sí habría pretendido que su filosofía implicase la realidad del ser en cuanto tal. Ante los ojos de Schelling, la filosofía de Hegel es una filosofía negativa que cree ser filosofía positiva, pero sin llegar a serlo en realidad. El error se produce por no advertir las prerrogativas de cada filosofía y pretender alcanzar con una filosofía negativa lo que sólo es posible con la positiva: "...en esto estriba el motivo de la confusión y del estado desajustado y salvaje en que se ha caído, al pretender representar a Dios como comprendido en un proceso necesario, con la consecuencia además de que, visto que no se lograba salir adelante, se encontró refugio en un ateísmo cínico" (S 80). Decía Schelling de la filosofía hegeliana:
A tal filosofía no puedo yo hacerle tanto honor; no puedo aceptarla como la Filosofía negativa; su error fundamental más bien consiste en el hecho de que pretende ser positiva. (...) es la filosofía negativa que desborda sus propios límites (...). La gran frase repetida por los discípulos era: el conocimiento pleno y real de la existencia de Dios que Kant había negado a la razón humana se garantiza por medio de la filosofía hegeliana (...). Tal filosofía que se infla a sí misma como positiva, mientras que, según su fundamento radical, sólo puede ser negativa, es la que he combatido (...) y continuaré haciéndolo mientras sea necesario (S 80-81).
Y sin embargo, para Schelling sí es posible una filosofía positiva, excluyente pero no separada de la negativa, que hable de lo actual, de lo real, de lo presente; es decir, que sí pueda referirse al ser y no meramente al pensamiento. De allí la importancia que tiene la revelación, que es la fuente de esa filosofía positiva, pero de todos modos Schelling finalmente apostaba por la filosofía, por el derecho auténtico de la razón, por lo que Kierkegaard se marchará de Berlín afirmando: "Soy demasiado viejo para asistir a lecciones, al igual que Schelling es demasiado viejo para darlas. Toda su doctrina de las potencias traiciona el más alto grado de impotencia" (Letters and Documents, p. 141). Schelling había prometido superar a Hegel retomando la existencia, pero su mediación entre existencia y esencia era para Kierkegaard una recaída en la esencia; es decir, en lo que Schelling había diagnosticado como el error de la filosofía hasta Hegel inclusive. Con todo, habría que observar con detenimiento las formulaciones de Schelling que le habrían interesado a Kierkegaard, por ejemplo a su distinción entre lo pagano y lo cristiano con la distinción que Schelling hace entre mitología y revelación, la primera como proceso necesario limitado en su representación de Dios como voluntad inconsciente, mientras que la segunda como proceso libre que muestra a Dios como voluntad consciente y amorosa.

En suma, el valor de los apuntes de Kierkegaard de las lecciones de Schelling, cuantiosos en un inicio y poco a poco cada vez más reducidos por su progresiva decepción, es doble: por un lado, en el contraste y la semejanza entre Hegel y Schelling, permiten comprender mejor la distancia de Kierkegaard con el idealismo alemán (lo que no contradice su uso de conceptos y esquemas tanto de Schelling como de Hegel), así como el carácter que tendrán para él la angustia, la libertad y la experiencia religiosa centrada en el amor; y, por otro lado, los apuntes permiten que el lector actual de Schelling* pueda servirse de ellos para someter a crítica su filosofía positiva en un tiempo como el nuestro, que no ha dejado de ser marcadamente existencial. La Introducción de estos apuntes (titulada: "Schelling y Kierkegaard: la génesis de la angustia contemporánea"), a cargo de Fernando Pérez-Borbujo, Francesc Torralba y Jacobo Zabalo, ofrece una explicación general sobre: 1. La distinción entre filosofía positiva y negativa, la creación, el pecado y la caída, la mitología y los misterios dionisíacos según Schelling; 2. Las obras de Kierkegaard que habrían sido influidas por estas lecciones, a saber: Temor y temblor (1843), La repetición (1843) y El concepto de la angustia (1844); y 3. La probable recepción de Schelling en Kierkegaard, especialmente en relación con la existencia y el problema del mal.

