martes, 1 de febrero de 2011

En el mundo interior del capital de Peter Sloterdijk

"El presente ensayo está dedicado a una empresa que no se sabe bien si llamar intempestiva o imposible. En tanto que recapitula la globalización terrestre, se propone suministrar, mediante un gran relato inspirado filosóficamente, esbozos para una teoría del presente". Así comienza Peter Sloterdijk, filósofo de profesión pero "esferólogo" por vocación, este ensayo, suerte de secuela de su trilogía Esferas, y en particular de la segunda parte (Globos) que desarrollaba ya una historia política bajo la sospecha de que nuestras manifestaciones más recurrentes sobre la globalización están aquejadas de miopía - e incluso de astigmatismo, pues nos impiden leer adecuadamente nuestras condiciones actuales. Para Sloterdijk, el tema es de interés filosófico porque los procesos que han configurado nuestra actual globalización responden a una poderosa concepción del mundo que ha actuado siempre como su arché. Ese fundamento habría sido precisamente la imagen del mundo como esfera, como globo.

En consecuencia, la globalización se inicia para Sloterdijk con la metafísica griega de las esferas y su geometrización del universo, la misma que se extendió hasta el Renacimiento, cuando se abrió paso un segundo período marcado por la expansión unilateral del colonialismo europeo. En ese contexto, los mapas eran el medio para visualizar la totalidad del globo. Luego, la liberación de las últimas colonias europeas (como consecuencia de la Revolución de los claveles en 1974) es en esta lectura el hito que orientó a la globalización hacia su tercer período, el del invernadero del capital que mantiene adentro lo conquistado.

Por otro lado, para Sloterdijk la expansión global se ha venido dando en dos frentes: el de la subjetividad y el del espacio, ambos fusionados dentro del mercado. La subjetividad es el medio metafísico por el que la filosofía ha tenido una preocupación constante, mientras que ha descuidado al espacio. Por ello afirma el autor que "una vez que parece terminada la era de la sacralización unilateral del tiempo, también el espacio vivido exige sus derechos" (p. 19). Pero el espacio de la tierra colonizada ha sido trasladado al interior del capital, afectando a su vez al tiempo: día y noche ya no son vectores válidos porque en el mercado siempre es de día. Como epígrafe de la segunda parte del libro (titulada "El gran interior") Sloterdijk cita a Schopenhauer: "...pero igual que sobre el globo de la Tierra en todas partes es arriba, también la forma de toda vida es actualidad". Esta cita me permite anotar también que así como el interesado en las dinámicas del capital y de la globalización puede encontrar en este libro un agudo análisis de sus fundamentos filosóficos, de igual manera el filósofo verá desacralizadas -como es ya costumbre en Sloterdijk- las metafísicas que se inscriben en esas dinámicas sin evidenciarlo, más aún cuando el mercado se nutre hoy más de la transferencia intelectual y de conocimiento que de la transferencia de minerales.

La globalización terrestre, impuesta unilateralmente, ha dado paso a una globalización que es como la espuma (así se llamaba justamente la tercera parte de Esferas). Lo característico de ella es que los nuevos espacios tienen paredes de vidrio, como las del Palacio de Cristal de la primera Exposición Universal de 1851, que a pesar de su invisibilidad dan la cómoda seguridad de su infranqueabilidad. A pesar de ello, estos espacios se entrelazan permanentemente y sus identidades -antes espaciales- se desplazan perdiendo su lugar original. En el plano de las ideas, los relatos poshistóricos -ya no los grandes relatos, como el que él pretende en esta obra- toman la escena para suavizar la absorción mediante una climatización artificial. Allí coloca Sloterdijk la responsabilidad del filósofo: debe decidir si colabora en esa climatización o si rompe los cristales protectores. Es interesante en esa línea lo que afirma sobre Heidegger, planteando una explicación de su filiación nazi; una explicación mucho más coherente que la de otros que consideran que su filosofía era totalmente ajena a sus intereses políticos, y, más aún, que aquella deleznable teoría (que intentó sostener el arribista de Farías) según la cual su filosofía llevaba necesariamente al nazismo. Ni lo uno, ni lo otro. La explicación de Sloterdijk -vinculada a su propio gran relato- es la que sigue:

