domingo, 6 de febrero de 2011

Estética (1958/59) de Theodor Adorno

La editorial alemana Suhrkamp viene publicando desde hace unos años la obra completa de Theodor W. Adorno. Actualmente están editando sus lecciones, dentro de las cuales hay dos dedicadas a la estética (tomos 3 y 8). Adorno dictó seis veces sus lecciones de estética en Frankfurt, entre 1950 y 1968, pero sólo se conservan grabaciones de dos de ellas, que le sirvieron para preparar la que sería su obra mayor sobre estética. La lección de 1961/62 aún no ha sido editada y quizá pase un buen tiempo antes de que la tengamos con nosotros, pero acaban de publicar la correspondiente al semestre de invierno de 1958/59.
 
La importancia de esta publicación radica especialmente en su naturaleza complementaria para comprender la gestación y el desarrollo de varios de los temas que formularía luego de una manera más elaborada en su Teoría estética, también publicada póstumamente, en 1970. El aspecto central de la estética adorniana es, como se sabe, su carácter histórico y crítico, en un sentido hegeliano-marxista. Sin embargo, su herramienta pretende no ser una dialéctica especulativa, como la de Hegel, sino una que parte de las condiciones sociales que posibilitan al arte, a la producción y apreciación artísticas. Tampoco es una dialéctica fuertemente positiva, como en cierto modo termina siendo la de Marx, sino una que sólo encuentra su desenvolvimiento en la mera negatividad; es decir, en la negación de la negación.
 
Los temas que se puede encontrar en estas lecciones son temas clásicos, pero Adorno se las ingenia para darles vigencia. Aborda temas tales como la experiencia de lo bello (con particular énfasis en el Fedro de Platón), la relación entre arte y naturaleza (tan remarcada por Hegel), la naturaleza enigmática del arte, y la tensión entre las exigencias de la expresión y la construcción de la obra de arte. Al igual que en la Teoría estética, el eje central es la configuración de una concepción esencial y propia de la experiencia estética; pero estas lecciones tienen, por su índole pedagógica, una claridad que la Teoría estética no tiene en varios de sus pasajes.
 
La editorial Akal de España es la encargada de trasladar la obra completa de Adorno a nuestro idioma. Esperemos que pronto puedan traducir esta nueva publicación


Título: ÄSTHETIK (1958/59)
Autor: THEODOR W. ADORNO
Formato: 13 x 20,4 cms.
Páginas: 522
Editorial: Suhrkamp
Ciudad: Frankfurt
Año: 2009
Editor: Eberhard Ortland
ISBN: 978-3-518-58535-1
 
Reseña editorial:
Sechsmal las Theodor W. Adorno zwischen 1950 und 1968 in Frankfurt über Ästhetik. Die Vorlesungen aus dem Wintersemester 1958/59 und aus dem Jahr 1961/62 ließ er aufnehmen, und die Transkriptionen dienten ihm als Grundlage für seine Arbeit an der Ästhetischen Theorie, die zu den prägenden philosophischen Büchern des 20. Jahrhunderts gehört. Mit der Edition der Vorlesung von 1958/59 wird eine wichtige Quelle zur Entwicklung der tragenden Konzepte in Adornos Denken über Kunst und Ästhetik nun erstmals zugänglich gemacht.

In Auseinandersetzung mit Platon und Aristoteles, Kant und Hegel, Schopenhauer und Kierkegaard, Lukács und Benjamin erörtert Adorno hier die Erfahrung des Schönen, das Verhältnis von Kunst und Natur, den Rätselcharakter der Kunstwerke und die Spannung zwischen den Forderungen des »Ausdrucks« und der Konstruktion im Kunstwerk. Glanzstücke der Vorlesung sind die intensive Auseinander­setzung mit der klassischen Interpretation des Schönen in Platons Phaidros sowie die sukzessive Entfaltung eines gehaltvollen Begriffs der ästhetischen Erfahrung, der auch nach 50 Jahren und trotz grundlegend veränderter Diskussionslage in der philosophischen Ästhetik nichts von seiner Aktualität eingebüßt hat.

Página Web de la editorial Suhrkamp.

jueves, 3 de febrero de 2011

Meditaciones acerca de la Filosofía Primera, seguidas de las objeciones y respuestas (doble edición bilingüe) de René Descartes

Su sobria portada blanca era un buen indicio. También lo era el nombre del profesor Jorge Aurelio Díaz -reconocido hegeliano- como su traductor. Ya cuando vi que esta edición de las Meditaciones cartesianas incluía los dos textos originales publicados por Descartes, las versiones latina y francesa con sus respectivas traducciones, no lo pensé dos veces y la compré. Con algo más de calma y teniendo otras traducciones a la mano, puedo decir que la decisión fue más que acertada. Las Meditaciones metafísicas (que Descartes publicó en latín en 1641 y que fueron luego, en 1647, publicadas en francés con su autorización) son ya un clásico de la filosofía (sobre todo las tres primeras), incluso a nivel popular. Por eso mismo existe una infinidad de traducciones, pero, como es bien sabido, la cantidad no suele ser equivalente a la calidad. De todas ellas, las que los académicos han considerado traducciones "estándar" son las siguientes:

1. La de Manuel García Morente, publicada por Tecnos (2002) y antes por Espasa-Calpe (1937). La edición de Espasa-Calpe fue reimpresa más de cuarenta veces. La de Tecnos, con acierto didáctico, incluye notas aclaratorias, un estudio preliminar con una biografía del filósofo, breves estudios que facilitan la comprensión de la obra en su contexto, una bibliografía sugerida, textos de otros filósofos sobre la filosofía de Descartes y un glosario de los términos más importantes de su pensamiento. Esta traducción estuvo basada únicamente en la versión francesa del Duque de Luynes, editada por Adam y Tannery dentro de sus Oeuvres de Descartes.