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* En adelante se cita como S, seguida de la paginación alemana, la Introducción a la Filosofía de la Revelación de Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling, correspondiente al volumen XIII de la edición de sus obras que hiciera su hijo. Existe traducción al castellano por Juan Cruz Cruz, publicada en los Cuadernos de Anuario Filosófico, Serie Universitaria Nº 51, disponible en la Web con algunas correcciones hechas por el mismo traductor pero con algunos errores en las palabras en griego. Se recomienda también, del mismo Juan Cruz Cruz, su estudio: Ontología de la razón en el último Schelling.

 

Título: APUNTES SOBRE LA FILOSOFÍA DE LA REVELACIÓN DE F. W. J. SCHELLING
Autor: SØREN KIERKEGAARD
Formato: 14 x 23 cm.
Páginas: 160
Editorial: Trotta
Ciudad: Madrid
Año: 2014
Traducción: Óscar Parcero Oubiña
Introducción: Fernando Pérez-Borbujo, Francesc Torralba y Jacobo Zabalo
ISBN: 978-84-9879-497-7

Reseña editorial:
En Berlín, entre noviembre de 1841 y febrero de 1842, Søren Kierkegaard asistió a las lecciones sobre la Filosofía de la Revelación impartidas por Friedrich Wilhelm Joseph Schelling. La presente edición recoge los apuntes tomados por el pensador danés, un documento imprescindible para entender la huella de Schelling en el giro que tomará la producción kierkegaardiana hasta El concepto de la angustia (1844).

El viejo Schelling expone su concepto de filosofía positiva: una filosofía de la existencia en la que se orquesta su crítica a la filosofía idealista de G. W. F. Hegel. El ideal-realismo del último Schelling servirá a Kierkegaard de orientación para su propia crítica a la filosofía hegeliana. Se hace así eco de sus temas, como son la importancia concedida por Schelling a la mitología, la necesidad de formular una verdadera filosofía de la historia, el papel de la Revelación y, sobre todo, la radicalidad de la angustia como fenómeno originario del drama de la libertad en cuanto pura posibilidad. En este texto del joven Kierkegaard cabe hallar, por tanto, la génesis de la comprensión contemporánea de la angustia.

jueves, 3 de octubre de 2013

Jean-Paul Sartre: Key Concepts de Steven Churchill y Jack Reynolds (editores)


La filosofía de Sartre parece haber perdido la vitalidad de la que gozó en décadas pasadas. Incluso en muchos lugares donde permanece con relativa vigencia es más por reincidencia en viejos debates que por un interés renovado. En cualquier caso, esto se debe a que su lectura se ha reducido, por un lado, a un pequeño grupo de escritos suyos que le dieron la fama de existencialista, tales como La náusea y El ser y la nada, y, por el otro, a escritos cuyo rigorismo ético-político lo hace tan lejano a nosotros como el estalinismo. En medio ha quedado una diversidad de ámbitos por la que discurrió su pensamiento que ha sido descuidada y bien puede empezar a recuperarse con un "companion" que le haga justicia. Ese es el caso del recién publicado Jean-Paul Sartre: Key Concepts, que forma parte de la serie "Key Concepts" de Acumen Publishing. Sus editores, Steven Churchill y Jack Reynolds, han reunido a dieciséis especialistas que abarcan tanto los aspectos ontológicos, éticos y políticos más conocidos, como los psicológicos, fenomenológicos, psicoanalíticos y literarios de su obra. Los editores están a cargo de la introducción ("Sartre Vivant") y de la conclusión ("Sartre's Legacy"). Y antes de los artículos especializados, Gary Cox presenta la vida y obras del filósofo que, al final de su vida, con profunda consternación -sobre todo porque ello supuso la ruptura definitiva con De Beauvoir-, pero con suficiente nitidez y autoridad como para sobrellevar la soledad con la dignidad de ser libre, le decía al editor de Le Nouvel Observateur, a propósito de una entrevista que sus amigos habían querido impedir que se publique: "Sé que mis amigos lo han prevenido pero ellos se engañan. Lo que ocurre es que el itinerario de mi pensamiento se les escapa a todos, incluida el Castor". Mientras sus más cercanos empezaban a disputarse la herencia, él era aún el mismo filósofo que en mayo del 68, cuando tuvo problemas con la policía, no fue arrestado porque De Gaulle había advertido: "No se arresta a Voltaire".


