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lunes, 3 de marzo de 2025

Publicaciones recientes de acceso libre por tiempo limitado en Cambridge University Press – Philosophy

Cambridge University Press – Philosophy anuncia regularmente publicaciones recientes de la colección Cambridge Elements que pueden leerse y descargarse gratuitamente en formato PDF durante un tiempo limitado. Por ejemplo, hasta el 6 de marzo puede leerse el libro Scientific Realism de Timothy D. Lyons, de la serie Elements in the Philosophy of Science. Por su parte, también hasta ese día puede revisarse el libro Contemporary Non-Positivism de Emad H. Atiq, de la serie Elements in Philosophy of Law, De Elements in Ethics puede leerse libremente hasta el 10 de marzo el libro Sidgwick’s Ethics de Anthony Skelton. Asimismo, hasta el 14 de marzo se puede descargar Why Do We Want a Theory of Quantum Gravity? de Karen Crowther en Elements in the Philosophy of Physics. De la serie Elements in the Philosophy of Martin Heidegger, el libro Heidegger on Technology's Danger and Promise in the Age of AI de Iain D. Thomson. Y hasta el 12 de marzo se accede a Wittgenstein on Colour, 1916–1950 de Andrew Lugg en la serie Elements in the Philosophy of Ludwig Wittgenstein.

https://www.facebook.com/CambridgeUniversityPressPhilosophy




martes, 1 de agosto de 2017

A era do ressentimento de Luiz Felipe Pondé (2014)

Resentimiento.- Dícese de la negación de la vida tal como ella es, hecha ya sea en términos morales, religiosos, políticos, metafísicos u otros, a causa de una exacerbación de la propia voluntad. En este ensayo, el filósofo brasilero Luiz Felipe Pondé, columnista de Folha de S. Paulo, explora los alcances del resentimiento en la sociedad occidental contemporánea. Su conclusión, desde luego, no es alentadora, pero raras veces la verdad lo es: vivimos en medio de un resentimiento masificado, de una pandemia de resentimiento; incluso –sobre todo, en realidad– quienes creen estar libres de caer en él. Con tono irónico y pesimista, Pondé se apropia del concepto nietzscheano para señalar que nuestra existencia está inevitablemente signada por un cierto resentimiento: al universo le somos indiferentes, nuestra existencia es en última instancia absurda e irrelevante, y sin embargo debemos rebelarnos ante ello y darle un sentido, una relevancia. Parte esencial de nuestra condición es saber decir "No, esto no lo acepto" y afirmarnos por sobre lo que nos es adverso. ¿Tenemos alternativa? No hacerlo, abandonarse al nihilismo que es como dejar de respirar, porque incluso al respirar nos afirmamos, eso sería caer, justamente, en el más reprochable resentimiento. Sería darse demasiada importancia a uno mismo y no aceptar lo más profundo de la vida: su sinsentido. Asumirlo, recordarlo en cada instante y a la vez vivir con la mayor de nuestras fuerzas: eso es lo que se nos demanda. Lo esencial aquí es la aceptación del dolor, no rehuirle o buscar suprimirlo como los ascetas. Porque fuerte, como señalaba Nietzsche, no es quien se encierra en sí mismo, en sus certezas, en su prepotencia, sino quien sabe abrirse a los embates del destino y puede amarlos a pesar de todo. Aquél que puede decir: "amo a la vida por todo lo que ella es; y si sólo tiene dolor para mí, por eso también la amo".

En su libro, Pondé reafirma y actualiza lo dicho por Nietzsche: el desierto crece, la indiferencia del mundo nos lleva al vacío existencial. El resentimiento consiste en buscar refugio ante dicho vacío. Algunos siguen buscando ese refugio en la religión, pero la mayoría se vuelven errantes sedientos que sólo saben encontrar consuelo en la diversión, en el mundo digital, en una vida de consumo, con sus alegrías efímeras, alienándose en nombre del mercado como lo hacían (y lo siguen haciendo) con el partido político. Entretanto, la vida sigue siendo un escándalo: es como es. En mil años, dice Pondé, la nuestra será reconocida como la era del resentimiento: "Oirán hablar vagamente de nuestras redes sociales y de nuestra creencia en su potencial revolucionario [...]. La idea misma de revolución será vista como una forma de animismo. Se tomarán más en serio a los griegos, romanos y hebreos, porque verán en ellos pueblos que buscaban el conocimiento, y no sus propias imágenes en el rostro del universo".

Son varias las formas como, según Pondé, arribamos al resentimiento. En lo más profundo está nuestro olvido del oráculo de Delfos; es decir, de la aceptación necesaria de nuestra mortalidad. Nosotros envidiamos la inmortalidad de los dioses y no sabemos hacernos con nuestra muerte que, como decía Nietzsche, no es una sino muchas muertes: las enfermedades, la falta de inteligencia, la infidelidad, los fracasos, las pérdidas, la desilusión amorosa, la falta de belleza, etc. En consecuencia, nuestras ambiciones las dirigimos mal y sin conciencia de los límites: queremos más de lo que necesitamos, dependemos del reconocimiento ajeno y creemos que es muy poco, y pensamos que merecemos ser (más) amados por el simple hecho de ser quienes somos. Sobre esos tres pilares, afirma el autor, se funda nuestra era narcisista que sólo admite elogios y no cuestionamientos. Desde luego que narcisismo no es lo mismo que individualismo, porque el narciso no es un in-dividuo, sino que se desdobla y depende de su reflejo (el "me gusta" de los otros). Dice Pondé: "Un día, la privacidad fue un bien protegido bajo siete llaves. Hoy, ella es un tormento, porque, cuanto más privacidad tenemos, más claro es el vacío de las horas. La salida es buscar ser invadido por los demás en un delirio de celebridades y redes sociales. El síntoma indica claramente la patología: la candente disolución de cualquier subjetividad real".

En esas condiciones, la filosofía y su "inutilidad" se vuelven insoportables. Las ideologías son lo que se busca y se fomenta; ideologías entre las que el autor no tiene reparos en colocar al grueso del feminismo actual, moralista y desconocedor del cuerpo y sus demandas que superan la voluntad racional. Este es el punto que más polémica ha despertado del ensayo de Pondé, toda vez que muchos reclamos sociales podrían caer dentro de la categoría de resentimiento.

La era del resentimiento es también la era de la política del espectáculo. Hay que recordar que el autor es un filósofo y no un político, a pesar de sus intervenciones en el debate público. El político, como el artista, busca agradar, tener un público que le aplauda; el filósofo, en cambio, no escribe novelas rosa. Sin embargo, Pondé no pretende nada más desagradar, sino generar una reacción –como hacían los antiguos cínicos– a través de la mordida, de preguntas que dan lugar a la incomodidad, a la aporía. Todo depende de la receptividad del lector. Si se ofende, pierde (muestra su resentimiento). Si conserva una disposición amistosa (philía) con el cuestionamiento, puede que obtenga algo valioso de él. Eso está detrás del nombre mismo de philo-sophía. El filósofo es el que está bien dispuesto al desengaño. Porque en filosofía –siempre que hablemos de verdaderos filósofos y no de meros profesionales de la filosofía, más interesados en su imagen pública y sus carreras políticas que en la verdad–, en filosofía la crítica no es nunca una cuestión personal. Albert Camus recordaba que, tras romper definitivamente su amistad con Lou von Salomé y Paul Rée, y en la más completa soledad ante la inmensa tarea que tenía por delante (su Zarathustra), Nietzsche solía salir por las noches para pasear por las montañas del golfo de Génova. Cada tanto, juntaba hojas y ramas y encendía inmensas hogueras que se quedaba contemplando hasta que se consumían. Ante esa escena, contada por los genoveses, Camus agregaba: "A menudo he pensado desde esos fuegos y su luz ha bailado detrás de toda mi vida intelectual. Incluso, si en ocasiones he sido injusto con ciertos pensamientos y con ciertos hombres que he conocido en el siglo, es porque los coloqué sin querer ante esos incendios y quedaron inmediatamente reducidos a cenizas" (Carnets, Cahier VII, 1953).