¿Es necesario decir todavía que la gran fenomenología de Heidegger del aburrimiento de 1929-1930 sólo puede entenderse como un intento de liberación del palacio de cristal establecido en toda Europa (aunque muy deteriorado por los daños de guerra), cuyo clima interior moral y cognitivo -la ausencia ineludible de toda convicción válida y la gratuidad de toda decisión personal- se capta aquí mejor que en ninguna parte? Con su descripción de la existencia inauténtica en Ser y tiempo, 1927, sobre todo en los problemáticos parágrafos sobre el se impersonal [man] (que seguramente fueron estimulados por las invectivas de Kierkegaard contra «el público» en Un anuncio literario), Heidegger había preparado su análisis de la situación fundamental de la existencia aburrida. Aquí tomó forma la rebelión fenomenológica contra las exigencias de la estancia en el receptáculo técnico. Lo que más tarde se llama el armazón [Ge-stell] se clarifica detalladamente por primera vez en este lugar, sobre todo en referencia a la existencia inauténtica, privada de sí misma. Donde cada uno es el otro y ninguno él mismo, el ser humano está despojado de sus éxtasis, de su soledad, de su propia decisión, de su relación directa con el exterior absoluto, la muerte. La cultura de masas, el humanismo, el biologismo son las máscaras festivas que ocultan, según el filósofo, el profundo aburrimiento del existente sin retos. Según esto, la tarea de la filosofía sería romper el techo de cristal sobre la propia cabeza para volver a acercar a los individuos inmediatamente a lo inconmensurable.

Quien recuerde el fenómeno punk, que pululó como un duende en las culturas de la juventud en los años setenta y ochenta del siglo xx, puede evocar un segundo ejemplo de conexión entre fluido-aburrimiento omnipresente y agresión generalizada. En cierto modo Heidegger fue el filósofo-punk de los años veinte, un joven intelectual colérico que sacudía los barrotes de la reja de la filosofía académica, y no sólo ellos, sino las rejas del confort ciudadano y de los sistemas socio-estatales de enajenación existencial. Para apreciar en lo justo sus motivos filosóficos -es decir, el núcleo lógico-temporal de su reflexión-, hay que reconocer en ellos el intento de redramatizar intencionadamente el mundo poshistórico del aburrimiento; aunque fuera al precio de que la catástrofe se constituyera en maestra de la vida. En este sentido, por lo que se refiere a la «revolución nacional», a la que se adhirió durante un corto espacio de tiempo, Heidegger podría haber dicho que desde aquel hic et nunc había partido una época de rehistorización, y que él no sólo había participado en ese inicio, sino que había pensado esa época de antemano y deducido heroicamente su sentido. (pp. 206-207.)
Y como Sloterdijk no cree que la historia se padece sino que se hace, no concluirá -como Heidegger- que "sólo un dios puede salvarnos". Para él, los "creativos" son los llamados a impedir "que el todo naufrague en rutinas nocivas" (p. 312).

Interesan también sus observaciones críticas sobre Walter Benjamin, su asociación entre el mercantilismo de Adam Smith y la estética de Rilke, sus análisis de las "redes sociales", de Hegel y de la literatura de Julio Verne (sobre todo La vuelta al mundo en 80 días). Para Sloterdijk hemos instaurado un reino de la libertad donde la telecomunicación ya no es una herramienta sino un constitutivo ontológico de las relaciones sociales, sometiendo así nuestra conciencia al poderoso yugo del bienestar y en medio de ficciones reales, tan reales como la abstracción que hace dos mil quinientos años nos hizo pensar en términos ontológicos globales:
Pensar en valores universales proporciona sostén interior mientras el horizonte se desliza. Por eso el universalismo abstracto no es sólo la alevosa extravagancia que quieren ver en él los pragmáticos, los nietzscheanos y todas las categorías posibles de realistas (Carl Schmitt: quien dice humanidad pretende engañar); es también el reflejo semántico del crecimiento del mundo en la época del sistema emergente de mundo (p. 312).
En consecuencia, es fundamentalmente entre los filósofos entre quienes este libro debe ser materia de discusión y de acción. Así como Platón denunció los extravíos religiosos de su tiempo, y aunque la orientación filosófica pudiera ser enteramente distinta, siguen teniendo los filósofos el deber de denunciar los perjuicios de la más eficaz religión contemporánea, aquella que ha reemplazado -frente a la impotencia y la complicidad eclesiástica- el monoteísmo por un pluriteísmo del capital. La religión sigue siendo aún hoy el opio del pueblo, pero entre Smith y nosotros se inoculó la duda respecto a su bienestar. Las crisis más recientes así lo confirman. Como dice el autor: "la sospecha frente al «capitalismo como religión» se ha expresado y espera aclaración" (p. 310). Eso sí, nosotros hubiésemos esperado también un índice onomástico o analítico en esta edición, pero así están las cosas.


Título: EN EL MUNDO INTERIOR DEL CAPITAL. PARA UNA TEORÍA FILOSÓFICA DE LA GLOBALIZACIÓN
Autor: PETER SLOTERDIJK
Formato: 15 x 21 cms.
Páginas: 336
Editorial: Siruela
Ciudad: Madrid
Año: 2010 (2da. edición)
Traducción: Isidoro Reguera
ISBN: 978-84-9841-103-4