Título: JEAN-PAUL SARTRE: KEY CONCEPTS
Autor: STEVEN CHURCHILL, JACK REYNOLDS
Formato: 13,8 x 21,6 cm.
Páginas: 256
Editorial: Acumen Publishing
Ciudad: Durham
Año: 2013
ISBN: 978-1844656356

Reseña editorial:
Most readers of Sartre focus only on the works written at the peak of his influence as a public intellectual in the 1940s, notably Being and Nothingness. Jean-Paul Sartre: Key Concepts aims to reassess Sartre and to introduce readers to the full breadth of his philosophy. Bringing together leading international scholars, the book examines concepts from across Sartre’s career, from his initial views on the “inner life” of conscious experience, to his later conceptions of hope as the binding agent for a common humanity. The book will be invaluable to readers looking for a comprehensive assessment of Sartre’s thinking – from his early influences to the development of his key concepts, to his legacy.

Más información en la página de Acumen Publishing.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Seminare: Kant - Leibniz - Schiller, GA 84.1, de Martin Heidegger

En el 124 aniversario del nacimiento de Martin Heidegger, la editorial Vittorio Klostermann, encargada de publicar su Gesamtausgabe, ha sacado a luz el primer tomo del volumen 84, dedicado a los seminarios de Heidegger sobre Kant, Leibniz y Schiller. Este extenso tomo de más de 900 páginas abarca los seminarios de Friburgo que van desde el semestre de verano de 1931 hasta el semestre de invierno de 1935-1936. Se trata de tres seminarios sobre Kant y uno sobre Leibniz que no habían sido antes publicados pero que, como ya es natural en el pensador del ser, se enmarcan en su destrucción histórica de la metafísica occidental. En esa historia, Leibniz tiene un lugar central. Recuérdese que en él encuentra Heidegger su célebre pregunta fundamental: por qué es, en general, el ente y no más bien la nada. Y del mismo modo le había dado a pensar sobre la cuestión del fundamento. Por otro lado, en su apropiación ontológica de Kant, en la que toma distancia del neokantismo de sus maestros, Heidegger va estableciendo el camino de su propio pensar.
 
En el verano de 1931, Heidegger abordó el escrito de Kant sobre los "progresos" de la metafísica. En el invierno de 1931-1932, la "dialéctica trascendental" de la Crítica de la razón pura con vistas a la filosofía práctica kantiana. Y, en el verano de 1934, algunas "partes principales" de la Crítica de la razón pura. El seminario de invierno de 1935-1936 ofrece, después de la apropiación husserliana, una interpretación global de la Monadología de Leibniz.


Título: SEMINARE: KANT - LEIBNIZ - SCHILLER
Autor: MARTIN HEIDEGGER
Formato: 15,4 x 21,6 cm.
Páginas: 902
Editorial: Vittorio Klostermann
Ciudad: Frankfurt am Main
Año: 2013
Editor: Günther Neumann
ISBN: 978-3-465-03810-8

Reseña editorial:
Der erste Teilband des umfangreichen Seminarbandes 84 der Gesamtausgabe gehört in den großen Kontext von Martin Heideggers Auseinandersetzung mit Immanuel Kant und Gottfried Wilhelm Leibniz. Leibniz ist für Heidegger von herausragender Bedeutung für die Geschichte der neuzeitlichen Metaphysik *zwischen* Descartes und Kant. Im Band 84.1 kommen drei Seminare zu Kant und ein Seminar zu Leibniz erstmals zur Veröffentlichung.

Die drei Kant-Seminare befassen sich mit Kants Preisschrift über die „Fortschritte“ der Metaphysik (Sommer 1931), mit Kants „Transzendentaler Dialektik“ aus der Kritik der reinen Vernunft im Hinblick und Vorgriff auf Kants praktische Philosophie (Winter 1931/32) und nochmals mit „Hauptstücken“ aus der Kritik der reinen Vernunft (Sommer 1934). Das Leibniz-Seminar (Winter 1935/36) gibt erstmals eine grundlegende und wegweisende Gesamtinterpretation der „Monadologie“.