2. La de Ezequiel de Olaso y Tomás Zwanck, publicada por Sudamericana (1967) dentro del volumen Obras escogidas. Los traductores afirmaban tener la versión latina a la vista, pero realizaron su traducción a partir del mismo texto francés. Es discutible si esta versión supera la de Morente, que era muy fiel a la letra, pero tiene como principal ventaja la paginación de Adam y Tannery al margen, con la cual podía ser contrastada.

3. La de Vidal Peña, publicada por Alfaguara en 1977 y que incluyó por primera vez las objeciones que en su momento se le hicieron y las respuestas del propio Descartes. Esta traducción es algo confusa, en primer lugar por sus hispanismos, pero también por la cuestionable decisión que tomó Vidal Peña: complementar una versión -la francesa- con la otra -la latina- para que, en los pasajes que fuesen diferentes, decidir por la opción que creyese que mantenía y expresaba mejor la intención del autor. Como se sabe, hay algunas variaciones importantes -añadidos y omisiones- entre ambas versiones. La razón por la que no se ha optado sin más por la original latina es que el mismo Descartes revisó y autorizó la traducción francesa del Duque de Luynes. Adam-Tannery decidieron entonces tomar ambas versiones como originales y por ese motivo las editaron por separado en los tomos VII y IX de las Oeuvres de Descartes. En ese sentido, la decisión de juntarlas al arbitrio del traductor generaba más dudas de las que aclaraba.

En consecuencia, la mejor opción era tomar la traducción de Olaso-Zwanck para las Meditaciones mismas y la de Vidal Peña para las objeciones y respuestas; pero ahora tenemos la traducción completa de Jorge Aurelio Díaz, a la cual nos referiremos en seguida, que recoge la versión latina que Bernard Williams y Margaret Wilson, entre otros, apreciaron más que la francesa por su concisión y claridad.

Como se ha dicho, la traducción de Vidal Peña está llena de hispanismos que dificultan la lectura de un público -como el latinoamericano- ajeno a los mismos. Díaz evita deliberadamente caer en ese error. Pero más allá de eso, que no sería de por sí motivo suficiente, el texto latino tiene una formulación más directa, más "científica", por decirlo así, mientras que la versión francesa sería un poco menos densa y más "literaria". De allí que Díaz -según lo que él mismo expresa- decidiera hacer las traducciones por separado y publicarlas ambas juntas. Ya ahí el lector, especialista o interesado, tiene una ganancia enorme: los dos textos originales, con la paginación Adam-Tannery (AT) en el margen, y una traducción de cada uno, lo más fieles posible, pero, como dice el traductor, sin sacrificar la corrección del español. Es un acierto trasladar esa diferencia de estilo a las respectivas traducciones. No hubiese sido lo mismo presentar una sola traducción para las dos versiones porque, en ese caso, por economizar, se perdería la rigurosidad que todo traductor debe exigirse siempre. Por eso fue un descuido de Vidal Peña (más aún cuando ya lo habían hecho Olaso-Zwanck) no colocar el paginado de AT, siendo que, académicamente, se ha consensuado unificar las referencias a las obras de los filósofos citando no con el paginado de la traducción que se tenga, sino con el de la edición canónica del idioma original. En el caso de Descartes es precisamente la edición que prepararon Charles Adam y Paul Tannery.

En cuanto a las objeciones y respuestas, Díaz ha optado por colocar sólo el texto de la traducción. Ello es perfectamente atendible, sobre todo cuando sigue colocando al margen la numeración AT que permite remitirse con facilidad al original. Del mismo modo, el traductor ha decidido no aumentar la ya abultada edición en español con las llamadas "séptimas objeciones". Nos promete, más bien, una publicación por aparte dedicada exclusivamente a ellas (con los comentarios de Descartes intercalados), junto a la carta de Descartes al jesuita Dinet, la Carta a Voet, la Carta apologética al Magistrado de Utrecht y las Notae in programma quoddam. Con esa publicación, el lector hispanohablante contaría con las fuentes mejor editadas y más completas para la comprensión de las Meditaciones. Algunos errores tipográficos y de concordancia en las referencias del editor pueden ser advertidas, pero son mínimas y seguramente serán corregidas sin dificultad para la siguiente edición, que, dada la popularidad del texto, con toda seguridad habrá de ver la luz.

Debo confesar que ha sido un enorme placer volver a leer todas las Meditaciones, no una sino dos veces (una por cada traducción, cotejándolas de cuando en cuando con los textos originales). Hay que agradecerle al profesor Díaz por este placer. E igualmente he podido comprobar, sin que quede el menor resquicio de duda, que ellas no se pueden comprender cabalmente -como decía el mismo Descartes- sin leer las objeciones y respuestas. La moda "postmoderna" -que personalmente espero que se extinga pronto- ha impuesto un sambenito al "padre de la filosofía moderna". Es difícil sacarlo ante el gran público de los clichés con que fácil y torpemente se le pretende identificar (acaso el de dualista sea el más manido). Una cuidadosa y finalmente lograda edición de esta obra fundamental es el mejor antídoto, quizá no para la opinión vulgar, pero sí para el sujeto que elige -como Descartes- el rigor del concepto y la desconfianza ante toda otra autoridad como enseñas que sigan haciendo de la filosofía algo más que una teoría literaria.