Título: A ERA DO RESSENTIMENTO. UMA AGENDA PARA O CONTEMPORÂNEO
Autor: LUIZ FELIPE PONDÉ
Formato: 16 x 23 cm.
Páginas: 176
Editorial: Leya
Ciudad: São Paulo
Año: 2014
ISBN: 978-8-544-10051-6

Reseña editorial:
A era do ressentimento se caracteriza, entre outros fatores, pelo individualismo excessivo e narcisista que envolve a sociedade ocidental contemporânea. De maneira mordaz e sarcástica que lhe é característica, Pondé analisa, sob o aspecto cultural, a era do ressentimento em que vivemos, discutindo temas como beleza, erotismo, desejo e felicidade. Além de um relato poderoso, capaz de conduzir a reflexões de impacto sobre a maneira como estamos conduzindo nossas relações, trata-se, antes de tudo, de uma obra confessional, em que o filósofo revela a agonia que sente por estar cercado de ressentidos.

"Nietzsche costumava dizer que nós sonhamos com um sol que se preocupe com o que a gente sente. E ele dizia que no final das contas, quando a gente descobre que o sol não está nem aí pra nós, que as estrelas não brilham pra nós, que o mar não existe pra que a gente nade nele, a gente entra num desespero que ele chamava de ressentimento. O que é o ressentimento? É você achar que todos deviam te amar mais do que amam, você achar que todo mundo devia reconhecer em você grandes valores que você não tem. Do século XIX pra cá, o ressentimento piorou muito. Ele está em toda parte. Você não pode falar nada que todo mundo se ofende, se você fizer uma crítica, todo mundo toma como pessoal. Provavelmente, daqui mil anos, não vão lembrar da nossa época como a época do iPad. Vão lembrar da nossa época como a era do ressentimento. Somos uma civilização de mimados que não é capaz de escutar nenhuma crítica sem achar que é uma questão de ofensa pessoal".

domingo, 7 de febrero de 2016

La idea del socialismo de Axel Honneth

El filósofo y sociólogo Axel Honneth (Essen, 1949), director del Instituto de Investigación Social de la Universidad Goethe de Frankfurt, recientemente ha publicado por la editorial Suhrkamp un nuevo libro: Die Idee des Sozialismus. Versuch einer Aktualisierung (La idea del socialismo. Intento de una actualización). Honneth retorna en este escrito a los orígenes del socialismo, para identificar su idea fundamental: la idea de libertad social. Partiendo de ese núcleo, que coloca a la historia en clave hegeliana, revisa las razones por las que el proyecto socialista finalmente fracasó. Dicha revisión, desde luego, está dirigida a la posibilidad, no de un retorno sino de una nueva versión del proyecto, fiel con su idea básica pero acorde con la realidad del siglo que acabamos de empezar. Lo que le interesa al filósofo, claro está, es la discusión sobre los conceptos del socialismo. Es con un debate conceptual renovado que puede perfilarse dicha posibilidad. Por eso, en lugar de agotar las municiones en determinados movimientos políticos recientes, urge más teorizar, actualizando la idea del socialismo. Honneth propone aquí una actualización posible entre otras, bajo el ideario de la libertad. Ahora bien, ¿por qué insistir en el socialismo pese a su fracaso? No se trata de una obstinación académica o ideológica, sino que, para Honneth, el socialismo ofrece una fuente de "orientación ético-política" de la que carece la tradición capitalista en sus 150 años de dominación normativa. No obstante, la teoría socialista debe ser reformulada: los antiguos teóricos estaban demasiado interesados por ubicar dicho concepto de libertad en la esfera económica, mientras que cada vez más se trataba de atender al concepto político de la libertad. Ello permitiría apreciar también por qué el socialismo perdió su fuerza: sus supuestos teóricos provenían de la época industrial. Esto resulta polémico, puesto que, si bien es cierto que el socialismo no supo trascender cierta ortodoxia economicista, podría verse, desde otra óptica, que el socialismo actual ha perdido casi enteramente ese asidero "científico" que hacía a Marx y a Engels distinguirse de los socialismos meramente utópicos y del hegelianismo. Pero Honneth no desatiende lo económico; propone colocarlo en el marco normativo de la solidaridad. En todo caso, esto es precisamente lo que hay que discutir: los fundamentos y los alcances de la idea de libertad que se busca aún hoy ante la indignación por las condiciones de vida del capitalismo, adecuando dicha idea a nuestros conocimientos y experiencias actuales; es decir, dentro de una forma de vida democrática. Sólo si tenemos éxito en esta empresa, sostiene Honneth, la confianza en el proyecto socialista se puede recuperar.

Título: DIE IDEE DES SOZIALISMUS
Autor: AXEL HONNETH
Formato: 12,5 x 20,5 cm.
Páginas: 168
Editorial: Suhrkamp
Ciudad: Berlín
Año: 2015
ISBN: 978-3-518-58678-5

Reseña editorial:
Die Idee des Sozialismus, die der Empörung über die kapitalistischen Lebensbedingungen für mehr als 150 Jahre normativen Halt und geschichtliche Orientierung gegeben hat, scheint heute jegliche Zugkraft verloren zu haben. Trotz eines wachsenden Unbehagens lässt sich gegenwärtig jedenfalls kaum jemand dazu hinreißen, in ihrem Namen noch einmal Vorstellungen einer Lebensform jenseits des Kapitalismus zu entwerfen. Wie ist das rapide Veralten dieser einst so faszinierenden Idee zu erklären? Und was müssen wir tun, wenn wir sie für unsere Zeit retten wollen?

Página Web de la editorial Suhrkamp.

El índice y las primeras páginas pueden verse aquí.

domingo, 13 de julio de 2014

Vivisección de una época de Axel Honneth

El filósofo y sociólogo Axel Honneth (Essen, 1949) es el miembro más prominente de la tercera generación de la Escuela de Frankfurt, de la que forma parte como director del Instituto de Investigación Social de la Universidad Goethe de Frankfurt. En sus primeros escritos, Honneth seguía a su mentor, Jürgen Habermas, quien había planteado su teoría de la acción comunicativa como herramienta para llevar adelante la teoría crítica, con una suerte de trascendencia inmanente en la intersubjetividad; esto es, con un "universal racional" de orden discursivo. Influido luego por la teoría de la acción de Hans Joas, la teoría del poder de Michel Foucault y la teoría de la cosificación (o reificación) de György Lukács, Honneth volvió sobre la eticidad hegeliana para desarrollar una gramática moral de los conflictos sociales en su obra más conocida. Allí afirma: "La pretensión de los individuos a un reconocimiento intersubjetivo de su identidad es la que, desde el principio, como tensión moral, se aloja en la vida social; la que en cada momento sobrepasa la medida institucionalizada en cuanto a progreso social, y de ese modo, por el camino negativo de un conflicto repetido de escalones, conduce a una situación de libertad vivida comunicativamente". (Lucha por el reconocimiento, p. 13). Desde entonces, Honneth ha venido explorando distintos episodios en la vía del reconocimiento, en diálogo con otras aproximaciones de la filosofía social, la filosofía moral, la filosofía política y la psicología social. A inicios de este año publicó El derecho de la libertad (traducido casi de inmediato al castellano por la editorial Katz), que ha sido denominado por la prensa alemana como "un acontecimiento en la historia de la reflexión teórica" (Die Welt), y en el que ha querido fundamentar una "eticidad democrática". Apenas unos meses después, la editorial Suhrkamp acaba de publicar su nuevo libro: Vivisección de una época. Retratos de la historia de las ideas del siglo XX. Esta obra constituye una mirada reflexiva sobre la propia actividad teórica y su relación con la realidad social. Para ello, Honneth se ha servido del concepto de vivisección, que significa la intervención sobre un organismo vivo con la finalidad de conocer mejor el funcionamiento de sus órganos. Eso es lo que Honneth ve en los teóricos que retrata aquí; teóricos sociales como Franz Rosenzweig, filósofo y teólogo judío que influyó en Benjamin y en Levinas; Siegfried Kracauer, teórico del cine y sociólogo frankfurtiano, amigo de Adorno, Benjamin y Bloch; o la politóloga de Harvard, Judith Shklar. Entre otros, ellos indagaron en los dramáticos acontecimientos de ese organismo enfermo que fue la primera mitad del siglo XX (inicios del siglo, República de Weimar y Holocausto, respectivamente) para realizar conceptualizaciones razonables de la historia, la sociedad y la política. Así, este libro es un homenaje a la teoría crítica y su intento por hacer frente a los desafíos del tiempo presente a través de esa forma de actuar en el mundo que es la razón inconformista.
 