Página Web de la editorial Vittorio Klostermann.

miércoles, 24 de julio de 2013

5ta. Conferencia Heidegger de Messkirch (2014)


Evento: V Conferencia Heidegger de Messkirch
Tema: Libertad y destino. Caminos del pensar con y desde Heidegger
Fechas: 22 al 25 de mayo de 2014
Lugar: Heidegger-Archiv, Messkirch, Alemania
Idiomas: Alemán, inglés y francés
Deadline: Envío de propuestas aquí hasta el 31 de diciembre de 2013


Call for Papers

From May 22-25, 2014, the V. Messkirch Heidegger Conference will take place in Messkirch, Germany. The conference stands under the theme:

Freedom and Destiny. Ways of Thinking with and after Heidegger

We invite proposals that focus on this theme. The time for each paper is 60 minutes (including discussion). Papers can be presented in German, English, and French.

Please fill in this form by December 31, 2013 to submit a proposal for a paper. Confirmation of acceptance will be sent out by January 31, 2014.

If you have any questions, please contact Alfred Denker (Alfred.Denker@martin-heidegger.eu) or Holger Zaborowski (Holger.Zaborowski@martin-heidegger.eu). If you would like to attend the conference without presenting a paper, please contact Ms. Bausch (bausch@messkirch.de) to register.

Más información en: http://martin-heidegger.eu/

domingo, 21 de abril de 2013

Summer School of Phenomenology and Phenomenological Philosophy - Calabria 2013


Evento: Escuela de verano sobre fenomenología en Calabria (Italia)
Tema: Fenomenología, esencialismo y el orden de las cosas
Fechas: 1º al 4 de julio de 2013
Lugar: Universidad de Calabria, Italia
Idiomas: Inglés
Deadline: Envío de solicitudes de inscripción y CV hasta el 15 de mayo de 2013



WHO'S AFRAID OF THE FORMS?

“Phenomenology is the study of essences; and according to it, all problems amount to finding definitions of essences”. It is in such bare terms that Merleau-Ponty introduces, in the Preface of his Phenomenology of Perception, one of the most crucial and highly problematic issues in phenomenology, i.e. that of so called “phenomenological essentialism,” which has been widely criticized by both post-modern Continental and Analytical philosophers. According to this line of critique, phenomenology as such­-whether due to its ontological presuppositions or its epistemological intuitionism, its defective understanding of the nature of language or its rationalistic assumptions—is defined by philosophical claims that postulate a host of ideal, universal and a priori entities such as “essences”, “eidê”, “categories” etc. Such entities, it is further charged, can also be grasped “in person” by means of an allegedly specific act of direct “grasping” labeled as “essential seeing”, “eidetic intuition”, “categorial intuition” etc.

The activities of the SSPPP will be devoted to a full analysis of the meaning and the scope of such “essentialism,” its historical origins, implications and limits. This seminar will also investigate whether essentialism is in fact, as charged, a necessary component of phenomenology as such-as Merleau-Ponty suggests-or if it is only related to a certain understanding of phenomenology. The implications of such analysis do not just concern questions of ontology, but reach across the full spectrum of philosophical topics: ethics, political philosophy, epistemology and theory of science. By offering a fresh and new approach of the function and status of essentialism in phenomenology, this seminar will provide a unique format for a confrontation with Analytic philosophy (for example, the anti-essentialist linguistic philosophy of Wittgenstein and nominalism of Goodman) as well as post-structuralism (Foucault’s archeology of knowledge and Derrida’s deconstruction).
 
Tentative Program
7/1/2013 9:30 Welcome address
Prof. Raffaele Perrelli Director of Humanities Department 

ONTOLOGY9:45 Prof. Claudio Majolino
From Eidos to Eidos and Back. On the Phenomenological Vagaries of a Concept.