Título: MEDITACIONES ACERCA DE LA FILOSOFÍA PRIMERA. SEGUIDAS DE LAS OBJECIONES Y RESPUESTAS
Autor: RENÉ DESCARTES
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 630
Editorial: Universidad Nacional de Colombia
Ciudad: Bogotá
Año: 2010
Traducción: Jorge Aurelio Díaz
ISBN: 978-958-719-139-4

Reseña editorial:
Este texto fue presentado por el autor a diversas personas doctas, antes de ser publicado, de modo que recibió una serie de objeciones a las que el autor buscó responder en forma pormenorizada. Él mismo nos dice, y con razón: me presentaron tantas y tan variadas objeciones, que me atrevo a confiar en que no será fácil que a alguien se le ocurran otras, al menos de cierta importancia, que ellos no hubieran ya presentado. Por lo tanto, les ruego una y otra vez a los lectores que no juzguen de las meditaciones antes de que se hayan dignado a leer todas esas objeciones y sus respuestas (AT VII, 10).

Por otra parte, aunque el texto original fue escrito en latín, la lengua de los académicos en el siglo XVII, muy pronto fue traducido al francés, no para ser leído por todo el mundo, ya que el autor consideraba que su escrito no debería caer en manos indoctas, sino para liberarlo de las adherencias que pudiera tener del vocabulario de la escolástica. La traducción fue conocida y aprobada por el mismo Descartes, de modo que se tienen así dos textos un tanto diferentes, que pueden ser considerados ambos como originales. De ahí la convivencia de disponer de ambas versiones y su respectiva traducción al castellano.


En la página Web de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia se puede escuchar varios audios de la presentación del libro con observaciones sugerentes respecto a la vigencia del pensamiento cartesiano.

martes, 1 de febrero de 2011

En el mundo interior del capital de Peter Sloterdijk

"El presente ensayo está dedicado a una empresa que no se sabe bien si llamar intempestiva o imposible. En tanto que recapitula la globalización terrestre, se propone suministrar, mediante un gran relato inspirado filosóficamente, esbozos para una teoría del presente". Así comienza Peter Sloterdijk, filósofo de profesión pero "esferólogo" por vocación, este ensayo, suerte de secuela de su trilogía Esferas, y en particular de la segunda parte (Globos) que desarrollaba ya una historia política bajo la sospecha de que nuestras manifestaciones más recurrentes sobre la globalización están aquejadas de miopía - e incluso de astigmatismo, pues nos impiden leer adecuadamente nuestras condiciones actuales. Para Sloterdijk, el tema es de interés filosófico porque los procesos que han configurado nuestra actual globalización responden a una poderosa concepción del mundo que ha actuado siempre como su arché. Ese fundamento habría sido precisamente la imagen del mundo como esfera, como globo.

En consecuencia, la globalización se inicia para Sloterdijk con la metafísica griega de las esferas y su geometrización del universo, la misma que se extendió hasta el Renacimiento, cuando se abrió paso un segundo período marcado por la expansión unilateral del colonialismo europeo. En ese contexto, los mapas eran el medio para visualizar la totalidad del globo. Luego, la liberación de las últimas colonias europeas (como consecuencia de la Revolución de los claveles en 1974) es en esta lectura el hito que orientó a la globalización hacia su tercer período, el del invernadero del capital que mantiene adentro lo conquistado.

Por otro lado, para Sloterdijk la expansión global se ha venido dando en dos frentes: el de la subjetividad y el del espacio, ambos fusionados dentro del mercado. La subjetividad es el medio metafísico por el que la filosofía ha tenido una preocupación constante, mientras que ha descuidado al espacio. Por ello afirma el autor que "una vez que parece terminada la era de la sacralización unilateral del tiempo, también el espacio vivido exige sus derechos" (p. 19). Pero el espacio de la tierra colonizada ha sido trasladado al interior del capital, afectando a su vez al tiempo: día y noche ya no son vectores válidos porque en el mercado siempre es de día. Como epígrafe de la segunda parte del libro (titulada "El gran interior") Sloterdijk cita a Schopenhauer: "...pero igual que sobre el globo de la Tierra en todas partes es arriba, también la forma de toda vida es actualidad". Esta cita me permite anotar también que así como el interesado en las dinámicas del capital y de la globalización puede encontrar en este libro un agudo análisis de sus fundamentos filosóficos, de igual manera el filósofo verá desacralizadas -como es ya costumbre en Sloterdijk- las metafísicas que se inscriben en esas dinámicas sin evidenciarlo, más aún cuando el mercado se nutre hoy más de la transferencia intelectual y de conocimiento que de la transferencia de minerales.