La obra está compuesta por los siguientes once capítulos:
1. El legado ambivalente de Hegel. Franz Rosenzweig a principios del siglo
2. La lógica del fanatismo. La arqueología de John Dewey de la mentalidad alemana
3. Fenomenología del mal. La obra olvidada de Aurel Kolnai
4. El realista destructivo. Hacia el legado filosófico social de Siegfried Kracauer
5. Determinante de nuestro pensamiento. El poder no reconocido de Robin G. Collingwood
6. Tentaciones de un liberal. Helmuth Plessner ante el nacionalsocialismo
7. Los peligros del nosotros. Tendencias socialistas en la obra de Amitai Etzioni
8. Los límites del "homo oeconomicus". Hacia el legado intelectual de Albert O. Hirschman
9. La historicidad del miedo y del daño. Rasgos socialdemócratas en el pensamiento de Judith Shklar
10. La escritura de la historia como liberación. La revolución de la historia de las ideas de Quentin Skinner
11. "Después del Armagedón". Hacia la teoría social de Jan Philipp Reemtsma


Título: VIVISEKTIONEN EINES ZEITALTERS
Autor: AXEL HONNETH
Formato: 10,9 x 17,8 cm.
Páginas: 308
Editorial: Suhrkamp
Ciudad: Berlín
Año: 2014
ISBN: 978-3-518-12678-3

Reseña editorial:
Der Begriff Vivisektionen bezeichnet Eingriffe an lebenden Organismen, die dem Zweck dienen, mehr über ihre Funktionsweise herauszufinden. In gewisser Weise wenden ein solches Verfahren auch die Theoretiker an, die Axel Honneth hier porträtiert: Sie greifen mit ihren Entwürfen in den Fluss der Ereignisse ein, um ihm Erkenntnisse abzuringen, die sie für ihre Theorien fruchtbar machen können. Ob nun Franz Rosenzweig zu Beginn des Jahrhunderts, Siegfried Kracauer während der Weimarer Republik oder Judith Shklar im Schatten des Holocaust, sie alle ziehen aus ihren Vivisektionen der Gegenwart Rückschlüsse auf einen angemessenen Begriff der Geschichte, der Gesellschaft oder der Politik.
 
 

sábado, 5 de julio de 2014

Filosofía práctica y prudencia. Lo universal y lo particular en la ética de Aristóteles de Luis E. Varela

Argentina tiene una amplia y asentada tradición de rigurosas exégesis filosóficas. Tanto en filosofía moderna y contemporánea (con especial recepción a la filosofía francesa), como en filosofía antigua y medieval. Una larga lista incluye a Claudia Mársico (Platón), Silvana Di Camillo (Aristóteles), María Isabel Santa Cruz (Plotino), Francisco Bertelloni (Aristóteles latino), Olga Larre (Ockham), Claudia D'Amico (Cusa), Diego Tatián (Spinoza), Mario Caimi (Kant), Rubén Dri (Hegel), María José Binetti (Kierkegaard), Mónica Cragnolini (Nietzsche, Derrida), Roberto Walton (Husserl), Dina Picotti (Heidegger), Esther Díaz (Foucault), entre otros. No es inusual ni sorpresivo, pues, encontrar nuevos estudiosos de gran nivel y originalidad. Es el caso de Luis Enrique Varela, profesor de la Universidad Nacional de Lanús y de la Universidad Nacional de Mar del Plata que presentó esta investigación sobre la prudencia aristotélica como tesis doctoral en la Universidad del Salvador. Como bien señala el prólogo del profesor Enrico Berti (Universidad de Padua), uno de los más renombrados especialistas en Aristóteles, la perspectiva escogida por Varela -la relación entre universal y particular- proporciona nuevas luces sobre la ética del Estagirita, que la hacen, además, más cercana a los dilemas de la razón moderna. Varela ha escrito también varios artículos, entre ellos: "El placer en la ética de Aristóteles" (Descartes, Nº 18) y "Prudencia aristotélica y estrategia" (Convivium, Nº 15).
 
 
Título: FILOSOFÍA PRÁCTICA Y PRUDENCIA. LO UNIVERSAL Y LO PARTICULAR EN LA ÉTICA DE ARISTÓTELES
Autor: LUIS ENRIQUE VARELA
Formato: 16 x 23 cm.
Páginas: 376
Editorial: Biblos
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2014
ISBN: 978-9-876-91222-8

Reseña editorial:
A pesar de la enorme cantidad de publicaciones existentes sobre la filosofía práctica de Aristóteles, extraordinariamente incrementada en la segunda mitad del siglo XX, este libro de Luis Enrique Varela logra decir mucho de nuevo e interesante gracias a la perspectiva específica que el autor ha elegido para caracterizar la filosofía práctica de Aristóteles, esto es, la distinción entre universal y particular.

El trabajo se sostiene en un conocimiento completo y perfecto de toda la obra de Aristóteles concerniente a la ética, no sólo a la Ética nicomaquea y a la Ética eudemia, sino también a la Gran Ética y al Protréptico. Los textos de estas obras son analizadas de manera precisa y rigurosa, y el análisis de ellos es siempre acompañado por una discusión de las interpretaciones suministradas por la literatura crítica, con la cual Varela está constantemente en diálogo. De ello resulta una contribución de gran claridad, equilibrio, riqueza de información y de profundización, que lo hace extremadamente útil para una relectura y una valoración nueva, plenamente satisfactoria, de la ética aristotélica. (Del Prólogo de Enrico Berti)
 
 

sábado, 29 de marzo de 2014

Max Scheler (y la fenomenología temprana) en el proyecto Digitise!


La editorial SDVIG PRESS acaba de iniciar un plan piloto para digitalizar obras fundamentales de las humanidades y las ciencias sociales que, por su antigüedad, están libres de derechos editoriales.



El proyecto no consiste sólo en escanear los documentos y ponerlos a libre disposición, lo que de por sí ya es meritorio y más aún tratándose de obras completas y no de libros aislados. En muchas ocasiones, el lector se encuentra con documentos en formato pdf en los que no puede buscar un término específico ni copiar una parte del mismo que quiera citar; la causa: el pdf ha sido compuesto a partir de imágenes, que es lo normal cuando se escanea documentos. No le queda sino volver a copiar el texto que le interesa y aguzar la vista para encontrar el término leyendo todo el documento. Evidentemente, eso no es nada fácil ni rápido cuando el documento tiene cientos de páginas. Algunos optaron por pasar los documentos a formatos de Word, pero el costo era reducir la fiabilidad de la fuente, ya que en ellos el documento no se presenta tal como fue originalmente publicado y está sujeto a manipulación, lo que es importante especialmente al momento de citar la paginación de la edición impresa y que es precisamente la ventaja del formato pdf. En consecuencia, la alternativa fue desarrollar, dentro del mismo formato pdf, un sistema de "reconocimiento óptico de caracteres" (OCR) que, a partir de la imagen, realizara automáticamente un reconocimiento de las letras contenidas en cada página y convirtiera a la imagen en texto. La imagen del documento no cambia, permanece fotográficamente tal como fue escaneada, pero ya es posible sombrear las palabras y copiarlas. Este sistema, que puede ser llevado a cabo por infinidad de programas, es utilizado en este proyecto de la editorial SDVIG PRESS, ya que contar con toda una obra completa y no poder realizar búsquedas precisas en ella sería sumamente desalentador, dados los actuales alcances tecnológicos y las limitaciones de los -a veces inexistentes- índices de términos. El problema que persiste es que, al ser un proceso automático, hay ocasiones, sobre todo cuando las tipografías son especiales o cuando hay términos en otros idiomas, en que la palabra resultante, cuando se copia el texto sombreado, no coincide con la palabra de la imagen. En algunos casos se trata de confusiones mínimas (por ejemplo, confundiendo el cero por la letra o) y en otros no hay ninguna legibilidad del texto resultante. Ello, obviamente, afecta también a la búsqueda de términos, que no aparecerán no porque no estén en el documento, sino porque el OCR los ha reconocido mal. Eso sin contar que el OCR no discrimina entre el texto principal y otros textos que no debieran ser incluidos, tales como sellos de las bibliotecas o anotaciones manuscritas de los lectores. Teniendo esto en cuenta, el proyecto en mención propone limpiar y corregir manualmente el "ruido" y los errores que pudiesen aparecer luego del escaneado de los documentos. Ese trabajo, sin embargo, es largo y pesado. Por ese motivo, el plan piloto solicita la colaboración de profesores, estudiantes, investigadores o simples interesados, que se encarguen de realizar esa labor de limpieza y corrección.

