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jueves, 4 de julio de 2013

Call for Papers: Revista INTUS-LEGERE Filosofía Vol. 7, Nº 2

CFP: Artículos para el Vol. 7, Nº 2 (2013) de la Revista INTUS-LEGERE Filosofía
Tema: "Filosofía y literatura"
Idioma: Español
Formato: Publicación impresa
Institución: Universidad Adolfo Ibáñez, Viña del Mar, Chile
Deadline: Envío de artículos hasta el 15 de noviembre



Para el N° 2, como es costumbre, realizaremos un Número Especial bajo el criterio de un tema único a desarrollar. En esta ocasión invitamos a presentar trabajos dentro del tema «Filosofía y Literatura», abarcando todas las áreas de la filosofía que contempla nuestra línea editorial.
 
Las colaboraciones deben ser enviadas por correo electrónico, dentro de los plazos establecidos, a: veronica.benavides@uai.cl, con copia a intus-legere@uai.cl. En el caso de que el artículo contuviera caracteres no latinos será necesario enviar una copia impresa a:
 
Dra. Verónica Benavides G.
Universidad Adolfo Ibáñez
Av. Padre Hurtado 750
Viña del Mar
Chile
 
El contenido de cada contribución es de exclusiva responsabilidad de su autor y no representa necesariamente el pensamiento de la Universidad. Esta publicación está indizada en: www.latindex.unam.mx y en www.dialnet.unirioja.es.

Más información para los autores en la página Web de la Asociación Chilena de Filosofía.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Friedrich Schiller: estética y libertad de María del Rosario Acosta (editora)

Quizá no haya filósofo más compenetrado con la esencia de la tragedia y el drama moderno que Friedrich Schiller. No es el caso de Nietzsche porque éste se alejó explícitamente de lo dramático al separarse de Wagner, al punto de oponer el drama a la música, y no obstante había discutido ya con Schlegel y había valorado de Schiller que "considera al coro como un muro viviente tendido por la tragedia a su alrededor para aislarse nítidamente del mundo real y preservar su suelo ideal y su libertad poética" (El nacimiento de la tragedia, 7). Schiller fue muy leído en su momento y gracias a él la estética kantiana aumentó, aunque con variaciones, sus resonancias entre los artistas románticos. La Crítica de la facultad de juzgar de Kant le había dado la justificación filosófica para valorar la experiencia estética como "experiencia de libertad, de juego, de apertura a la contingencia de la naturaleza" (p. 13), y sus propios ensayos filosóficos sobre lo sublime y sobre el valor moral de la libertad estética tuvieron un influjo decisivo en el Romanticismo.

En las universidades, sin embargo, no tuvo la misma suerte, y menos aún en las iberoamericanas. Por eso no pueden ser sino elogiables, con todas sus limitaciones, los intentos por suplir ese vacío. La presente compilación corresponde a un evento celebrado en la Universidad Nacional de Colombia el año 2006, con ocasión del bicentenario del poeta, dramaturgo, historiador y filósofo. Sus limitaciones se deben no a la calidad de los textos compilados, sino a su pequeño número: se trata de sólo cinco estudiosos, incluyendo a la compiladora (especialista en lo sublime schilleriano), al español José Luis Villacañas (de quien se incluyen dos artículos), al venezolano Ezra Heymann, el colombiano Jaime Francisco Troncoso y el estadounidense Frederick Beiser (que no participó en el evento original). Sin embargo, la edición, que está bien cuidada y ofrece tanto un índice onomástico como uno analítico, inusuales en nuestros medios, ha sido acertadamente complementada con la también necesaria e impostergable traducción de dos breves textos de Schiller: "Sobre el fundamento del placer ante los objetos trágicos" (traducido por Miguel Gualdrón) y "Sobre el arte trágico" (traducido por María del Rosario Acosta López). El primer texto se inscribe dentro de su crucial polémica con Gottsched y, en menor medida, con Lessing. Lo que Schiller rechaza es la pretensión de que el arte deba ser un instrumento de educación moral. Para él, en línea kantiana, su labor es fundamentalmente la de producir placer. Pero Schiller se opone igualmente a Rousseau, quien, en su famosa Carta a D'Alembert sobre los espectáculos, reducía al arte a mero entretenedor. Para Schiller, y en ello consiste toda su valiosa empresa estética, el arte es decisivo en la formación moral de la persona, pero no por tener contenidos moralizantes -lo que desde Kant le aparece como una vía negada-, sino únicamente a partir de sus propios efectos estéticos; principalmente en lo tocante al carácter contingente de la naturaleza, y, con ello, a los fundamentos estéticos de la libertad humana.