La globalización terrestre, impuesta unilateralmente, ha dado paso a una globalización que es como la espuma (así se llamaba justamente la tercera parte de Esferas). Lo característico de ella es que los nuevos espacios tienen paredes de vidrio, como las del Palacio de Cristal de la primera Exposición Universal de 1851, que a pesar de su invisibilidad dan la cómoda seguridad de su infranqueabilidad. A pesar de ello, estos espacios se entrelazan permanentemente y sus identidades -antes espaciales- se desplazan perdiendo su lugar original. En el plano de las ideas, los relatos poshistóricos -ya no los grandes relatos, como el que él pretende en esta obra- toman la escena para suavizar la absorción mediante una climatización artificial. Allí coloca Sloterdijk la responsabilidad del filósofo: debe decidir si colabora en esa climatización o si rompe los cristales protectores. Es interesante en esa línea lo que afirma sobre Heidegger, planteando una explicación de su filiación nazi; una explicación mucho más coherente que la de otros que consideran que su filosofía era totalmente ajena a sus intereses políticos, y, más aún, que aquella deleznable teoría (que intentó sostener el arribista de Farías) según la cual su filosofía llevaba necesariamente al nazismo. Ni lo uno, ni lo otro. La explicación de Sloterdijk -vinculada a su propio gran relato- es la que sigue:

¿Es necesario decir todavía que la gran fenomenología de Heidegger del aburrimiento de 1929-1930 sólo puede entenderse como un intento de liberación del palacio de cristal establecido en toda Europa (aunque muy deteriorado por los daños de guerra), cuyo clima interior moral y cognitivo -la ausencia ineludible de toda convicción válida y la gratuidad de toda decisión personal- se capta aquí mejor que en ninguna parte? Con su descripción de la existencia inauténtica en Ser y tiempo, 1927, sobre todo en los problemáticos parágrafos sobre el se impersonal [man] (que seguramente fueron estimulados por las invectivas de Kierkegaard contra «el público» en Un anuncio literario), Heidegger había preparado su análisis de la situación fundamental de la existencia aburrida. Aquí tomó forma la rebelión fenomenológica contra las exigencias de la estancia en el receptáculo técnico. Lo que más tarde se llama el armazón [Ge-stell] se clarifica detalladamente por primera vez en este lugar, sobre todo en referencia a la existencia inauténtica, privada de sí misma. Donde cada uno es el otro y ninguno él mismo, el ser humano está despojado de sus éxtasis, de su soledad, de su propia decisión, de su relación directa con el exterior absoluto, la muerte. La cultura de masas, el humanismo, el biologismo son las máscaras festivas que ocultan, según el filósofo, el profundo aburrimiento del existente sin retos. Según esto, la tarea de la filosofía sería romper el techo de cristal sobre la propia cabeza para volver a acercar a los individuos inmediatamente a lo inconmensurable.

Quien recuerde el fenómeno punk, que pululó como un duende en las culturas de la juventud en los años setenta y ochenta del siglo xx, puede evocar un segundo ejemplo de conexión entre fluido-aburrimiento omnipresente y agresión generalizada. En cierto modo Heidegger fue el filósofo-punk de los años veinte, un joven intelectual colérico que sacudía los barrotes de la reja de la filosofía académica, y no sólo ellos, sino las rejas del confort ciudadano y de los sistemas socio-estatales de enajenación existencial. Para apreciar en lo justo sus motivos filosóficos -es decir, el núcleo lógico-temporal de su reflexión-, hay que reconocer en ellos el intento de redramatizar intencionadamente el mundo poshistórico del aburrimiento; aunque fuera al precio de que la catástrofe se constituyera en maestra de la vida. En este sentido, por lo que se refiere a la «revolución nacional», a la que se adhirió durante un corto espacio de tiempo, Heidegger podría haber dicho que desde aquel hic et nunc había partido una época de rehistorización, y que él no sólo había participado en ese inicio, sino que había pensado esa época de antemano y deducido heroicamente su sentido. (pp. 206-207.)
Y como Sloterdijk no cree que la historia se padece sino que se hace, no concluirá -como Heidegger- que "sólo un dios puede salvarnos". Para él, los "creativos" son los llamados a impedir "que el todo naufrague en rutinas nocivas" (p. 312).

Interesan también sus observaciones críticas sobre Walter Benjamin, su asociación entre el mercantilismo de Adam Smith y la estética de Rilke, sus análisis de las "redes sociales", de Hegel y de la literatura de Julio Verne (sobre todo La vuelta al mundo en 80 días). Para Sloterdijk hemos instaurado un reino de la libertad donde la telecomunicación ya no es una herramienta sino un constitutivo ontológico de las relaciones sociales, sometiendo así nuestra conciencia al poderoso yugo del bienestar y en medio de ficciones reales, tan reales como la abstracción que hace dos mil quinientos años nos hizo pensar en términos ontológicos globales:
Pensar en valores universales proporciona sostén interior mientras el horizonte se desliza. Por eso el universalismo abstracto no es sólo la alevosa extravagancia que quieren ver en él los pragmáticos, los nietzscheanos y todas las categorías posibles de realistas (Carl Schmitt: quien dice humanidad pretende engañar); es también el reflejo semántico del crecimiento del mundo en la época del sistema emergente de mundo (p. 312).
En consecuencia, es fundamentalmente entre los filósofos entre quienes este libro debe ser materia de discusión y de acción. Así como Platón denunció los extravíos religiosos de su tiempo, y aunque la orientación filosófica pudiera ser enteramente distinta, siguen teniendo los filósofos el deber de denunciar los perjuicios de la más eficaz religión contemporánea, aquella que ha reemplazado -frente a la impotencia y la complicidad eclesiástica- el monoteísmo por un pluriteísmo del capital. La religión sigue siendo aún hoy el opio del pueblo, pero entre Smith y nosotros se inoculó la duda respecto a su bienestar. Las crisis más recientes así lo confirman. Como dice el autor: "la sospecha frente al «capitalismo como religión» se ha expresado y espera aclaración" (p. 310). Eso sí, nosotros hubiésemos esperado también un índice onomástico o analítico en esta edición, pero así están las cosas.