Como primer objetivo, este proyecto se ha propuesto poner a libre disposición las obras completas de Max Scheler, destacado discípulo directo de Husserl que es cada vez más estudiado por un renovado interés por la fenomenología temprana, pero especialmente porque llevó a cabo una fenomenología de las emociones y de los valores en cuyo centro está una sólida teoría personalista de la ética. Los editores señalan que, de tener éxito este plan piloto, el próximo objetivo será la digitalización del corpus completo de la fenomenología temprana, en la cual se encuentran importantes y aún poco conocidos fenomenólogos como Johannes Daubert, Alexander Pfänder, Moritz Geiger, Hedwig Conrad-Martius, Dietrich von Hildebrand, Maximilian Beck, Hans Lipps y Roman Ingarden, además de otros más conocidos como Martin Heidegger, Karl Jaspers, Edith Stein y Alexandre Koyré. Menciono de manera particular a Moritz Geiger, uno de los más importantes y tempranos estudiosos interesados en llevar a cabo una estética fenomenológica que tuvo recepción en Hispanoamérica y fue traducida al castellano hace unas décadas, pero que hoy, ante el resurgimiento del interés por la estética (en parte, contra las teorías idealistas del arte), está siendo retomado. Otro autor importante para la estética, incluyendo a la estética musical, es sin duda Roman Ingarden.

Para participar del proyecto hace falta sólo registrarse. Los documentos en pdf están siendo colgados en la misma página del proyecto y con dicho registro se puede acceder a ellos. Por mínima que pueda ser, toda colaboración es útil; aunque se trate de corregir unas pocas páginas.

Este proyecto es posible también gracias al apoyo del Central European Institute of Philosophy, la revista Horizon: Studies in Phenomenology, la Max Scheler Gesellschaft, la North American Society for Early Phenomenology y la Romanian Society for Phenomenology.


Los textos de Scheler que están disponibles para su digitalización son:
- Beiträge zur Feststellung der Beziehungen zwischen den logischen und ethischen Prinzipien
- Die transzendentale und die psychologische Methode
- Kultur und Religion
- Drei kleinere Veröffentlichungen
- R. Euckens Religionsbegriff
- Zur Phänomenologie und Theorie der Sympathiegefühle und von Liebe und Hass
- Ethik. Eine kritische Übersicht der Ethik der Gegenwart
- Vom Umsturz der Werte: Abhandlungen und Aufsätze (Band 1)
- Vom Umsturz der Werte: Abhandlungen und Aufsätze (Band 2)
- Vom Ewigen im Menschen
- Der Formalismus in der Ethik und die materielle Wertethik: Neuer Versuch der Grundlegung eines ethischen Personalismus
- Über Ressentiment und moralisches Werturteil. Zeitschrift für Pathopsychologie 1


Aquí la página Web del proyecto.
 

domingo, 23 de marzo de 2014

Oeuvres complètes, 3: Eros, littérature et philosophie de Emmanuel Levinas


La publicación de sus escritos inéditos, dentro de la reciente edición de sus obras completas, está dando a conocer a un Levinas que no es enteramente desconocido, pues sus preocupaciones estéticas, éticas, religiosas y filosóficas están siempre centradas en el problema de la alteridad, pero en todo caso sí se muestra a un Levinas que a lo largo de los años fue explorando esa problemática en sus distintos ámbitos de interés; de modo especial, el de la estética, llegando a transitar incluso entre el análisis y la creación literaria. El estudio preliminar de este volumen ha estado a cargo de Jean-Luc Nancy, y no se equivoca la reseña editorial al señalar que se trata de un magnífico prefacio: aun con el renovado interés estético entre los filósofos franceses, pocos serían capaces de penetrar como él lo hace, con sutileza y elegancia, en lo que ha llamado "la intriga literaria" de Levinas. Lejos de ser una mera presentación editorial, el texto de Nancy es un elogio de las raíces poéticas de la filosofía (levinasiana). Si en los cuadernos del primer volumen se observaba cómo Levinas iba pensando en situaciones y personajes para utilizar en futuras novelas, en este volumen se tiene fragmentos desarrollados de los borradores de dos de ellas: Eros ou Triple opulence (23 páginas) y La Dame de chez Wepler (11 páginas).
 
Eros está ubicada en la primavera de 1940, en plena guerra. Paul Rondeau dialoga con Francia y su historia, de Juana de Arco al general Weygand, hasta que su batallón es tomado prisionero y pasa a formar parte de un Kommando, un escuadrón de trabajo en un campo de concentración en el que muchos de los prisioneros son judíos. En medio de una situación tan sórdida, Levinas abre lugar para la belleza y el erotismo a través de una ventana que deja ver a una joven muchacha peinándose la larga cabellera: "teníamos la impresión de una indecencia o de un sueño, de una poesía aguda y desgarradora de la belleza que duele. Más fuerte que la Lorelei, pero no más alta. La mezcla de una gran belleza y de una gran bajeza" (p. 50). La belleza en tales condiciones puede ser indecente, pero Levinas la deja ser. A diferencia de Platón, que veía irracionalidad e inadecuación frente a la realidad en esa ensoñación si no la guiaba el logos filosófico, o a diferencia de Adorno, que juzgaba a la poesía toda como impotente para hablar críticamente de algo tan real y ajeno a la belleza como el holocausto (hasta que leyó a Celan), Levinas no quiere someter el canto de la sirena —incluso si ésta es la Lorelei alemana— a la razón y su método. Para él, como en cierto modo para Heidegger, pero con un sentido ético y no ontológico, la poesía es en sí misma develadora de verdad, porque puede cambiar la mirada objetivante que determina a las cosas y a las personas como meros utensilios. Su poder consiste justamente en su erotismo, que saca al sujeto de sí, de su actitud natural, y lo confronta con un objeto al que le es devuelto su misterio. En ese sentido, la poesía cumple intuitivamente una función fenomenológica: devuelve la mirada, más allá de lo útil, hacia las cosas mismas. Husserl observaba ya esta afinidad entre la mirada del poeta y la del fenomenólogo en la conocida carta a Hofmannsthal. La radical apertura de esa mirada puede detenerse en cualquier motivo, por sencillo que fuese; incluso en un par de medias que, secando al viento, son más que un par de medias: "Estas medias que abrigan o que previenen para que el calzado no irrite la piel y no la hiera, y que el uso cotidiano maneja con la precisión y la sobriedad del médico, no tenían ya nada de su casta esencia de utensilios" (p. 51). En la actitud estética, esas medias pierden su utilidad (proteger las piernas de la mujer) y —como las botas de Van Gogh para Heidegger— empiezan a hablar de la mujer que las usa y, no menos, del deseo del hombre que las contempla.
 