Por eso también Frederick Beiser dice en su texto, motivo de su esperanza en el futuro de los estudios schillerianos, que "a través de toda esa prosa algunas veces tortuosa, Schiller está luchando por decir algo que no se encuentra dicho en ningún otro lugar"; algo sin lo cual, cabría agregar, ni la poesía de Hölderlin ni la filosofía de Hegel hubiesen sido las mismas. Esa lucha suya, como señalaba Nietzsche, era una afirmación de que "no basta con que se tolere solamente como libertad poética aquello que es la esencia de toda poesía" (ibid.).



Título: FRIEDRICH SCHILLER: ESTÉTICA Y LIBERTAD
Editora: MARÍA DEL ROSARIO ACOSTA LÓPEZ
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 222
Editorial: Universidad Nacional de Colombia
Ciudad: Bogotá
Año: 2008
Traducción: Miguel Gualdrón y María del Rosario Acosta López
ISBN: 978-958-719-134-9


Reseña editorial:

El objetivo de esta compilación es introducir a los lectores a una amplia gama de interpretaciones y contribuciones al pensamiento de Friedrich Schiller, dramaturgo, filósofo e historiador alemán de finales del siglo XVIII. Recordar a Schiller, volver a leerlo, reinterpretarlo a la luz de nuestras preocupaciones contemporáneas: tales son las tareas que cada uno de los autores de este libro se ha propuesto a través de los artículos que lo componen. ¿Cómo pensar la libertad en un mundo que, como nos lo enseñan también la literatura y la historia, está lleno de contingencias y contradicciones?; ¿cómo poner en escena esos conflictos y hacer del teatro, con esto, un espacio clave de reflexión?; ¿cómo nos prepara ello para la historia y para la vida?: tales son las preguntas que, como podrá comprobarlos el lector de este libro, aborda Schiller con claridad magistral, interpelándonos una y otra vez a pensar nuestra condición humana.

Se puede encontrar el índice y el texto de los dos primeros artículos en la página Web de la Universidad Nacional de Colombia.

Se puede también escuchar los audios de la presentación del libro.

martes, 25 de enero de 2011

Fe y filosofía de Paul Ricoeur

Paul Ricoeur (1913-2005) es conocido como uno de los más sugerentes esponentes de la fenomenología y la hermenéutica. Su principal objeto de estudio fue la naturaleza del texto y su lectura, lo que lo llevó a interesarse por la simbólica, el testimonio, la memoria, la autoconciencia, entre otros aspectos de la interpretación. Uno encuentra en sus obras la que quizá sea la mejor hermenéutica de la tradición judeocristiana, que las teologías suelen siempre empobrecer con sus "saltos de fe". Esto porque no se rehúsa a los conflictos entre las interpretaciones, en los que ve más bien la única posibilidad de cristalizar el sentido del ser, en tanto objeto de la filosofía. Como no es posible remontarse a ninguna instancia anterior a la de las obras del hombre, es en ellas -en el lenguaje- donde debe a su vez "expresarse toda comprensión óntica y ontológica".