Título: EN EL MUNDO INTERIOR DEL CAPITAL. PARA UNA TEORÍA FILOSÓFICA DE LA GLOBALIZACIÓN
Autor: PETER SLOTERDIJK
Formato: 15 x 21 cms.
Páginas: 336
Editorial: Siruela
Ciudad: Madrid
Año: 2010 (2da. edición)
Traducción: Isidoro Reguera
ISBN: 978-84-9841-103-4

Reseña editorial:
A la conexión entre relato y filosofía, que constituye la característica más sobresaliente de los libros de Peter Sloterdijk, hay que añadir el hecho de que a comienzos del siglo XXI se pueda contar con algo radicalmente revolucionario con respecto a la globalización. Esto se debe a que el autor se toma en serio las consecuencias histórico-filosóficas que van unidas a la imagen de la Tierra como globo, proponiendo la tesis de que lo que se elogia o vitupera como globalización es la fase final de un proceso y de que ya es posible detectar elementos de una nueva época ulterior a la globalización. En la fase final de la globalización el sistema mundial se ha desarrollado plenamente y, en tanto sistema capitalista, determina todas las circunstancias de la vida. El Crystal-Palace de Londres, lugar de la primera Exposición Universal de 1851, le sirve a Peter Sloterdijk como metáfora de esta situación: el palacio pone ante los ojos la inevitable exclusividad de la globalización, la edificación de una contextura de confort, es decir, la construcción y despliegue de un espacio interior de mundo, cuyos límites, aunque invisibles, son prácticamente insuperables desde fuera.


Página Web de la Editorial Siruela.

martes, 25 de enero de 2011

Fe y filosofía de Paul Ricoeur

Paul Ricoeur (1913-2005) es conocido como uno de los más sugerentes esponentes de la fenomenología y la hermenéutica. Su principal objeto de estudio fue la naturaleza del texto y su lectura, lo que lo llevó a interesarse por la simbólica, el testimonio, la memoria, la autoconciencia, entre otros aspectos de la interpretación. Uno encuentra en sus obras la que quizá sea la mejor hermenéutica de la tradición judeocristiana, que las teologías suelen siempre empobrecer con sus "saltos de fe". Esto porque no se rehúsa a los conflictos entre las interpretaciones, en los que ve más bien la única posibilidad de cristalizar el sentido del ser, en tanto objeto de la filosofía. Como no es posible remontarse a ninguna instancia anterior a la de las obras del hombre, es en ellas -en el lenguaje- donde debe a su vez "expresarse toda comprensión óntica y ontológica".

La obra que aquí se presenta, sin embargo, no es de interés exclusivo de quienes quieran pensar el fenómeno religioso, ya que plantea importantes reflexiones sobre la literatura (la creación metafórica) y la comprensión filosófica de la realidad. Se trata de pensar, y Ricoeur es el filósofo que más se ha dedicado al origen del pensamiento en el lenguaje poético y simbólico, sin prejuicios antiplatónicos, porque no abandona en absoluto (como sí lo hace torpemente Rorty) las pretensiones originarias de la filosofía en tanto metafísica. Convertir a la filosofía en teoría literaria es empobrecer a ambas, a la filosofía y a las teorías literarias. Ricoeur, en cambio, tiene la valentía suficiente para seguir asumiendo el riesgo de la elaboración conceptual, pero reconociendo su deuda y su retraso frente a lo que Nietzsche (uno de sus "maestros de la sospecha", junto a Marx y Freud) llamaba "grados previos de la filosofía". Creo que la mejor caracterización de esa vocación filosófica que él tenía se halla en sus propias palabras:
Pues se trata de pensar. Yo no abandono en absoluto la tradición de racionalidad que anima a la filosofía desde los griegos; no se trata en absoluto de ceder a no sé qué intuición imaginativa, sino de elaborar conceptos que comprendan y hagan comprender, conceptos encadenados según un orden sistemático, aunque no en un sistema cerrado. Pero se trata, al mismo tiempo, de transmitir, por medio de esta elaboración de razón, una riqueza de significación que ya estaba allí, que siempre ya ha precedido a la elaboración racional. Pues ésta es la situación: por una parte, todo ha sido dicho antes de la filosofía, por signo y por enigma; es uno de los sentidos de la expresión de Heráclito: 'el Maestro cuyo oráculo está en Delfos no habla, no oculta, significa'. Por otra parte, tenemos la tarea de hablar claramente, asumiendo quizás el riesgo de ocultar, al interpretar el oráculo. La filosofía comienza desde sí, es comienzo. Así, el discurso continuado de los filósofos es a la vez reasunción hermenéutica de los enigmas que lo preceden, lo implican y lo nutren, y búsqueda del comienzo, aspiración al orden, apetito del sistema". (El conflicto de las interpretaciones, p. 292.)