12:30 Lunch Break

15:00 Dr. Daniele De Santis
From Formal through Material up to Contingent…Remarks on the Husserlian “Proliferation of the A Priori”

7/2/2013
SCIENCE
9:30 Prof. Burt Hopkins
Beyond the Science of Being: Phenomenal Structure and Unity in the Constitution of Phenomenological Manifolds

12:30 Lunch Break

15:00 Dr. Emiliano Trizio
Phenomenology and Ontology: the Role of Regional Essences in Husserl’s Transcendental Idealism

7/3/2013
ETHICS AND POLITICS
9:30 Prof. Nicolas de Warren
Ethics and Politics in Phenomenology

12:30 Lunch Break

15:00 Dr. Susi Ferrarello
I’m afraid of values. A study on values and its forms.

7/4/2013ROUND TABLE
Chairman Prof. Fabrizio Palombi
9:30 Discussions
12:30 Lunch Break
15:00 Discussions

Más información en la página Web de la universidad.

lunes, 18 de febrero de 2013

The Philosophical Quarterly 2013 Prize Essay Competition: "Philosophy and Natural Language"

 
CFP: Premio de ensayo 2013 de The Philosophical Quarterly
Tema: Filosofía y lenguaje natural
Publicación: The Philosophical Quarterly (2014)
Institución: The Scots Philosophical Association, University of St. Andrews
Deadline: Envío de ensayos hasta el 1º de noviembre de 2013
 
 
The 2013 Essay Prize
 
The Philosophical Quarterly invites submissions for its 2013 international prize essay competition, the topic of which is ‘Philosophy and natural language’.
 
How far can investigation of natural language guide inquiries in metaphysics, epistemology, philosophy of mind, or other areas outside philosophy of language? What is implied about the nature of language or its relation to its subject matter?
 
We welcome submissions of 8,000 words or fewer addressing these or other questions about philosophy and natural language.
 
Electronic submission is preferred and contributions may be sent as email attachments to: pq@st-andrews.ac.uk. Essays should be typed in double spacing. Most formats are acceptable, but PDF is preferred. Alternatively, non-electronic submissions may be sent to the address below. Three copies of each essay are required and these will not be returned. All entries will be regarded as submissions for publication in The Philosophical Quarterly, and both winning and non-winning entries judged to be of sufficient quality will be published.
 
The closing date for submissions is 1st November 2013.
 
All submissions should be headed 'Philosophy and natural language’ Prize Essay Competition (with the author's name and address given in a covering letter, but NOT in the essay itself) and sent to:
 
The Journal Manager
The Philosophical Quarterly

University of St Andrews
KY16 9AR
Scotland, UK

viernes, 24 de agosto de 2012

Heráclito de Martin Heidegger


En su conocido estudio sobre Heráclito, Jean Brun (Héraclite, ou le philosophe de l’éternel retour, París: Seghers, 1969, p. 13) afirmaba que:
es quizás Heidegger quien mejor ha sabido darle una nueva actualidad al filósofo de Éfeso, a quien con frecuencia aproxima a Parménides. Heidegger ve en Heráclito a aquel que, después de Anaximandro, ha formulado el verdadero problema: el de la relación que hay entre el ser y los existentes en una filosofía para la que el ser está dado como lo que se muestra y se oculta, mientras que los existentes permanecen en el error y en la errancia porque participan del ser sin poseerlo.
Por su parte, en su artículo sobre el logos de Heráclito ("Logos (Heráclito, fragmento 50)", trad. de Eustaquio Barjau, en: Heidegger, Martin, Conferencias y artículos, Barcelona: Serbal, 1994, pp. 179-199) observaba Heidegger que:
La sentencia de Heráclito parece comprensible desde todos los puntos de vista. Sin embargo, aquí todo sigue siendo cuestionable. Lo más cuestionable de todo es lo más evidente, a saber, nuestra presuposición de que, para nosotros, los que hemos venido después, para la inteligencia de la que nos servimos todos los días, lo que Heráclito dice tiene, de un modo inmediato, que resultar evidente. Es esto una exigencia que, presumiblemente, no se ha cumplido ni siquiera para los contemporáneos de Heráclito, como tampoco se ha cumplido para sus compañeros de viaje.
En efecto, el logos de Heráclito se deja oír no en su claridad, sino más propiamente en su oscuridad, en ese ocultamiento de su decir fundamental que se pierde cuando se le pretende evidente. Heidegger se interesó en el logos heraclíteo no por sí mismo, sino en el marco de su proyecto de reconocimiento del olvido del ser en la historia de la filosofía occidental. Ese interés, que se deja rastrear en diversos textos, se centró en su interpretación del logos como "reunión" (Sammlung); esto es, como armonía de los opuestos y, de modo particular, de la distinción entre el ser y lo ente. No resulta extraño por ello que aparezca Heráclito mencionado también en el último capítulo ("La delimitación del ser") de su Introducción a la metafísica (Barcelona: Gedisa, 1998), en la que Heidegger cuestionaba la común oposición entre Heráclito y Parménides, sosteniendo en cambio que "Heráclito —a quien, en abierta oposición con Parménides, se le atribuye la doctrina del devenir— dice, en verdad, lo mismo que aquél" (p. 135).