Reseña editorial:
A la conexión entre relato y filosofía, que constituye la característica más sobresaliente de los libros de Peter Sloterdijk, hay que añadir el hecho de que a comienzos del siglo XXI se pueda contar con algo radicalmente revolucionario con respecto a la globalización. Esto se debe a que el autor se toma en serio las consecuencias histórico-filosóficas que van unidas a la imagen de la Tierra como globo, proponiendo la tesis de que lo que se elogia o vitupera como globalización es la fase final de un proceso y de que ya es posible detectar elementos de una nueva época ulterior a la globalización. En la fase final de la globalización el sistema mundial se ha desarrollado plenamente y, en tanto sistema capitalista, determina todas las circunstancias de la vida. El Crystal-Palace de Londres, lugar de la primera Exposición Universal de 1851, le sirve a Peter Sloterdijk como metáfora de esta situación: el palacio pone ante los ojos la inevitable exclusividad de la globalización, la edificación de una contextura de confort, es decir, la construcción y despliegue de un espacio interior de mundo, cuyos límites, aunque invisibles, son prácticamente insuperables desde fuera.


Página Web de la Editorial Siruela.

martes, 25 de enero de 2011

Fe y filosofía de Paul Ricoeur

Paul Ricoeur (1913-2005) es conocido como uno de los más sugerentes esponentes de la fenomenología y la hermenéutica. Su principal objeto de estudio fue la naturaleza del texto y su lectura, lo que lo llevó a interesarse por la simbólica, el testimonio, la memoria, la autoconciencia, entre otros aspectos de la interpretación. Uno encuentra en sus obras la que quizá sea la mejor hermenéutica de la tradición judeocristiana, que las teologías suelen siempre empobrecer con sus "saltos de fe". Esto porque no se rehúsa a los conflictos entre las interpretaciones, en los que ve más bien la única posibilidad de cristalizar el sentido del ser, en tanto objeto de la filosofía. Como no es posible remontarse a ninguna instancia anterior a la de las obras del hombre, es en ellas -en el lenguaje- donde debe a su vez "expresarse toda comprensión óntica y ontológica".

La obra que aquí se presenta, sin embargo, no es de interés exclusivo de quienes quieran pensar el fenómeno religioso, ya que plantea importantes reflexiones sobre la literatura (la creación metafórica) y la comprensión filosófica de la realidad. Se trata de pensar, y Ricoeur es el filósofo que más se ha dedicado al origen del pensamiento en el lenguaje poético y simbólico, sin prejuicios antiplatónicos, porque no abandona en absoluto (como sí lo hace torpemente Rorty) las pretensiones originarias de la filosofía en tanto metafísica. Convertir a la filosofía en teoría literaria es empobrecer a ambas, a la filosofía y a las teorías literarias. Ricoeur, en cambio, tiene la valentía suficiente para seguir asumiendo el riesgo de la elaboración conceptual, pero reconociendo su deuda y su retraso frente a lo que Nietzsche (uno de sus "maestros de la sospecha", junto a Marx y Freud) llamaba "grados previos de la filosofía". Creo que la mejor caracterización de esa vocación filosófica que él tenía se halla en sus propias palabras:
Pues se trata de pensar. Yo no abandono en absoluto la tradición de racionalidad que anima a la filosofía desde los griegos; no se trata en absoluto de ceder a no sé qué intuición imaginativa, sino de elaborar conceptos que comprendan y hagan comprender, conceptos encadenados según un orden sistemático, aunque no en un sistema cerrado. Pero se trata, al mismo tiempo, de transmitir, por medio de esta elaboración de razón, una riqueza de significación que ya estaba allí, que siempre ya ha precedido a la elaboración racional. Pues ésta es la situación: por una parte, todo ha sido dicho antes de la filosofía, por signo y por enigma; es uno de los sentidos de la expresión de Heráclito: 'el Maestro cuyo oráculo está en Delfos no habla, no oculta, significa'. Por otra parte, tenemos la tarea de hablar claramente, asumiendo quizás el riesgo de ocultar, al interpretar el oráculo. La filosofía comienza desde sí, es comienzo. Así, el discurso continuado de los filósofos es a la vez reasunción hermenéutica de los enigmas que lo preceden, lo implican y lo nutren, y búsqueda del comienzo, aspiración al orden, apetito del sistema". (El conflicto de las interpretaciones, p. 292.)

Esta obra, dedicada en buena cuenta a plantear su lectura de una hermenéutica común entre fe bíblica y antropología filosófica, alcanza un verdadero punto cenital en su epílogo, en el que además cuestiona la fácil y popular pero francamente insuficiente oposición que Leo Strauss hizo entre Atenas y Jerusalén. Casi en las líneas finales se lee:
si, como parece, después de la crítica de Kant y del feroz asalto de Nietzsche, el proyecto de la teología natural se encuentra a la vez condenado desde fuera y agotado desde dentro, ¿no ha llegado el tiempo de reconducir la inteligencia de la fe a su origen, sobre una base más exegética que teológica, mientras que la filosofía por su lado ha de ser intimada a renunciar a su hybrís totalizante y fundacional? Pero esta nueva separación entre inteligencia de la fe y antropología filosófica, a la que hace justicia mi propia obra, no pone fin sin embargo a la tarea para la fe bíblica de ser una fe pensante, ya que el mundo cultural al cual ella no deja de pertenecer ha sido de una vez para siempre educado en el concepto. Es perfectamente inútil oponer Jerusalén a Atenas. Es por ello que la inteligencia de la fe, de la que no se ha cesado de hacer cuestión en este epílogo, no puede no integrar los instrumentos reflexivos e intelectuales que debe a esta cultura de origen griego. En este sentido, es en su mismo seno que una fe pensante debe continuar el diálogo de la representación y el concepto. Así somos reconducidos al punto de partida de esta meditación, a saber, el carácter hermenéutico común a la fe bíblica y a la filosofía. (p. 197.)