Esta obra, dedicada en buena cuenta a plantear su lectura de una hermenéutica común entre fe bíblica y antropología filosófica, alcanza un verdadero punto cenital en su epílogo, en el que además cuestiona la fácil y popular pero francamente insuficiente oposición que Leo Strauss hizo entre Atenas y Jerusalén. Casi en las líneas finales se lee:
si, como parece, después de la crítica de Kant y del feroz asalto de Nietzsche, el proyecto de la teología natural se encuentra a la vez condenado desde fuera y agotado desde dentro, ¿no ha llegado el tiempo de reconducir la inteligencia de la fe a su origen, sobre una base más exegética que teológica, mientras que la filosofía por su lado ha de ser intimada a renunciar a su hybrís totalizante y fundacional? Pero esta nueva separación entre inteligencia de la fe y antropología filosófica, a la que hace justicia mi propia obra, no pone fin sin embargo a la tarea para la fe bíblica de ser una fe pensante, ya que el mundo cultural al cual ella no deja de pertenecer ha sido de una vez para siempre educado en el concepto. Es perfectamente inútil oponer Jerusalén a Atenas. Es por ello que la inteligencia de la fe, de la que no se ha cesado de hacer cuestión en este epílogo, no puede no integrar los instrumentos reflexivos e intelectuales que debe a esta cultura de origen griego. En este sentido, es en su mismo seno que una fe pensante debe continuar el diálogo de la representación y el concepto. Así somos reconducidos al punto de partida de esta meditación, a saber, el carácter hermenéutico común a la fe bíblica y a la filosofía. (p. 197.)

En lo que atañe a la edición, ésta podría haber sido mucho más cuidadosa. Se omiten, por ejemplo, las páginas de respeto entre el índice y el estudio preliminar, así como entre este último y la obra misma. Mi ejemplar tiene además, en una página de dicho estudio, una mancha de origen; es decir, de impresión, que, si bien no cruza mucho el texto, denota falta de revisión por parte del impresor y del editor. Otras carencias más importantes son la falta de una nota sobre los criterios de traducción y de compilación (se trata de artículos de distinta procedencia que aparecen como capítulos) y la falta de una adecuada presentación de esta obra en particular (el estudio preliminar es una presentación de la obra de Ricoeur en general). Además se encuentra numerosas erratas, gazapos y errores de tipeo que evidentemente se deben a la corrección automática del procesador de textos, todo lo cual perturba seriamente la lectura. Dicho esto, recomiendo vivamente el contenido de este libro, tanto si se es creyente como especialmente si no lo es, y, en la medida de lo posible, recurriendo a los artículos originales mencionados al comienzo de cada "capítulo". No obstante, eso no puede ser hecho con todas las fuentes porque incluye textos aparentemente inéditos, por lo que, a pesar del excesivo descuido del grupo encargado, vale la pena adquirir esta edición.


Título: FE Y FILOSOFÍA. PROBLEMAS DEL LENGUAJE RELIGIOSO
Autor: PAUL RICOEUR
Formato: 15 x 21 cms.
Páginas: 198
Editorial: Prometeo Libros; Pontificia Universidad Católica Argentina
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2008
Traducción: Néstor Corona, Ricardo Ferrara, Juan Carlos Gorlier y Marie-France Begué
ISBN: 978-987-574-275-8
Materia: Religión

Reseña editorial:
Dice Paul Ricoeur: "En la misma medida en que defiendo mis escritos filosóficos contra la acusación de cripto-teología, me guardo con el mismo cuidado de asignar a la fe una función cripto-filosófica, lo que sería seguramente el caso si se esperara de ella que 'cierre los agujeros' abiertos por las múltiples aporías en las que, según me parece, desembocan problemas tales como el de la identidad del sí mismo a través del tiempo o los dilemas morales abiertos por los conflictos de los deberes. Con respecto a esto, me cuido de aplicar a la relación entre filosofía y fe bíblica el esquema pregunta-respuesta, como si la fe aportara sus propias respuestas a las preguntas que la filosofía plantearía y dejaría abiertas. Es preciso reconocer que también la filosofía asume a menudo el carácter de respuesta, así como que la fe es frecuentemente interrogante. Para inteligir la relación entre fe y filosofía, es preciso reconocer la diferencia entre problema y llamado. Resolver un problema planteado es lo que nosotros hacemos y formulamos en filosofía o en matemáticas; en cambio, un llamado es recibido, no como viniendo de nosotros, sino, para el creyente judío o cristiano, de una Palabra recogida en las Escrituras y trasmitida por las tradiciones que resultan de ellas, según una multiplicidad de caminos suscitados por la diversidad primitiva de estas Escrituras, ninguno de los cuales agota la riqueza inextinguible de la Palabra".


Página Web de Prometeo Libros.

miércoles, 19 de enero de 2011

El coraje de la verdad. Último curso de Michel Foucault

El tema fundamental de la obra de Michel Foucault fue la subjetividad. Pensar al sujeto, sin caer en las trampas del cartesianismo, lo llevó a deconstruir las estructuras del poder político, de las valoraciones éticas, del conocimiento y de la misma subjetividad. Este curso, el último que dio, se inscribe en esa preocupación que parte de la ética socrática. El cuidado de uno mismo y la parresía son para Foucault los motores más poderosos para una filosofía que, como la socrática, se constituya en un arte para vivir con excelencia. En ese contexto la verdad es (o debe ser) una proposición escandalosa, una por la que aquél que habla con franqueza -que eso es la parresía- bien merecería morir. La radical vocación de la filosofía por la verdad la lleva a constituirse por lo mismo en el mayor acto de coraje. El título de la obra, además, expresa su orientación hacia la alteridad como resultado, justamente, de una subjetividad autoregulativa.