La obra que aquí se presenta, sin embargo, no es de interés exclusivo de quienes quieran pensar el fenómeno religioso, ya que plantea importantes reflexiones sobre la literatura (la creación metafórica) y la comprensión filosófica de la realidad. Se trata de pensar, y Ricoeur es el filósofo que más se ha dedicado al origen del pensamiento en el lenguaje poético y simbólico, sin prejuicios antiplatónicos, porque no abandona en absoluto (como sí lo hace torpemente Rorty) las pretensiones originarias de la filosofía en tanto metafísica. Convertir a la filosofía en teoría literaria es empobrecer a ambas, a la filosofía y a las teorías literarias. Ricoeur, en cambio, tiene la valentía suficiente para seguir asumiendo el riesgo de la elaboración conceptual, pero reconociendo su deuda y su retraso frente a lo que Nietzsche (uno de sus "maestros de la sospecha", junto a Marx y Freud) llamaba "grados previos de la filosofía". Creo que la mejor caracterización de esa vocación filosófica que él tenía se halla en sus propias palabras:
Pues se trata de pensar. Yo no abandono en absoluto la tradición de racionalidad que anima a la filosofía desde los griegos; no se trata en absoluto de ceder a no sé qué intuición imaginativa, sino de elaborar conceptos que comprendan y hagan comprender, conceptos encadenados según un orden sistemático, aunque no en un sistema cerrado. Pero se trata, al mismo tiempo, de transmitir, por medio de esta elaboración de razón, una riqueza de significación que ya estaba allí, que siempre ya ha precedido a la elaboración racional. Pues ésta es la situación: por una parte, todo ha sido dicho antes de la filosofía, por signo y por enigma; es uno de los sentidos de la expresión de Heráclito: 'el Maestro cuyo oráculo está en Delfos no habla, no oculta, significa'. Por otra parte, tenemos la tarea de hablar claramente, asumiendo quizás el riesgo de ocultar, al interpretar el oráculo. La filosofía comienza desde sí, es comienzo. Así, el discurso continuado de los filósofos es a la vez reasunción hermenéutica de los enigmas que lo preceden, lo implican y lo nutren, y búsqueda del comienzo, aspiración al orden, apetito del sistema". (El conflicto de las interpretaciones, p. 292.)

Esta obra, dedicada en buena cuenta a plantear su lectura de una hermenéutica común entre fe bíblica y antropología filosófica, alcanza un verdadero punto cenital en su epílogo, en el que además cuestiona la fácil y popular pero francamente insuficiente oposición que Leo Strauss hizo entre Atenas y Jerusalén. Casi en las líneas finales se lee:
si, como parece, después de la crítica de Kant y del feroz asalto de Nietzsche, el proyecto de la teología natural se encuentra a la vez condenado desde fuera y agotado desde dentro, ¿no ha llegado el tiempo de reconducir la inteligencia de la fe a su origen, sobre una base más exegética que teológica, mientras que la filosofía por su lado ha de ser intimada a renunciar a su hybrís totalizante y fundacional? Pero esta nueva separación entre inteligencia de la fe y antropología filosófica, a la que hace justicia mi propia obra, no pone fin sin embargo a la tarea para la fe bíblica de ser una fe pensante, ya que el mundo cultural al cual ella no deja de pertenecer ha sido de una vez para siempre educado en el concepto. Es perfectamente inútil oponer Jerusalén a Atenas. Es por ello que la inteligencia de la fe, de la que no se ha cesado de hacer cuestión en este epílogo, no puede no integrar los instrumentos reflexivos e intelectuales que debe a esta cultura de origen griego. En este sentido, es en su mismo seno que una fe pensante debe continuar el diálogo de la representación y el concepto. Así somos reconducidos al punto de partida de esta meditación, a saber, el carácter hermenéutico común a la fe bíblica y a la filosofía. (p. 197.)

En lo que atañe a la edición, ésta podría haber sido mucho más cuidadosa. Se omiten, por ejemplo, las páginas de respeto entre el índice y el estudio preliminar, así como entre este último y la obra misma. Mi ejemplar tiene además, en una página de dicho estudio, una mancha de origen; es decir, de impresión, que, si bien no cruza mucho el texto, denota falta de revisión por parte del impresor y del editor. Otras carencias más importantes son la falta de una nota sobre los criterios de traducción y de compilación (se trata de artículos de distinta procedencia que aparecen como capítulos) y la falta de una adecuada presentación de esta obra en particular (el estudio preliminar es una presentación de la obra de Ricoeur en general). Además se encuentra numerosas erratas, gazapos y errores de tipeo que evidentemente se deben a la corrección automática del procesador de textos, todo lo cual perturba seriamente la lectura. Dicho esto, recomiendo vivamente el contenido de este libro, tanto si se es creyente como especialmente si no lo es, y, en la medida de lo posible, recurriendo a los artículos originales mencionados al comienzo de cada "capítulo". No obstante, eso no puede ser hecho con todas las fuentes porque incluye textos aparentemente inéditos, por lo que, a pesar del excesivo descuido del grupo encargado, vale la pena adquirir esta edición.