En lo que atañe a la edición, ésta podría haber sido mucho más cuidadosa. Se omiten, por ejemplo, las páginas de respeto entre el índice y el estudio preliminar, así como entre este último y la obra misma. Mi ejemplar tiene además, en una página de dicho estudio, una mancha de origen; es decir, de impresión, que, si bien no cruza mucho el texto, denota falta de revisión por parte del impresor y del editor. Otras carencias más importantes son la falta de una nota sobre los criterios de traducción y de compilación (se trata de artículos de distinta procedencia que aparecen como capítulos) y la falta de una adecuada presentación de esta obra en particular (el estudio preliminar es una presentación de la obra de Ricoeur en general). Además se encuentra numerosas erratas, gazapos y errores de tipeo que evidentemente se deben a la corrección automática del procesador de textos, todo lo cual perturba seriamente la lectura. Dicho esto, recomiendo vivamente el contenido de este libro, tanto si se es creyente como especialmente si no lo es, y, en la medida de lo posible, recurriendo a los artículos originales mencionados al comienzo de cada "capítulo". No obstante, eso no puede ser hecho con todas las fuentes porque incluye textos aparentemente inéditos, por lo que, a pesar del excesivo descuido del grupo encargado, vale la pena adquirir esta edición.


Título: FE Y FILOSOFÍA. PROBLEMAS DEL LENGUAJE RELIGIOSO
Autor: PAUL RICOEUR
Formato: 15 x 21 cms.
Páginas: 198
Editorial: Prometeo Libros; Pontificia Universidad Católica Argentina
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2008
Traducción: Néstor Corona, Ricardo Ferrara, Juan Carlos Gorlier y Marie-France Begué
ISBN: 978-987-574-275-8
Materia: Religión

Reseña editorial:
Dice Paul Ricoeur: "En la misma medida en que defiendo mis escritos filosóficos contra la acusación de cripto-teología, me guardo con el mismo cuidado de asignar a la fe una función cripto-filosófica, lo que sería seguramente el caso si se esperara de ella que 'cierre los agujeros' abiertos por las múltiples aporías en las que, según me parece, desembocan problemas tales como el de la identidad del sí mismo a través del tiempo o los dilemas morales abiertos por los conflictos de los deberes. Con respecto a esto, me cuido de aplicar a la relación entre filosofía y fe bíblica el esquema pregunta-respuesta, como si la fe aportara sus propias respuestas a las preguntas que la filosofía plantearía y dejaría abiertas. Es preciso reconocer que también la filosofía asume a menudo el carácter de respuesta, así como que la fe es frecuentemente interrogante. Para inteligir la relación entre fe y filosofía, es preciso reconocer la diferencia entre problema y llamado. Resolver un problema planteado es lo que nosotros hacemos y formulamos en filosofía o en matemáticas; en cambio, un llamado es recibido, no como viniendo de nosotros, sino, para el creyente judío o cristiano, de una Palabra recogida en las Escrituras y trasmitida por las tradiciones que resultan de ellas, según una multiplicidad de caminos suscitados por la diversidad primitiva de estas Escrituras, ninguno de los cuales agota la riqueza inextinguible de la Palabra".


Página Web de Prometeo Libros.

miércoles, 19 de enero de 2011

El coraje de la verdad. Último curso de Michel Foucault

El tema fundamental de la obra de Michel Foucault fue la subjetividad. Pensar al sujeto, sin caer en las trampas del cartesianismo, lo llevó a deconstruir las estructuras del poder político, de las valoraciones éticas, del conocimiento y de la misma subjetividad. Este curso, el último que dio, se inscribe en esa preocupación que parte de la ética socrática. El cuidado de uno mismo y la parresía son para Foucault los motores más poderosos para una filosofía que, como la socrática, se constituya en un arte para vivir con excelencia. En ese contexto la verdad es (o debe ser) una proposición escandalosa, una por la que aquél que habla con franqueza -que eso es la parresía- bien merecería morir. La radical vocación de la filosofía por la verdad la lleva a constituirse por lo mismo en el mayor acto de coraje. El título de la obra, además, expresa su orientación hacia la alteridad como resultado, justamente, de una subjetividad autoregulativa.