Si Nietzsche afirmaba que el hombre envidia la felicidad inconsciente del animal, Levinas recurre aquí a un pequeño perro, Bobby, para enfatizar, en su inconciencia, la eticidad de su mirada. Bobby es "el único ser que no diferencia entre los prisioneros y los arios que los custodian. (...) Él reconocía solo el derecho humano y la dignidad de persona de estos judíos" (p. 51). No casualmente, en Difícil libertad: ensayos sobre el judaísmo (Caparrós, 2004), Levinas titula al capítulo XII de la tercera parte: "El nombre de un perro o el derecho natural". Allí, una vez que a partir de un versículo del Éxodo ha dicho que piensa en Bobby, escribe sobre los perros de los que se dice que no ladraron cuando los israelitas huían de Egipto: "En la hora suprema de su instauración [de la libertad] —y sin ética ni logos— el perro dará testimonio de la dignidad de la persona. Eso es ser amigo del hombre. ¡Trascendencia en lo animal!" (p. 193). Luego vuelve sobre su propia experiencia y recuerda que "en mitad de nuestro largo cautiverio —por unas pocas semanas y hasta que los centinelas lo echaron fuera— un perro vagabundo entró en nuestras vidas" (ídem). No es difícil imaginarse en esa situación, en la que tanto centinelas como "hombres libres" los miraban —según el mismo Levinas— como sub-humanos, la alegría que debe haberles provocado la inocencia que ofrecía este extraño, aunque fuese y precisamente por ser un animal. Quizás a partir de este paralelo se comprenda mejor por qué, ya no en lo animal sino en lo humano, Levinas le atribuye trascendentalidad a la belleza.
 
La segunda novela —bastante más corta— presenta a Suzanne, una mujer enloquecida, y a su marido Roland antes y después de la hospitalización de ella. La situación le sirve a Levinas para reflexionar sobre la locura, que escapa a la condición cotidiana en la que "todas las cosas son indispensables para engañar a la angustia o el aburrimiento que emanan de otro" (p. 121), pero especialmente para abordar las razones del matrimonio y de la relación del hombre con la mujer. A las novelas se suman numerosos poemas escritos en ruso y hebreo, entre los que puede leerse (p. 271):
¿Por qué Él ha entregado el hombre a la tierra
Y lo ha dejado en medio de bosques oscuros?
La memoria no tiene tiempo para el recuerdo
Y él allí no tiene por venir para esperar. […]

Cómo puedo imaginar tu mirada
¿Detrás de los hijos, las alambradas?
En las tinieblas yo iré a ti, Madre
En un mundo ido y mejor.
Estos versos los escribió a sus diecisiete años. Casi la totalidad de sus poemas, que aquí se publican por primera vez, son poemas de juventud, cuando creación y reflexión corrían en paralelo. Tres años antes escribió en hebreo un ensayo sobre Jaïm Nahman Bialik, que es uno de los poetas emblemáticos de Israel; este ensayo ha sido traducido también para esta edición. Tanto por la cantidad como por su calidad, la producción poética de Levinas es lo más importante de este tercer volumen, en el que los editores han colocado, conservando la unidad temática del mismo, sus Notas filosóficas sobre eros. En ellas, Levinas se aparta claramente, no tanto del método fenomenológico como de su aplicación en la analítica existenciaria de Heidegger, en la que no encuentra prácticamente relación alguna entre los seres. En los cuadernos del cautiverio se lee: "Un elemento esencial de mi filosofía, por lo que se distingue de la filosofía de Heidegger, es la importancia de Otro. Eros como momento central" (Obras 1, p. 76). Hay que recordar siempre que el suelo de Levinas es la tradición judía, que es la que le confirma que más allá de la gnoseología husserliana y de la ontología heideggeriana está la ética. Si no se aparta plenamente de Husserl ni de Heidegger es en primer lugar porque considera importante la otredad radical de la "filosofía pagana" para la filosofía judía. Ambas necesitan de esa confrontación, pero es claro que esta necesidad parte propiamente de la segunda, que a partir de su condición en el mundo ha planteado una concepción distinta de la relación yo-tú (piénsese en Buber). Mientras que la tradición filosófica occidental privilegió en última instancia la relación con el mundo y la identidad (el para-sí del yo), para el judaísmo ese para-sí sólo puede llegarle al yo desde lo que es fuera de él, esto es, desde un más originario ser-para-otro, lo cual supone que todo lo que es el yo es una estructura de responsabilidad no recíproca con los otros. Sin embargo, hay elementos tanto de la filosofía de Husserl como de la de Heidegger que le permiten plantear esa trascendencia absoluta que es el otro; por ejemplo, la intencionalidad, pero entendida no con fines gnoseológicos, sino en su peculiar sentido ético que trasciende a toda tematización o conceptualización. Levinas apunta a una condición de desnudez previa a la misma facticidad heideggeriana. La desnudez él no la entiende como ausencia de ropajes, como supresión de todo misterio que limita a la carne a ser mero receptáculo de placeres y dolores, que es como se entiende en la pornografía, sino más bien como la aparición misma del misterio, el "hecho de que el misterio se revele" (p. 181). Con ello, el misterio implica un cierto pudor: "el modo de ser del misterio es el pudor" (p. 185), pero de eso no se desprende que la sexualidad tenga que ser vetada como hizo el cristianismo al tomarla como una amenaza a la claridad y el dominio del para-sí, porque justamente, en la perspectiva de la alteridad, sucede que "en el acontecimiento sexual —la voluptuosidad y la caricia— lo mío sale del reino de la posesión — sale de sí mismo" (p. 181). La unión es tal, que se trata de "una relación sin 'tener' y por lo tanto de una relación sin responsabilidad" (ídem). Puede esto parecer sin duda algo paradójico y acaso demasiado idealizado, pero Levinas está tratando de hacer justicia a esa peculiar relación en la cual la apertura al otro es también peculiar: "Otro: es negativamente lo oculto. Y el eros es la comunión con lo oculto. Lo oculto no es solamente aquello que está oculto para el conocimiento, aquello que es ignorado; es la caricia que de alguna manera es un acceso al otro" (p. 179). En todo caso, siendo eros el momento central de la experiencia de la alteridad, Levinas buscará desarrollar una "fenomenología del eros", que es precisamente como se titula uno de los capítulos de Totalidad e infinito, obra con la que cronológicamente hay que relacionar a estas notas no fechadas.

Con este volumen se han terminado de publicar todos los escritos inéditos de Levinas, pasando en los siguientes a la obra ya publicada: los textos de 1930 a 1949, en el volumen 4; Totalidad e infinito, De otro modo que ser y De Dios que viene a la idea, en el volumen 5; y los volúmenes 6 y 7 dedicados a los textos restantes sobre judaísmo, política, crítica literaria y a las entrevistas. El primer volumen, además, ya ha sido traducido al castellano.


Título: OEUVRES COMPLÈTES, 3: EROS, LITTÉRATURE ET PHILOSOPHIE
Autor: EMMANUEL LEVINAS
Formato: 14 x 20,5 cm.
Páginas: 416
Editorial: Grasset/Imec
Ciudad: Paris
Año: 2013
ISBN: 978-2-246-79517-9

Reseña editorial:
Si l’on connaît, à travers ses écrits sur Proust, Blanchot, Celan, l’intérêt qu’Emmanuel Levinas portait à la littérature, on ne soupçonnait peut-être pas, chez lui, l’existence d’une telle "pratique littéraire". Or, c’est ce que mettent en évidence les ébauches de roman (Eros ou Triple opulence et La Dame de chez Wepler), les notes et les poèmes qui composent ce nouveau volume d’inédits magnifiquement préfacés par Jean-Luc Nancy. Ainsi, bien que Levinas ne soit jamais devenu à proprement parler écrivain, la passion littéraire a toujours été intimement mêlée à son projet philosophique. Levinas a vu dans la littérature le lieu peut-être le plus propre à la présentation de l’intrigue de l’autre et du rapport, de l’approche et du contact. Ecrits dès le début des années 1920, ces inédits nous font accéder à la genèse de l’œuvre du grand philosophe. Ainsi de ces émouvants poèmes de jeunesse, rédigés en russe, en yiddish et en hébreu, alors que Levinas n’a qu’une quinzaine d’années. Ou, plus tard, ses deux esquisses de roman, qui témoignent sur le mode fictionnel de son expérience de la guerre. Levinas n’a pas été plus loin dans ses tentatives littéraires, mais le mouvement qui les portait n’a pas pour autant été effacé.

domingo, 6 de octubre de 2013

Arrachement et évasion: Levinas et Arendt face à l'histoire de Mylène Botbol-Baum y Anne-Marie Roviello (dir.)