Título: FE Y FILOSOFÍA. PROBLEMAS DEL LENGUAJE RELIGIOSO
Autor: PAUL RICOEUR
Formato: 15 x 21 cms.
Páginas: 198
Editorial: Prometeo Libros; Pontificia Universidad Católica Argentina
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2008
Traducción: Néstor Corona, Ricardo Ferrara, Juan Carlos Gorlier y Marie-France Begué
ISBN: 978-987-574-275-8
Materia: Religión

Reseña editorial:
Dice Paul Ricoeur: "En la misma medida en que defiendo mis escritos filosóficos contra la acusación de cripto-teología, me guardo con el mismo cuidado de asignar a la fe una función cripto-filosófica, lo que sería seguramente el caso si se esperara de ella que 'cierre los agujeros' abiertos por las múltiples aporías en las que, según me parece, desembocan problemas tales como el de la identidad del sí mismo a través del tiempo o los dilemas morales abiertos por los conflictos de los deberes. Con respecto a esto, me cuido de aplicar a la relación entre filosofía y fe bíblica el esquema pregunta-respuesta, como si la fe aportara sus propias respuestas a las preguntas que la filosofía plantearía y dejaría abiertas. Es preciso reconocer que también la filosofía asume a menudo el carácter de respuesta, así como que la fe es frecuentemente interrogante. Para inteligir la relación entre fe y filosofía, es preciso reconocer la diferencia entre problema y llamado. Resolver un problema planteado es lo que nosotros hacemos y formulamos en filosofía o en matemáticas; en cambio, un llamado es recibido, no como viniendo de nosotros, sino, para el creyente judío o cristiano, de una Palabra recogida en las Escrituras y trasmitida por las tradiciones que resultan de ellas, según una multiplicidad de caminos suscitados por la diversidad primitiva de estas Escrituras, ninguno de los cuales agota la riqueza inextinguible de la Palabra".


Página Web de Prometeo Libros.

martes, 26 de octubre de 2010

El Narrador de Walter Benjamin

Benjamin es uno de los filósofos más interesantes de la conocida e influyente Escuela de Frankfurt. Este ensayo parte de la distinción entre novelista y narrador, prefiriendo Benjamin al segundo en tanto que le permite observar al artista literario como alguien que realiza una praxis social. La experiencia personal va formando un talante, un carácter personal (ethos) que nutre a la propia obra y que permite enmarcar la experiencia estética dentro de un concepto más amplio de experiencia que se centra más en los alcances "éticos" de la misma. Influencia hegeliana y marxista, sin duda, pero en su mejor forma dado el fuerte interés de Benjamin (poco comprendido por sus propios compañeros, como Adorno) por ofrecer una filosofía del arte libre de compromisos excesivos con su ideología materialista. No por gusto Benjamin fue el más espiritualista -y también enigmático- entre sus contemporáneos.


Título: EL NARRADOR
Autor: WALTER BENJAMIN
Formato: 15,5 x 22 cms.
Páginas: 164
Editorial: Metales Pesados
Ciudad: Santiago de Chile
Año: 2008
Traductor: Pablo Oyarzun Robles
ISBN: 956-8415-20-4
Materia: Ensayo

Reseña editorial:
La relación entre narración y experiencia es la matriz de este ensayo, y esa vocación lo que la imanta. Por ello, aquí la narración no es considerada a partir de su condición de objeto literario autónomo —al modo en que lo hacen la mayoría de las escuelas antes citadas—, sino como la instancia en que puede ser ejemplarmente examinada la catástrofe de la experiencia en el mundo moderno. Esto, sin embargo, no quiere decir que se ponga a trabajar ancilarmente a la narración, con fines meramente ilustrativos. Por el contrario, desde el punto de vista de Benjamin es precisamente esta matriz la que permite tener una noción rigurosa de lo que, en esencia, se juega en el ejercicio narrativo. Y quizá también, de cierto modo, en la experiencia.

Sobre el traductor:
Filósofo, ensayista y traductor, Pablo Oyarzun Robles es profesor de Filosofía y Estética en la Universidad de Chile y de Metafísica en la Pontificia Universidad Católica de Chile, y Director del Seminario Central de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Ha sido Profesor Visitante en la Universidad Simón Bolívar de Caracas, Venezuela, en la Universidad Nacional de San Juan, Argentina, en la Universiteit Leiden, Holanda, y en la Universidad de Cuenca, Ecuador, y conferencista en diversas universidades de Europa, Estados Unidos y América Latina.

Página Web de la Editorial Metales Pesados.