Título: EL CORAJE DE LA VERDAD. EL GOBIERNO DE SÍ Y DE LOS OTROS II. CURSO EN EL COLLÈGE DE FRANCE (1983-1984)
Autor: MICHEL FOUCAULT
Formato: 15,5 x 23 cms.
Páginas: 401
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Ciudad: México
Año: 2010
ISBN: 978-95-055-7853-5

Reseña editorial:
El curso El coraje de la verdad es el último que Michel Foucault dictó en el Collège de France, entre febrero y marzo de 1984. Poco tiempo después, el 25 de junio, Foucault murió. Ese contexto invita a escuchar en estas clases un testamento filosófico, tanto más cuanto que el tema de la muerte está muy presente en ellas, sobre todo a través de una relectura de las últimas palabras de Sócrates, "Critón, debemos un gallo a Esculapio", que Foucault, con Georges Dumézil, comprende como la expresión de una profunda gratitud a la filosofía, que cura la única enfermedad grave: la de las opiniones falsas y los prejuicios. Este curso prosigue y radicaliza los análisis llevados a cabo el año anterior en El gobierno de sí y de los otros. Se trataba entonces de examinar la función del "decir veraz" en política, a fin de establecer, para la democracia, una serie de condiciones éticas irreductibles a las reglas formales del consenso: coraje y convicción. Con los cínicos, esa manifestación de la verdad ya no se inscribe simplemente a través de una toma arriesgada de la palabra, sino en el espesor mismo de la existencia. Foucault propone, en efecto, un estudio del cinismo antiguo como filosofía práctica, atletismo de la verdad, provocación pública, soberanía ascética. El escándalo de la verdadera vida se construye a la sazón en oposición al platonismo y su mundo trascendente de Formas inteligibles.

"No hay instauración de la verdad sin una postulación esencial de la alteridad; la verdad nunca es lo mismo; sólo puede haber verdad en la forma del otro mundo y la vida otra".



En la página Web del Fondo de Cultura Económica de Argentina puede ver el índice y leer un fragmento de la obra.

sábado, 15 de enero de 2011

Crítica de la Razón Práctica (edición bilingüe) de Kant

Dulce María Granja Castro dirige la Biblioteca Immanuel Kant, que es una iniciativa académica destinada a ofrecer a los estudiosos de Kant en castellano versiones críticas bilingües de toda su obra, incluyendo aquella de la que no se dispone traducción alguna. El enorme trabajo de difusión que esto supone, acompañado de sumo rigor crítico, hace de esta colección la más importante que se haya emprendido en nuestro idioma sobre filósofo alguno. Sólo la edición argentina de las obras de Nicolás de Cusa tiene un nivel semejante, pero el Cusano es un autor menos asequible. Entre los especialistas kantianos que asesoran esta colección se encuentran destacados profesores como Reinhard Brandt, Rüdiger Bubner, Otfried Höffe, Manfred Kuehn, Werner Stark, Mario Caimi (único académico hispanohablante galardonado en el 2010 con el prestigioso Kant-Preis), Jorge Dotti, María Xesús Vázquez y José Luis Villacañas. Del Perú, integran el Consejo Académico el profesor Julio del Valle (PUCP), especialista en la estética kantiana que tiene a su cargo la traducción de los manuscritos en esta materia, y el profesor Miguel Giusti (PUCP), sorprendentemente dado que no se le conoce especialización en Kant sino en Hegel y en ética aristotélico-hegeliana sumamente crítica con el "formalismo" de la moral kantiana. No menos sorpresivo es que no se haya incorporado a dicho consejo al profesor Roberto Rodríguez Aramayo.

De la Crítica de la razón práctica (Kritik der praktischen Vernunft), acaso la más relevante para el proyecto crítico kantiano, existían diversas traducciones de todo tipo. La más confiable entre ellas es precisamente la de Aramayo (Alianza Editorial, 2000), que es uno de los mejores traductores y estudiosos de Kant, y que está además provista de útiles notas e índices. La editorial Losada ha reimpreso recientemente una antigua traducción de José Rovira Armengol que brinda algunas dudas respecto de si es una traducción directa del alemán. Por su parte la editorial Sígueme ha reimpreso también la traducción de Emilio Miñana Villagrasa y Manuel García Morente, que desde su aparición en 1913 fue considerada la mejor versión disponible (hasta la de Aramayo inclusive), pero que está lamentablemente algo desfasada. La edición de la Biblioteca Immanuel Kant toma en cuenta ambas traducciones, la de Morente y la de Aramayo, pero no señala por qué presenta una nueva en lugar de utilizar la de este último. Sí explica, en cambio, sus virtudes como edición crítica: ofrece una prolija "Tabla de correspondencias de traducción de términos", especialmente útil para que el lector mismo ensaye variantes sobre términos de significación compleja; se basa en la primera edición de la obra, publicada en 1788, señalando en notas a pie de página las variantes de la "estándar" edición de la Real Academia Prusiana de Ciencias (Akademieausgabe); incluye una sección de "Notas a la traducción" con explicaciones sobre los datos implícitos en la obra, una "Tabla cronológica de la vida y obra de Kant" que reproduce con algunas adiciones la de la biografía inglesa de Manfred Kuehn, un índice analítico y una bibliografía especializada sobre esta Crítica en particular. Son estas virtudes, además de la disponibilidad del texto alemán, las que hacen que ésta sea una edición imprescindible para todo estudioso de la obra de Kant y -dada su importancia en el ámbito de la moral- para todo filósofo.