En esta reciente publicación de los anales del Instituto de filosofía de la Universidad de Bruselas, los autores aproximan y cuestionan los pensamientos de Levinas y Arendt en el intento de ambos, aunque por caminos distintos, de trascender la idea de libertad que supone la subjetividad moderna. Esta libertad -"apariencia de libertad", le llamaba Nietzsche- es enmarcada por estos filósofos en su necesaria relación con el cuerpo, el tiempo, el mundo común y la trascendencia del otro. No se trata de volver a una concepción determinista de orden natural, que los autores ya dejan atrás, sino de pensar la subjetividad anterior al sujeto. Así, pueden entenderse ambos pensamientos como intentos por llevar adelante una subjetividad trascendental que restaure su relación con lo universal. Se trata también de fundamentar la trascendentalidad de los derechos humanos más allá de la abstracción teórica que les dio origen y, de ese modo, superar la facticidad de la violencia gracias al incipiente universal que son las experiencias primeras de la alteridad, de la pluralidad y de la historia.


Título: ARRACHEMENT ET ÉVASION: LEVINAS ET ARENDT FACE À L'HISTOIRE
Autor: MYLÊNE BOTBOL-BAUM, ANNE-MARIE ROVIELLO (DIR.)
Formato: 13,5 x 21,5 cm.
Páginas: 190
Editorial: Vrin
Ciudad: Paris
Año: 2013
Colección: Annales de l'institut de philosophie de l'université de Bruxelles
ISBN: 978-2-7116-2498-0

Reseña editorial:
Étonnante rencontre que celle de Levinas avec Arendt. Pourquoi vouloir faire dialoguer aujourd’hui des pensées si différentes? Pour l’un comme pour l’autre, penser suppose un arrachement, une évasion : un désensorcellement de ce qui est. Non pas contre une supposée « nature » déterministe, mais à partir de ce qui demeure notre condition, la condition de notre liberté : le corps, le temps, le monde comme monde commun, la transcendance de l’autre.

Ce volume parcourt, selon des tracés différents, le cheminement suivi par Arendt et par Levinas pour retisser une visée de l’universel, qui, tout en intégrant les droits humains fondamentaux, ne se contente pas de l’abstraction du discours « droits-de-l’hommiste ». Les auteurs interrogent ces deux grandes figures de la pensée contemporaine qui redonnent sa place à une subjectivité d’avant le sujet, à une spontanéité d’avant la liberté discrétionnaire.

Arendt comme Levinas visent un dépassement du fatum de la violence grâce à cet universel inchoatif qu’est l’expérience de l’altérité, de la pluralité, de l’histoire. De cette expérience humaine fondamentale émerge une responsabilité éthique et politique reprenant l’injonction à la justice, non dans l’évasion hors du monde, mais bien dans une responsabilité pour le monde qui s’éveille d’abord à elle-même comme désir charnel de ce monde, abri fragile de l’humanité.

jueves, 3 de octubre de 2013

Jean-Paul Sartre: Key Concepts de Steven Churchill y Jack Reynolds (editores)


La filosofía de Sartre parece haber perdido la vitalidad de la que gozó en décadas pasadas. Incluso en muchos lugares donde permanece con relativa vigencia es más por reincidencia en viejos debates que por un interés renovado. En cualquier caso, esto se debe a que su lectura se ha reducido, por un lado, a un pequeño grupo de escritos suyos que le dieron la fama de existencialista, tales como La náusea y El ser y la nada, y, por el otro, a escritos cuyo rigorismo ético-político lo hace tan lejano a nosotros como el estalinismo. En medio ha quedado una diversidad de ámbitos por la que discurrió su pensamiento que ha sido descuidada y bien puede empezar a recuperarse con un "companion" que le haga justicia. Ese es el caso del recién publicado Jean-Paul Sartre: Key Concepts, que forma parte de la serie "Key Concepts" de Acumen Publishing. Sus editores, Steven Churchill y Jack Reynolds, han reunido a dieciséis especialistas que abarcan tanto los aspectos ontológicos, éticos y políticos más conocidos, como los psicológicos, fenomenológicos, psicoanalíticos y literarios de su obra. Los editores están a cargo de la introducción ("Sartre Vivant") y de la conclusión ("Sartre's Legacy"). Y antes de los artículos especializados, Gary Cox presenta la vida y obras del filósofo que, al final de su vida, con profunda consternación -sobre todo porque ello supuso la ruptura definitiva con De Beauvoir-, pero con suficiente nitidez y autoridad como para sobrellevar la soledad con la dignidad de ser libre, le decía al editor de Le Nouvel Observateur, a propósito de una entrevista que sus amigos habían querido impedir que se publique: "Sé que mis amigos lo han prevenido pero ellos se engañan. Lo que ocurre es que el itinerario de mi pensamiento se les escapa a todos, incluida el Castor". Mientras sus más cercanos empezaban a disputarse la herencia, él era aún el mismo filósofo que en mayo del 68, cuando tuvo problemas con la policía, no fue arrestado porque De Gaulle había advertido: "No se arresta a Voltaire".


Título: JEAN-PAUL SARTRE: KEY CONCEPTS
Autor: STEVEN CHURCHILL, JACK REYNOLDS
Formato: 13,8 x 21,6 cm.
Páginas: 256
Editorial: Acumen Publishing
Ciudad: Durham
Año: 2013
ISBN: 978-1844656356

Reseña editorial:
Most readers of Sartre focus only on the works written at the peak of his influence as a public intellectual in the 1940s, notably Being and Nothingness. Jean-Paul Sartre: Key Concepts aims to reassess Sartre and to introduce readers to the full breadth of his philosophy. Bringing together leading international scholars, the book examines concepts from across Sartre’s career, from his initial views on the “inner life” of conscious experience, to his later conceptions of hope as the binding agent for a common humanity. The book will be invaluable to readers looking for a comprehensive assessment of Sartre’s thinking – from his early influences to the development of his key concepts, to his legacy.

Más información en la página de Acumen Publishing.

lunes, 1 de octubre de 2012

Las revistas de Oxford celebran los 300 años de Rousseau

El fondo editorial de la Universidad de Oxford, celebrando los 300 años del natalicio de Jean-Jacques Rousseau (1712-2012), ofrece, en su página Web, libre acceso a una veintena de artículos sobre el filósofo ginebrino publicados en sus distintas revistas. Especialmente interesantes son los artículos dedicados a sus facetas menos conocidas de artista y esteta; vale decir, los del British Journal of Aesthetics, The Music Quarterly y Music and Letters. El listado de artículos disponibles es el que sigue:


Analysis


British Journal of Aesthetics


The British Journal for the Philosophy of Science


Mind


The Journal of Medicine and Philosophy


Christian Bioethics


Journal of Church and State


The Music Quarterly


Music and Letters


Publius


Public Opinion Quarterly


The English Historical Review



    martes, 10 de julio de 2012

    Cuaderno Spinoza de Karl Heinrich Marx

    Nicolás González Varela es el editor y traductor del Cuaderno Spinoza, escrito de la época berlinesa de Karl Heinrich Marx. En realidad, no es uno sino tres cuadernos en los que el joven Marx recompuso y se apropió del Tratado teológico-político de Baruch Spinoza. El editor ha trabajado sobre la base de todas las ediciones disponibles con el fin de ofrecer en nuestro idioma la versión crítica más completa. Dichas ediciones son la publicación parcial de la Marx-Engels historische-kritische Gesamtausgabe (MEGA), de la década de 1920; la publicación completa en la denominada MEGA 2, de 1976; la versión francesa de 1977 (Cahiers Spinoza) y la versión italiana de 1987 (Quaderno Spinoza).