Además de los dos textos mencionados y del artículo "Alétheia (Heráclito, Fragmento 6)", Friedrich-Wilhelm von Herrmann editó, estando todavía vivo Heidegger, su seminario del semestre de invierno de 1966/67, dedicado a Heráclito y co-dictado en Friburgo con Eugen Fink (Frankfurt am Main: Vittorio Klostermann, 1970, 266 p.). Este seminario está traducido al castellano por J. Muñoz y S. Mas (Barcelona: Ariel, 1986, 215 p.). Por otro lado, dentro del plan de la Gesamtausgabe, se publicaron después los cursos sobre Heráclito correspondientes a los semestres de verano de 1943/44 (Heraklit. 1. Der Anfang des abendländischen Denkens (1943) / 2. Logik. Heraklits Lehre vom Logos (1944), Bd. 55, Frankfurt am Main: Vittorio Klostermann, 1979, 418 p.). Son estos últimos los seminarios sobre Heráclito que no habían sido traducidos al castellano y que ahora ha traducido Carlos Másmela dentro del proyecto de la Biblioteca Internacional Martin Heidegger, asociada en esta ocasión con la editorial El hilo de Ariadna.

En estos dos seminarios se observa cómo Heráclito es, para Heidegger, el pensador del logos originario que pronto fue olvidado por la tradición de la metafísica occidental. En ese sentido, Heráclito es un maestro que, al enunciar una verdad (des-velamiento, a-letheia) que ama ocultarse, nos devuelve a ese pensar originario propio de la existencia auténtica.


Título: HERÁCLITO
Autor: MARTIN HEIDEGGER
Formato: 22 x 16 cms.
Páginas: 456
Editorial: El hilo de Ariadna; Biblioteca Internacional Martin Heidegger
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2012
Traducción: Carlos Másmela
ISBN: 978-987-23546-4-0

Reseña editorial:
Heráclito incluye dos seminarios dictados en la Universidad de Friburgo: “El inicio del pensar occidental (Heráclito)”, del semestre de verano de 1943, y “Lógica. La doctrina de Heráclito del Lógos”, del semestre de verano de 1944.

En el primero, Heidegger parte de la figura de Heráclito como filósofo “oscuro” para rebatir las interpretaciones tradicionales de su pensamiento y hacer surgir una reflexión que no desatienda aquella verdad inicial que sólo se revela al ocultarse. Sobre la base de un reordenamiento propio de los fragmentos transmitidos, Heidegger analiza de modo inmanente las relaciones que establecen conceptos fundamentales del pensar griego como ser, ente, naturaleza y verdad, a la vez que expone los límites y los desvaríos del pensamiento metafísico cada vez que éste se ha confrontado con el pensar inicial.

En el segundo, Heidegger desarticula la tríada científica griega (lógica, física y ética) para mostrar cómo en la equiparación de lógica y pensamiento se ha fundado el destino de Occidente. El cuestionamiento de la metafísica (en cuanto vía que impide escuchar el Lógos originario) alcanza aquí su mayor potencia, al mismo tiempo que se despliegan en toda su multiplicidad los diferentes caminos que pueden conducir al hombre, en cuanto resguardador del ser, a la esencia inicial del Lógos.