Título: CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA
Autor: IMMANUEL KANT
Formato: 16 x 22 cms.
Páginas: 504
Editorial: Fondo de Cultura Económica; Universidad Autónoma Metropolitana; Universidad Nacional Autónoma de México
Ciudad: México
Año: 2005
Traducción: Dulce María Granja Castro
ISBN: 968-16-7380-8
Materia: Ética

Reseña editorial:
Esta obra es parte esencial de la más importante y profunda filosofía moral escrita en los tiempos modernos. Los debates sobre si Kant estaba o no en lo correcto en los temas aquí examinados frecuentemente están viciados por la falta elemental de un acuerdo sobre lo que realmente dijo; por ello esta edición procura presentar lo más fielmente posible qué dijo Kant y cómo lo dijo y busca que un amplio público acceda al texto directo ayudándolo a comprender línea por línea lo que se dice en él.

La aguda visión kantiana de las contradicciones de la racionalidad técnico-instrumental y su peligroso predominio unilateral le permitió predecir el desafío más importante de cuantos hoy tenemos planteados: el desafío ético; es decir, el reto de construir un sujeto moral y político que se reconozca a sí mismo -y a los demás- como un fin en sí mismo y no como mero medio, un sujeto que se asuma como miembro de una sociedad abierta, incluyente y plural en la que todos seamos libres e iguales y cuyas acciones otorguen coherencia y sentido al proceso histórico de la evolución humana.

Entre las cuestiones más relevantes de esta obra que resultan especialmente importantes hoy en día se encuentran: la unidad de la razón y las relaciones entre conocer, creer y obrar; las fuentes de la normatividad y su enfoque pragmático y categórico; el significado y el papel de la razón en la vida moral y comunitaria, así como los fundamentos de una ética que promueva un sistema cooperativo factible en el que pueda integrarse todo ser humano.


miércoles, 12 de enero de 2011

Žižek presenta: Robespierre. Virtud y terror

El gobierno revolucionario liderado por Maximilien François Marie Isidore de Robespierre ha pasado a la historia como uno de los más brutales de la política moderna. No obstante, a pesar de que su "gobierno del terror" esté a la base de las democracias modernas y la formulación de los derechos del hombre, poco se ha escudriñado sobre las razones detrás de sus severas decisiones, sobre su justificación de la violencia política y sobre su concepción de la virtud. En nuestras eufemísticas sociedades políticas, en las que se prescribe por principio toda violencia, se renuncia a la vez a tematizar y teorizar sobre lo que se entiende por ella. ¿Por qué es esto relevante? Porque si el pensamiento renuncia a su función, nuevas formas de violencia -acaso algunas bastante menos explícitas- aparecen en la escena política sin ser advertidas. Eso ya es motivo suficiente para leer los escritos de Robespierre, que son aquí presentados en diez textos que pronunció ante la Convención Nacional, más otros cinco pronunciados ante la Asamblea Constituyente y en el Club de los Jacobinos. A esta antología le antecede una introducción a cargo de Slavoj Žižek.


Título: ROBESPIERRE. VIRTUD Y TERROR
Autor: MAXIMILIEN ROBESPIERRE, SLAVOJ ZIZEK
Formato: 12 x 18 cms.
Páginas: 256
Editorial: Akal
Ciudad: Madrid
Año: 2011
Traducción: Juan María López de Sa y Madariaga
ISBN: 978-84-460-2833-8
Materia: Política

Reseña editorial:
«Si el resorte del gobierno popular en tiempos de paz es la virtud, el resorte del gobierno durante la revolución son, al mismo tiempo, la virtud y el terror; la virtud sin la cual el terror es mortal; el terror sin el cual la virtud es impotente». Robespierre.

La defensa de Robespierre de la Revolución francesa sostiene una de las más poderosas y desconcertantes justificaciones de la violencia política jamás escritas. A través de un ingenioso comentario, Slavoj Žižek subraya la extraordinaria resonancia de las palabras de Robespierre en un mundo obsesionado con el terrorismo.