    Aparecido en 1670, en una Holanda liberal y diversa (Descartes se refugió un tiempo en ella) pero convulsionada políticamente por las intrigas de los Orange que querían restaurar su trono con el apoyo de conservadores y calvinistas, el Tratado teológico-político fue escrito por Spinoza como un manifiesto por las libertades individuales, especialmente la de expresión, y con una finalidad bastante concreta: apoyar al debilitado gobierno liberal de Jan de Witt. Aunque basado en el carácter sistemático de su Ética, el TTP era muy cercano también a las teorías políticas de Hobbes y Maquiavelo; pero el polémico fabricante de lentes, excomulgado de la sinagoga catorce años antes, proponía en cambio lo más cercano para su época a un régimen democrático, el cual concebía como necesario para garantizar las libertades y la paz entre los ciudadanos de tan diversas confesiones. Se trataba de una cuidadosamente elaborada ideología para un régimen republicano, liberal e igualitario, que estaría legitimado para someter a toda autoridad eclesiástica, para proteger así tanto a la piedad como a la filosofía, pues ambas no son para Spinoza contrarias entre sí, pero sí radicalmente opuestas -ambas conjuntamente- al absolutismo eclesiástico. Todo ello era suficiente para que incluso Pierre Bayle afirmase, tres décadas después de su publicación, que el TTP era un "libro pernicioso y detestable, en el que logró deslizar todas las semillas del ateísmo, que se ven al descubierto en sus Opera posthuma". De hecho, toda la Ilustración, aunque lo leían y utilizaban para fundar sus críticas contra la religión establecida y contra la monarquía, públicamente seguían considerándolo un ateo de sistema (Leibniz negó haberlo visitado), hasta que a fines del siglo XVIII Jacobi y Mendelsohn tuvieron un famoso debate en torno al panteísmo de Spinoza y de Lessing, despertando un nuevo interés por la naturaleza de su religiosidad y por su filosofía toda. Goethe escribiría en 1813, comentando el artículo de Bayle: "...se le considera ateo y se reputa sus opiniones como altamente censurables. Pero, seguidamente, se concede que era un hombre pacífico y consagrado a sus meditaciones y estudios, un excelente ciudadano..., en todo lo cual parecía olvidarse la máxima evangélica: por sus frutos los conoceréis".

    El TTP apareció con autor anónimo y falso pie de imprenta, pero bien pronto se supo quiénes eran tanto el autor como el editor (su amigo Jan Rieuwertsz). El subtítulo de la obra rezaba: "...la libertad de filosofar no sólo se puede conceder sin perjuicio para la piedad y para la paz del Estado, sino que no se la puede abolir sin suprimir con ella la paz del Estado e incluso la piedad". La Iglesia calvinista de Holanda, cuyos predicadores aprovechaban todo acto litúrgico para acusar al gobierno de Witt de libertino y ateo, lanzó una campaña implacable contra el nuevo libro de "el judío de Amsterdam", cuyo éxito alcanzó en unas pocas semanas a Inglaterra, Alemania y Francia. El gobierno holandés, por su parte, había optado desde hacía un tiempo por permitir la represión religiosa e incluso ejercerla como modo de congraciarse con las distintas confesiones (en particular, el calvinismo) y reprimir también a sus propios enemigos. En ese contexto, bastaron cuatro años para que el libro fuese oficialmente prohibido. En dominios católicos no le fue mejor: allí, de hecho, los "marranos" estaban proscritos en general desde hacía mucho, por lo que la Santa Inquisición no tuvo mayor problema en condenar la obra de ese "ateo" que no fue traducida al español sino recién dos siglos después, en 1878. Spinoza se había dirigido al calvinismo y a los Orange, pero sus dardos herían a muchos otros que dependían del vínculo entre superstición y monarquía; es decir, falsa religión y falsa política. En el Prefacio mismo de la obra señala que el miedo hace que los hombres sean naturalmente supersticiosos y atribuyan a los dioses todo hecho extraordinario. De ahí que los reyes hayan favorecido siempre ese sentimiento, creándose una aureola de divinidad. Y añade que eso mismo hacen en sus días (¿que no son ya los nuestros?) los cristianos y especialmente los eclesiásticos: lejos de practicar la caridad, se dejan arrastrar por la avaricia y la ambición. Como quieren adquirir prestigio ante el vulgo ignorante, ven la forma de apoyarse en la Escritura y persiguen como herejes a quienes no comparten sus ideas.

    Varias décadas antes de la primera traducción española, en enero de 1841, Marx planeaba crear, junto a Bruno Bauer, un periódico filosófico ateo que no llegaría a ver la luz, el Archiv des Atheismus. Paralelamente, comenzó a seleccionar y comentar en cuadernos sus lecturas de diversos filósofos; entre ellos: Aristóteles, Leibniz, Hume y Bento Despinoza (en religión: Baruch Spinoza). Los que dedicó a este último (tres cuadernos, como se ha dicho) se centran en el TTP y en su correspondencia. El marxólogo Maximilien Rubel les concedía una gran importancia a estos cuadernos, llegando a afirmar que Marx aprendió a conciliar necesidad y libertad con Spinoza y no con Hegel, y que fue Spinoza quien lo motivó para actuar por la afirmación de la democracia en Alemania. Sea o no el caso, es evidente que Marx se identificó plenamente con Spinoza y se sirvió de su lenguaje político para componer sus propias ideas sobre la libertad, la igualdad y la democracia. Esto último es algo que deberían haber tenido más en cuenta los presuntos seguidores de Marx que rechazaban de plano toda democracia, acusándola de ser un mero mecanismo de opresión burguesa. En todo caso, el burgués Marx trabajó con detenimiento y valoró la noción liberal de democracia implicada por el "hebreo virtuoso".

    La edición de González Varela se presenta con un valioso aparato crítico, una introducción sobre el joven Marx y su entorno, así como sobre el contexto histórico de Spinoza. Para el editor, este escrito muestra cómo nace con Marx la primera definición moderna de democracia, régimen que para ambos pensadores es el único que concuerda con la naturaleza social de la humanidad y con su necesidad de cooperación. Por otro lado, aunque Marx no volviese a mencionar a Spinoza en sus escritos, sino sólo en su correspondencia familiar, él junto a Hegel le sirvieron de base para su concepto de autodeterminación, y fue recuperado por los marxistas franceses e italianos de la década de 1970 con la impronta de que leer a Spinoza permitía comprender mejor a Marx. Althusser, que era uno de ellos, lo proponía como el camino imprescindible para terminar de deshegelianizar a Marx; esto es, como un camino intermedio entre el estructuralismo burgués y el Dia Mat stalinista para analizar los antagonismos sociales sin ningún tipo de corsé dialéctico. La italiana Emilia Giancotti afirmaba que la oposición spinoziana entre potentia y podestas nos permite leer de una manera puramente conflictual (ya no dialéctica) la contradicción entre fuerza de trabajo (Arbeitskraft) y relaciones de producción (Verhältnisseproduktion). De sus continuadores, quizá Toni Negri haya sido el más constante hasta nuestros días.


    Título: CUADERNO SPINOZA
    Autor: KARL HEINRICH MARX
    Formato: 22 cms.
    Páginas: 268
    Editorial: Montesinos
    Ciudad: Barcelona
    Año: 2012
    Traducción: Nicolás González Varela
    ISBN: 978-84-15216-83-4

    Reseña editorial:

    En la primavera de 1841, un estudiante hegeliano de veintitrés años residente en Berlín, llamado Karl Marx, transcribe en varios cuadernos ciento setenta pasajes del Tractatus theologicus-politicus, la obra más política del filósofo holandés Spinoza. Estos manuscritos permanecieron inéditos hasta 1976, incluyéndose entonces en la nueva edición alemana de las obras completas de Engels y Marx, la famosa MEGA. El texto es de suma importancia, tanto por el método de trabajo que después será habitual en el filósofo alemán, como por la exposición de la filosofía política spinoziana, la cual es reordenada radicalmente y subvertida respecto al original. Es en realidad un texto de Marx, pero escrito con el estilo de Spinoza.

    Se trata de una operación intelectual y de intervención política de enorme interés que puede entenderse tanto como un gesto de apropiación espiritual como la construcción de un antídoto eficaz contra las propias premisas liberales del pensamiento de Hegel. Es un nuevo texto de Marx, inédito en lengua española, escrito y pensado con las palabras de otro filósofo subversivo, Baruch de Spinoza, y que demuestra su presencia decisiva en el itinerario del pensamiento político marxiano. Una presencia que anuncia la génesis de la crítica de la alienación política y del Estado del Marx maduro, además de permitirle ampliar la definición moderna de la auténtica democracia como concepto que permite resolver el enigma de la comunidad humana.