Página Web de la Editorial El hilo de Ariadna.

miércoles, 25 de julio de 2012

Studia Heideggeriana, Vol. 1, 2011: Heidegger-Kant

El 5 de septiembre de 2008, en la ciudad de Buenos Aires, Bernardo Ainbinder, Francisco de Lara, Francisco Gómez y Alfredo Rocha de la Torre fundaron la Sociedad Iberoamericana de Estudios Heideggerianos, asumiendo la misión de "apoyar la investigación especializada acerca de la filosofía de Martin Heidegger en Iberoamérica, difundir los productos de dicha investigación y entablar contacto con las diversas asociaciones, sociedades y grupos dedicados a la obra del filósofo alemán en el ámbito mundial". Esta empresa fue inmediatamente alentada por Franco Volpi, filósofo italiano especializado en las obras de Heidegger y Schopenhauer, especialmente vinculado con la filosofía latinoamericana. Lamentablemente, Volpi murió unos meses después. La SIEH creó entonces un premio internacional con su nombre y le dedicó como homenaje el Congreso Internacional Martin Heidegger celebrado en Colombia del 6 al 9 de octubre de 2009. En el 2011, organizaron el primer congreso de la Sociedad en Chile. Otros filósofos miembros de la SIEH son: Alejandro Vigo, Arturo Leyte, Carlos B. Gutiérrez, Carlos Másmela, Felipe Martínez Marzoa, Ramón Rodríguez, Roberto Walton, Jorge Eduardo Rivera, Alberto Rosales y Ángel Xolocotzi. El Perú, que tuvo una importante influencia y alumnos directos de Heidegger como Alberto Wagner de Reyna, Víctor Li Carrillo y Federico Camino, no tiene aún representación en ella, evidentemente por la escasa participación de nuestros académicos en eventos y publicaciones especializadas.


La SIEH ha logrado publicar, con algunos meses de retraso, el primer volumen de su revista Studia Heideggeriana, que está dedicado a la relación de Heidegger con la filosofía de Kant. El contenido de este volumen es el siguiente:
  • "Introducción. De la filosofía trascendental a la ontología fundamental" por Bernardo Ainbinder.
  • "'La cosa más hermosa es que comienzo a amar realmente a Kant'. El lugar de Kant en la obra temprana de Heidegger" por Jesús Adrián Escudero.
  • "El neokantismo heideggeriano en las tensiones de la filosofía trascendental" por Andrés Crelier.
  • "Ser, percepción y presencia" por José M. García Gómez del Valle.
  • "Lenguaje, temporalidad y significado: de la Crítica de la razón pura a Ser y tiempo" por Daniel Leserre.
  • "El don de la intuición en la interpretación heideggeriana de Kant" por Susi Ferrarello.
  • "Heidegger e a ilusão transcendental" por Róbson Ramos dos Reis.
  • "Libertad como causa. Heidegger, Kant y el problema metafísico de la libertad" por Alejandro G. Vigo.
Studia Heideggeriana no ha podido tener un mejor comienzo que con la acertada decisión editorial de este primer volumen, con el que no se intenta establecer una probidad filológica por parte de Heidegger hacia Kant, sino medir el alcance del proyecto de la filosofía trascendental en el de la ontología fundamental y viceversa. Para ello se tiene en cuenta que Heidegger remite al filósofo de Königsberg no para explicarlo sino para aclarar su propia posición, con lo cual, no obstante, plantea desafíos para la filosofía trascendental a la vez que sugiere aproximaciones a Kant antes no desarrolladas, independientemente de si se comparte o no su particular apropiación. Ainbinder pone como ejemplo las referencias a Kant en el parágrafo 7 de Ser y tiempo. La primera de manera implícita, impugnando la concepción del fenómeno como mera apariencia (Erscheinung), tal como ocurre con Kant. La segunda, explícita más bien, en los siguientes términos:
En el horizonte de la problemática kantiana lo que se entiende fenomenológicamente por fenómeno puede ilustrarse mutatis mutandis– en la forma siguiente: lo que en los 'fenómenos', es decir en el fenómeno, entendido en sentido vulgar, ya siempre se muestra previa y concomitantemente, aunque no en forma temática, puede ser llevado a una mostración temática, y esto‐que‐así‐se‐muestra‐en‐sí‐mismo ('formas de la intuición') son los fenómenos de la fenomenología. Porque evidentemente espacio y tiempo tienen que poderse mostrar así, tienen que poder volverse fenómeno, si Kant pretende formular un enunciado trascendental fundado en las cosas mismas cuando dice que el espacio es el 'en dónde' a priori de un orden (SZ, p. 31).
El desafío fenomenológico para la filosofía kantiana, como se ve, es el de fundar en las cosas mismas los enunciados trascendentales. Eso hace posible volver con otra mirada a Kant, preguntándose, por ejemplo, por el rol de la estética trascendental (ese "en dónde", el Dasein como locus de toda donación) en la determinación kantiana de las categorías. Esta misma manera de abordar la relación de Heidegger con Kant puede ser orientadora respecto a otras de sus polémicas interpretaciones; sobre todo las de Heráclito, Parménides, Platón, Aristóteles, Leibniz, Hegel, Schelling y Nietzsche.