Índice del libro:
Introducción
Lecturas complementarias seleccionadas
Glosario
Figuras clave citadas en el texto
Cronología

PRIMERA PARTE: ROBESPIERRE EN LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y EN EL CLUB DE LOS JACOBINOS
1. Sobre el derecho de voto de actores y judíos
2. Sobre el sufragio universal y el marco de plata
3. Sobre la condición de los hombres libres de color
4. Sobre los derechos de las sociedades y de los clubes
5. Extracto de «Sobre la guerra»

SEGUNDA PARTE: EN LA CONVENCIÓN NACIONAL
6. Extractos de la «Respuesta a la acusación de Louvet»
7. Extractos de «Sobre la subsistencia»
8. Sobre el juicio al rey
9. Proyecto de Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano
10. Extractos de «En defensa del Comité de Salvación Pública y contra Briez»
11. Informe sobre la situación política de la República
12. Respuesta de la Convención Nacional a los manifiestos de los reyes coaligados contra la República
13. Informe sobre los principios del gobierno revolucionario, realizado en nombre del Comité de Salvación Pública
14. Sobre los principios de moral política que deben guiar a la Convención Nacional en la administración interna de la República
15. Extractos del discurso del 8 de Termidor del año II


Video de Žižek hablando sobre Robespierre:



Discurso de Robespierre. Extracto inicial de la película Danton (1983), dirigida por Andrzej Wajda:



Página Web de la editorial Akal.

lunes, 10 de enero de 2011

Correspondencia III y IV de Friedrich Nietzsche

Luis Enrique de Santiago Guervós dirige la edición en castellano de la Correspondencia de Friedrich Nietzsche, de la cual se han traducido ya cuatro de los seis volúmenes previstos, siguiendo la edición de la KSB/KGB de Colli y Montinari. La versión española es, sin embargo, más reducida dado que incluye -seguramente porque sus editores lo consideraban lo más importante y urgente- sólo las cartas remitidas por Nietzsche, dejando de lado (aunque refiriendo a ellas) las cartas remitidas a Nietzsche por sus familiares, amigos, editores, etc., además de algunos datos administrativos sobre su vida, otros datos clínicos, así como diversas facturas, recibos y testimonios de sus contemporáneos que aparecen en la edición alemana en los volúmenes I/4, II/7, III/5 y III/7. A continuación comento brevemente los dos últimos volúmenes de la edición española aparecida en los años 2009 y 2010 por la editorial Trotta.

El tercer volumen abarca desde enero de 1875 hasta diciembre de 1879. El mayor interés filosófico de las cartas de este período lo constituye el progresivo distanciamiento con Schopenhauer. Por ejemplo, en carta a Paul Deussen (418), denosta de los filólogos indios porque ven contrariedades donde habría una unidad filosófica (schopenhaueriana) de fondo, mientras que en carta a Paul Rée (671) reconoce haber dejado un poco atrás los puntos de vista de Schopenhauer como educador, a propósito de un grupo de intelectuales vieneses que se han reunido en torno a su obra. Ahora bien, la presencia más permanente es precisamente la de Wagner y su círculo, sobre todo Malwida von Meysenburg, la autora de las Memorias de una idealista, que Nietzsche consideraba dentro de la bibliografía imprescindible para todo "espíritu libre".

En lo académico, ha concluido la primera Intempestiva ("la Straussiada") y hará lo propio con las otras dos, pero el trabajo lo agobia y más aún las dificultades para continuar con su proyecto de otras ocho Intempestivas. Mientras tanto, el asunto personal más importante es el agravamiento de su enfermedad, por la cual terminará abandonando la docencia pero no la filosofía. Como le dice a su editor Schmeitzner: "yo, mísero enfermo, me estrujo el cerebro a pesar de todos los dolores - ¡en busca de 'expresiones'! ¡¡El ser humano es una cosa extraña!!" (carta 803). Otros aspectos interesantes: su conocimiento de la obra de Leopardi (carta 412), su interés en Dühring y en la economía política (carta 469), el pedido de matrimonio a Mathilde Trampedach (carta 517), entre otros. A propósito de este pedido, Nietzsche escribe: "Reúna todo el coraje de su corazón para no asustarse ante la pregunta que con la presente le dirijo: ¿Quiere usted ser mi esposa? La amo y me parece como si ya me perteneciera". Nietzsche acababa de conocer a la señorita Trampedach. Había pasado una mañana conversando de literatura con ella y con su profesor de piano, Hugo von Senger, que se la había presentado. La respuesta fue evidentemente negativa. Dos años después, profesor y alumna se casaron.

El cuarto volumen va desde enero de 1880 hasta diciembre de 1884. En estos años deja la docencia por su enfermedad crónica y escribe tres obras fundamentales: Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zarathustra. Es también el período en el que conoce, se enamora y luego se pelea con Lou von Salomé. Los términos de esta correspondencia, así como la que sostiene con Rée (que terminaría viviendo con Salomé en Berlín), muestran las carencias afectivas de Nietzsche en su más cruda (y patética) realidad. "No se puede ser amigos de una manera más maravillosa a como lo somos nosotros ahora, ¿no es verdad?", le escribe a Rée en mayo de 1882 (carta 230). Y a Lou, en las mismas fechas: "...Los ruiseñores cantan las noches enteras delante de mi ventana. (...) Cuando estoy solo pronuncio a menudo, muy a menudo, su nombre - ¡y con grandísimo placer!" (carta 231). Esa es la primera carta dirigida a ella que se conserva. En diciembre de ese año le escribirá en cambio: "Hasta hoy no he tratado nunca a una persona tan mísera como usted" (carta 351 - borrador). Y a Rée: "Usted reúne en sí mismo todas las cualidades humanas que aborrezco" (carta 349).