Título: EL CORAJE DE LA VERDAD. EL GOBIERNO DE SÍ Y DE LOS OTROS II. CURSO EN EL COLLÈGE DE FRANCE (1983-1984)
Autor: MICHEL FOUCAULT
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 401
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Ciudad: México
Año: 2010
ISBN: 978-95-055-7853-5

Reseña editorial:
El curso El coraje de la verdad es el último que Michel Foucault dictó en el Collège de France, entre febrero y marzo de 1984. Poco tiempo después, el 25 de junio, Foucault murió. Ese contexto invita a escuchar en estas clases un testamento filosófico, tanto más cuanto que el tema de la muerte está muy presente en ellas, sobre todo a través de una relectura de las últimas palabras de Sócrates, "Critón, debemos un gallo a Esculapio", que Foucault, con Georges Dumézil, comprende como la expresión de una profunda gratitud a la filosofía, que cura la única enfermedad grave: la de las opiniones falsas y los prejuicios. Este curso prosigue y radicaliza los análisis llevados a cabo el año anterior en El gobierno de sí y de los otros. Se trataba entonces de examinar la función del "decir veraz" en política, a fin de establecer, para la democracia, una serie de condiciones éticas irreductibles a las reglas formales del consenso: coraje y convicción. Con los cínicos, esa manifestación de la verdad ya no se inscribe simplemente a través de una toma arriesgada de la palabra, sino en el espesor mismo de la existencia. Foucault propone, en efecto, un estudio del cinismo antiguo como filosofía práctica, atletismo de la verdad, provocación pública, soberanía ascética. El escándalo de la verdadera vida se construye a la sazón en oposición al platonismo y su mundo trascendente de Formas inteligibles.

"No hay instauración de la verdad sin una postulación esencial de la alteridad; la verdad nunca es lo mismo; sólo puede haber verdad en la forma del otro mundo y la vida otra".



En la página Web del Fondo de Cultura Económica de Argentina puede ver el índice y leer un fragmento de la obra.

sábado, 15 de enero de 2011

Crítica de la Razón Práctica (edición bilingüe) de Kant

Dulce María Granja Castro dirige la Biblioteca Immanuel Kant, que es una iniciativa académica destinada a ofrecer a los estudiosos de Kant en castellano versiones críticas bilingües de toda su obra, incluyendo aquella de la que no se dispone traducción alguna. El enorme trabajo de difusión que esto supone, acompañado de sumo rigor crítico, hace de esta colección la más importante que se haya emprendido en nuestro idioma sobre filósofo alguno. Sólo la edición argentina de las obras de Nicolás de Cusa tiene un nivel semejante, pero el Cusano es un autor menos asequible. Entre los especialistas kantianos que asesoran esta colección se encuentran destacados profesores como Reinhard Brandt, Rüdiger Bubner, Otfried Höffe, Manfred Kuehn, Werner Stark, Mario Caimi (único académico hispanohablante galardonado en el 2010 con el prestigioso Kant-Preis), Jorge Dotti, María Xesús Vázquez y José Luis Villacañas. Del Perú, integran el Consejo Académico el profesor Julio del Valle (PUCP), especialista en la estética kantiana que tiene a su cargo la traducción de los manuscritos en esta materia, y el profesor Miguel Giusti (PUCP), sorprendentemente dado que no se le conoce especialización en Kant sino en Hegel y en ética aristotélico-hegeliana sumamente crítica con el "formalismo" de la moral kantiana. No menos sorpresivo es que no se haya incorporado a dicho consejo al profesor Roberto Rodríguez Aramayo.

De la Crítica de la razón práctica (Kritik der praktischen Vernunft), acaso la más relevante para el proyecto crítico kantiano, existían diversas traducciones de todo tipo. La más confiable entre ellas es precisamente la de Aramayo (Alianza Editorial, 2000), que es uno de los mejores traductores y estudiosos de Kant, y que está además provista de útiles notas e índices. La editorial Losada ha reimpreso recientemente una antigua traducción de José Rovira Armengol que brinda algunas dudas respecto de si es una traducción directa del alemán. Por su parte la editorial Sígueme ha reimpreso también la traducción de Emilio Miñana Villagrasa y Manuel García Morente, que desde su aparición en 1913 fue considerada la mejor versión disponible (hasta la de Aramayo inclusive), pero que está lamentablemente algo desfasada. La edición de la Biblioteca Immanuel Kant toma en cuenta ambas traducciones, la de Morente y la de Aramayo, pero no señala por qué presenta una nueva en lugar de utilizar la de este último. Sí explica, en cambio, sus virtudes como edición crítica: ofrece una prolija "Tabla de correspondencias de traducción de términos", especialmente útil para que el lector mismo ensaye variantes sobre términos de significación compleja; se basa en la primera edición de la obra, publicada en 1788, señalando en notas a pie de página las variantes de la "estándar" edición de la Real Academia Prusiana de Ciencias (Akademieausgabe); incluye una sección de "Notas a la traducción" con explicaciones sobre los datos implícitos en la obra, una "Tabla cronológica de la vida y obra de Kant" que reproduce con algunas adiciones la de la biografía inglesa de Manfred Kuehn, un índice analítico y una bibliografía especializada sobre esta Crítica en particular. Son estas virtudes, además de la disponibilidad del texto alemán, las que hacen que ésta sea una edición imprescindible para todo estudioso de la obra de Kant y -dada su importancia en el ámbito de la moral- para todo filósofo.