Ahora bien, los artículos aquí reunidos dan luces especialmente sobre la importancia de la filosofía kantiana para Heidegger, no sólo desde la publicación de Kant y el problema de la metafísica (1929), sino desde el tiempo en que redactaba Ser y tiempoEn su artículo inicial, Jesús Adrián Escudero recuerda que, en carta del 23 de agosto de 1925, Heidegger le escribe a Hannah Arendt: "Estoy a menudo en Königsberg: no sólo porque leo a Kant 'para reponerme' y, al hacer esto, me doy cada vez más cuenta de que aquello que hoy se impone con el nombre de filosofía se ha vuelto una miseria, incluso por estilo y por actitud". El mismo año le comenta a Karl Jaspers: "La cosa más hermosa es que comienzo a amar realmente a Kant". En 1927 escribe a Elisabeth Blochmann: "He vuelto a leer de un tirón la Crítica de la razón pura de Kant y he obtenido de esta admiración muchas enseñanzas, fortalecimientos y esclarecimientos". Y en carta del 12 de febrero de 1928 le dice otra vez a Jaspers: "Actualmente me estoy 'reponiendo' cotidianamente con Kant, que puede ser interpretado con un ímpetu todavía mayor que Aristóteles. Creo que tiene que ser redescubierto de manera completamente nueva". Escudero muestra incluso que su temprano alejamiento del catolicismo, luego que éste adoptara como sistema filosófico el antimodernismo de corte neotomista, está enmarcado en la relación con Kant a través de su maestro, el neokantiano Rickert, a quien le escribe en 1913: "Hasta la fecha no existe en toda la literatura de la 'filosofía católica' ni un solo libro, ni un solo ensayo en el que se ofrezca una comprensión aproximadamente correcta de Kant".

Kant acompañó a Heidegger durante toda su vida. Ya casi al final de la misma, en los conocidos seminarios de Zollikon, afirmaba a sus alumnos que "lo que he llamado ontología fundamental no es sino la filosofía trascendental".


Título: STUDIA HEIDEGGERIANA, VOL. 1, 2011: HEIDEGGER-KANT
Autor: BERNARDO AINBINDER (Editor)
Formato: 13 x 20 cms.
Páginas: 248
Editorial: Teseo; Sociedad Iberoamericana de Estudios Heideggerianos
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2012
ISBN: 978-98-718-6724-0
ISSN: 2250-8740

Reseña editorial:
Este primer volumen de la serie Studia Heideggeriana reúne trabajos dedicados a los más diversos aspectos de la relación entre Heidegger y Kant, tomando en cuenta tanto la filosofía teórica como la filosofía práctica kantiana, la obra temprana de Heidegger y su recorrido a partir de los años ’30. La invitación a interrogar la relación Heidegger-Kant que motiva este libro no apunta a verificar la probidad filológica de la lectura heideggeriana (que, como es sabido, es cuanto menos dudosa) sino a comprender en qué medida la lectura de Heidegger permite iluminar aspectos no directamente tematizados por el propio Kant que son empero esenciales al proyecto de la filosofía trascendental y en qué medida, complementariamente, leer a Heidegger desde Kant permite echar luz sobre aspectos de la ontología fundamental problemáticos o no inmediatemente evidentes.


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