    Página Web de la editorial Montesinos.


    sábado, 3 de diciembre de 2011

    La esencia de la filosofía y la condición moral del conocer filosófico de Max Scheler

    Max Scheler (1874-1928) fue profesor en Jena, Munich y Colonia. Se interesó tempranamente por la fenomenología de Husserl, a partir de la cual siguió su propia línea en los campos de la ética, la antropología filosófica y la filosofía de la religión. Según T. Kisiel (The Genesis of Heidegger's Being & Time, Berkeley: University of California Press, 1995, p. 192), fue uno de los principales gestores de la recuperación de San Agustín en la filosofía alemana. Esto lo percibió en su momento Heidegger, para quien, sin embargo, se trataba de "una recepción secundaria de este círculo de ideas, aderezado con fenomenología" (Estudios sobre mística medieval, trad. de Jacobo Muñoz, Madrid: Siruela, 1997, p. 24). No obstante, la influencia de Scheler fue importante, no sólo en los círculos de fenomenología o de teología (incluyendo a Karol Wojtyla), sino también en los de la naciente "antropología filosófica". Heidegger estuvo dentro de esa influencia, como lo reconocía el mismo Scheler cuando escribió:
    Heidegger
    1. El giro ontológico. 2. El giro de la filosofía de la vida. 3. El giro histórico. 4. El giro individual. 5. El giro pragmático relativo. 6. El giro antropológico. 7. El giro concreto. 8. Fenomenología Hermenéutica. 9. Ruptura con el cartesianismo. 10. Rechazo de la filosofía de la razón occidental (desde los griegos). 11. Influencia: Kierkegaard, protestantismos, Scheler, Jaspers, Dilthey, Graf Yorck. (Die deutsche Philosophie der Gegenwart, GW Bd. 7, edición de Manfred Frings, Bonn: Bouvier, 2005, p. 330.)
    Aunque Heidegger consideraba que la antropología de Scheler era "Claramente: ¡puro decorado!, ¡literatura!, ¡ficción!" (Ontología. Hermenéutica de la facticidad, trad. de Jaime Aspiunza, Madrid: Alianza, 1999, p. 45), "más con un tinte literario que científicamente bien pensado" (Prolegomena zur Geschichte des Zeitbegriffs, GA Bd. 20, ed. de Petra Jaeger, Frankfurt a.M.: Vittorio Klostermann, 1994, p. 181), también es cierto que encontró en ella una crítica sólida a la teoría del conocimiento del neokantismo, por lo cual le dedicó su libro Kant y el problema de la metafísica (1929)*.

    Precisamente uno de los textos incluidos en la presente obra (compuesta por tres escritos que antes habían sido traducidos del alemán por Elsa Tabernig y publicados por la editorial Nova de Buenos Aires) es el titulado "Fenomenología y teoría del conocimiento". En éste, Max Scheler va conduciendo al lector desde la reducción husserliana hasta su teoría de los valores. Como lo hará después Merleau-Ponty, Scheler ubica al método fenomenológico entre el empirismo y el racionalismo, pero sobre todo -y en ello su lectura de la fenomenología es acertada- como un empirismo radical, que en su volver a las cosas mismas sólo acepta lo dado en la experiencia. En esa línea, apunta Scheler, se distancia del empirismo tradicional que reduce la experiencia a la mera sensibilidad (acá cabría marcar también una distancia con el fenomenalismo del escepticismo antiguo). Y de igual manera marca distancia con todo racionalismo en tanto que no establece un criterio de verdad, sino que asume todo criterio en el modo como se toma contacto inmediato con "la cosa misma". Por ello afirma que "es cierto que todo lo dado descansa en la experiencia, pero no es menos cierto que toda clase de experiencia de algo conduce hacia algo dado". Que conduzca hacia algo no implica, desde luego, que ese algo exista. Los objetos del conocimiento se dan únicamente en el acto y al modo como el hombre se relaciona con el mundo (lo dado). Ahora bien, para Scheler, eso significa que "el mundo está dado con la misma inmediatez como objeto que como portador de valores", y que toda experiencia de un objeto está necesariamente impregnada de afectividad por tratarse de una sensación subjetiva que se da junto a afecciones de atracción o repulsión.

    Pero aquí hay un punto controvertido y que Heidegger le critica: Scheler pretende "apoderarse de la cosa misma", pero se mantiene, según él, imbuido en la metafísica tradicional que piensa al Dasein desde un teo-morfismo (el hombre como imagen de Dios). En todo caso, Scheler parte, como Kant, de los límites de la razón, y plantea por ende un vínculo entre fenomenología y teoría del conocimiento en relación con lo que considera apriorístico: los objetos y las proposiciones esenciales de cada ciencia que son tal como aparecen al conocimiento, esto es, constitutivamente unas como anteriores a otras. Otro asunto es que de ello pueda derivarse una suerte de ascetismo similar al de Schopenhauer. Para Scheler, la dación originaria del mundo se experimenta en la vivencia de su resistirse a nuestros impulsos. Por ello, "lo dado" se da a la conciencia en la medida en que permanece frente al hombre aunque éste haya inhibido todas sus actitudes intencionales (sean de conocimiento o de dominio). En ese sentido, la filosofía es para Scheler el conocimiento que se orienta a lo absoluto, a las esencias, y ese conocimiento presupone una condición moral que es la disposición subjetiva (fruto del alejamiento del mundo y el recogimiento personal) constituida por tres actos: 1) el amor al ser absoluto, 2) la humillación del yo natural y 3) el dominio de los impulsos. Este último, además, posibilita el tránsito desde lo inadecuado hacia la plena adecuación del conocimiento intuitivo. Esta adecuación parece ser un rezago de cartesianismo que tuvo también Husserl pero que fue paulatinamente abandonando en aras de un conocimiento más bien apodíctico y una différance (como la llamará Derrida) radical, desde la cual no hay conocimiento alguno que tenga tal adecuación.

    La fenomenología, pues, adquiere un lugar central para Scheler porque es el método que en última instancia posibilita establecer la preminencia de la ética respecto a todo conocimiento, porque los juicios morales no son externos a los actos, sino que descubren su valor en las experiencias mismas. El amor, en consecuencia, no es generado por el conocimiento, sino que más bien genera conocimiento; es su esencia última.


    Título: LA ESENCIA DE LA FILOSOFÍA Y LA CONDICIÓN MORAL DEL CONOCER FILOSÓFICO (CON OTROS ESCRITOS SOBRE EL MÉTODO FENOMENOLÓGICO)
    Autor: MAX SCHELER
    Formato: 15 x 23 cms.
    Páginas: 264
    Editorial: Encuentro
    Ciudad: Madrid
    Año: 2011
    Traducción: Sergio Sánchez-Migallón
    ISBN: 978-84-9920-110-8

    Reseña editorial:
    En este volumen se ofrecen tres escritos de Max Scheler, compuestos entre el año 1911 y 1917, titulados: La esencia de la filosofía y la condición moral del conocer filosófico, Fenomenología y teoría del conocimiento y La doctrina de los tres hechos. Estos trabajos constituyen las elaboraciones más tempranas, sistemáticas y directas acerca de la filosofía misma y de la teoría del conocimiento sostenida por Scheler. [...] Sólo en estos textos puede conocerse con precisión cómo Scheler concebía verdaderamente la filosofía en general y el modo fenomenológico de filosofar en particular ---modo, por cierto, no idéntico al concebido por Husserl---. [...] En una época como la actual, en la que vivimos tan confusos e indecisos entre las respuestas cognoscitivas de la ciencia, del cotidiano vivir y de diversos constructos pseudofilosóficos, urgen reflexiones genuinamente filosóficas tan luminosas y radicales como las que Scheler aquí nos brinda.

    Página Web de Ediciones Encuentro.


    _______________________
    * Otras menciones de Scheler en escritos de Heidegger: Ser y tiempo, trad. de Jorge Eduardo Rivera, Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1997, pp. 72-73; Metaphysische Anfangsgründe der Logik im Ausgang von Leibniz, GA Bd. 26, ed. de Klaus Held, Frankfurt a.M.: Vittorio Klostermann, p. 165; “Philosophische Anthropologie und Metaphysik des Daseins” (que será editado en GA Bd. 80).