Título: CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA
Autor: IMMANUEL KANT
Formato: 16 x 22 cms.
Páginas: 504
Editorial: Fondo de Cultura Económica; Universidad Autónoma Metropolitana; Universidad Nacional Autónoma de México
Ciudad: México
Año: 2005
Traducción: Dulce María Granja Castro
ISBN: 968-16-7380-8
Materia: Ética

Reseña editorial:
Esta obra es parte esencial de la más importante y profunda filosofía moral escrita en los tiempos modernos. Los debates sobre si Kant estaba o no en lo correcto en los temas aquí examinados frecuentemente están viciados por la falta elemental de un acuerdo sobre lo que realmente dijo; por ello esta edición procura presentar lo más fielmente posible qué dijo Kant y cómo lo dijo y busca que un amplio público acceda al texto directo ayudándolo a comprender línea por línea lo que se dice en él.

La aguda visión kantiana de las contradicciones de la racionalidad técnico-instrumental y su peligroso predominio unilateral le permitió predecir el desafío más importante de cuantos hoy tenemos planteados: el desafío ético; es decir, el reto de construir un sujeto moral y político que se reconozca a sí mismo -y a los demás- como un fin en sí mismo y no como mero medio, un sujeto que se asuma como miembro de una sociedad abierta, incluyente y plural en la que todos seamos libres e iguales y cuyas acciones otorguen coherencia y sentido al proceso histórico de la evolución humana.

Entre las cuestiones más relevantes de esta obra que resultan especialmente importantes hoy en día se encuentran: la unidad de la razón y las relaciones entre conocer, creer y obrar; las fuentes de la normatividad y su enfoque pragmático y categórico; el significado y el papel de la razón en la vida moral y comunitaria, así como los fundamentos de una ética que promueva un sistema cooperativo factible en el que pueda integrarse todo ser humano.


miércoles, 12 de enero de 2011

Žižek presenta: Robespierre. Virtud y terror

El gobierno revolucionario liderado por Maximilien François Marie Isidore de Robespierre ha pasado a la historia como uno de los más brutales de la política moderna. No obstante, a pesar de que su "gobierno del terror" esté a la base de las democracias modernas y la formulación de los derechos del hombre, poco se ha escudriñado sobre las razones detrás de sus severas decisiones, sobre su justificación de la violencia política y sobre su concepción de la virtud. En nuestras eufemísticas sociedades políticas, en las que se prescribe por principio toda violencia, se renuncia a la vez a tematizar y teorizar sobre lo que se entiende por ella. ¿Por qué es esto relevante? Porque si el pensamiento renuncia a su función, nuevas formas de violencia -acaso algunas bastante menos explícitas- aparecen en la escena política sin ser advertidas. Eso ya es motivo suficiente para leer los escritos de Robespierre, que son aquí presentados en diez textos que pronunció ante la Convención Nacional, más otros cinco pronunciados ante la Asamblea Constituyente y en el Club de los Jacobinos. A esta antología le antecede una introducción a cargo de Slavoj Žižek.


Título: ROBESPIERRE. VIRTUD Y TERROR
Autor: MAXIMILIEN ROBESPIERRE, SLAVOJ ZIZEK
Formato: 12 x 18 cms.
Páginas: 256
Editorial: Akal
Ciudad: Madrid
Año: 2011
Traducción: Juan María López de Sa y Madariaga
ISBN: 978-84-460-2833-8
Materia: Política

Reseña editorial:
«Si el resorte del gobierno popular en tiempos de paz es la virtud, el resorte del gobierno durante la revolución son, al mismo tiempo, la virtud y el terror; la virtud sin la cual el terror es mortal; el terror sin el cual la virtud es impotente». Robespierre.

La defensa de Robespierre de la Revolución francesa sostiene una de las más poderosas y desconcertantes justificaciones de la violencia política jamás escritas. A través de un ingenioso comentario, Slavoj Žižek subraya la extraordinaria resonancia de las palabras de Robespierre en un mundo obsesionado con el terrorismo.

Índice del libro:
Introducción
Lecturas complementarias seleccionadas
Glosario
Figuras clave citadas en el texto
Cronología

PRIMERA PARTE: ROBESPIERRE EN LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y EN EL CLUB DE LOS JACOBINOS
1. Sobre el derecho de voto de actores y judíos
2. Sobre el sufragio universal y el marco de plata
3. Sobre la condición de los hombres libres de color
4. Sobre los derechos de las sociedades y de los clubes
5. Extracto de «Sobre la guerra»

SEGUNDA PARTE: EN LA CONVENCIÓN NACIONAL
6. Extractos de la «Respuesta a la acusación de Louvet»
7. Extractos de «Sobre la subsistencia»
8. Sobre el juicio al rey
9. Proyecto de Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano
10. Extractos de «En defensa del Comité de Salvación Pública y contra Briez»
11. Informe sobre la situación política de la República
12. Respuesta de la Convención Nacional a los manifiestos de los reyes coaligados contra la República
13. Informe sobre los principios del gobierno revolucionario, realizado en nombre del Comité de Salvación Pública
14. Sobre los principios de moral política que deben guiar a la Convención Nacional en la administración interna de la República
15. Extractos del discurso del 8 de Termidor del año II


Video de Žižek hablando sobre Robespierre:



Discurso de Robespierre. Extracto inicial de la película Danton (1983), dirigida por Andrzej Wajda:



Página Web de la editorial Akal.