Se trata sin embargo de sentimientos encontrados, especialmente con Rée, a quien lo unía una amistad de varios años. En varias otras cartas (a su hermana y otros amigos) solicita que no se simplifique la ruptura que sólo él puede medir en su real dimensión. Los célebres aforismos a Lou en Tautenburg se encuentran en las cartas 287 y 288. Lo curioso, para un filósofo que dice que en cuestión de mujeres no hay que ser dogmáticos, es el carácter platonizante de su concepción del amor y de la amistad. A Lou le escribe: "Yo le atribuía sentimientos superiores a los de los demás: esto fue, sólo esto, lo que me ligó tan pronto a usted" (carta 348); y también: "...estaba inclinado a considerarla como una visión, la manifestación de mi ideal en la tierra. Fíjese: tengo muy mala vista" (carta 347). Del mismo modo dice que "en este amor (el suyo hacia Lou) no había nada que tuviese que ver con el erotismo. Como mucho podría haberle dado celos al buen Dios" (carta 353). A Rée le dirá que ve en ella a un "ser carente de ideales, de metas, de deberes, de pudores. (...) Ella misma me ha dicho que no tiene moral - ¡y yo he creído que, como yo, poseía una moral más estricta que cualquier otro! Y que continuamente, cada día, cada hora, le sacrificaba una parte de sí misma" (carta 362). Tras estas líneas no se puede negar que Nietzsche sea moralista a costa de su propia vida ("la vida y la felicidad deben resultar indiferentes"). El vitalismo de Nietzsche está al servicio de su moral.

Respecto al título Gaya Scienza manifiesta a Rohde haberlo tomado sólo pensando en los "troubadours" (carta 345). Y en la misma carta le dice algo sobre Schopenhauer como educador que le había ya manifestado a Lou: "hay algunas páginas que pueden ofrecer la clave. Respecto a este ensayo y al ideal que expresé en él - hasta ahora he mantenido la palabra". Por otro lado, las disputas con su madre por su crítica del cristianismo alcanzan niveles que califica de insoportables, y siente que Rohde también le desprecia (por calificarlo de "prestidigitador de la autosuperación")... En suma, como le confiesa a Overbeck, Nietzsche siente que "una soledad tan prolongada es demasiado para una persona" (carta 364), lo que le lleva a refugiarse en el opio ("in opio veritas", carta 360). Las cartas de este período corroboran esta angustiante soledad. Entretanto, con sus obras quiere demostrar que "toda vivencia es útil, todo día sagrado y todo ser humano divino" (carta 365), como debe quererlo todo buen filósofo.

Respecto a la edición, se echa de menos hasta ahora la presencia de un indice onomástico, que seguramente sí incluirán en el proyectado volumen sexto. Por otro lado, algunas notas sólo reproducen la información de la edición de Colli y Montinari, sin traducir al castellano las referencias que Nietzsche hace en otros idiomas. Si bien no es grave para el lector especializado, es un error (mínimo, es cierto) con vistas al lector no filosófico y sobre todo a los estudiantes de filosofía que no manejan dichos idiomas necesariamente.

Título: CORRESPONDENCIA III
Autor: FRIEDRICH NIETZSCHE
Formato: 14 x 23 cms.
Páginas: 488
Editorial: Trotta
Ciudad: Madrid
Año: 2009
Traducción: Andrés Rubio
ISBN: 978-84-9879-038-2

Reseña editorial:
Los años abarcados por este volumen tercero de la Correspondencia constituyen una época convulsa de la vida de Nietzsche, claramente de «transición», en la que asistimos al trasluz de sus cartas a una profunda transmutación personal precipitada por el agravamiento de sus dolencias y el distanciamiento de cuantos hasta entonces, habían sido sus más íntimos amigos.

Numerosas cartas de este periodo contribuyen en buena medida a iluminar los pormenores de hechos tan decisivos en la vida de Nietzsche como su abandono definitivo de la cátedra, su distanciamiento con respecto a Schopenhauer o su ruptura con Wagner y su círculo. Tales vivencias terminarán cristalizando en un cambio de rumbo en el plano teórico, inclinando la balanza de sus intereses hacia «problemas generales» de índole cultural y filosófica, en detrimento de los específicamente filológicos, como se pondrá de manifiesto con la publicación de su obra Humano, demasiado humano, con la que se cerró algo más que el lustro que aquí se recoge.


Título: CORRESPONDENCIA IV
Autor: FRIEDRICH NIETZSCHE
Formato: 14 x 23 cms.
Páginas: 632
Editorial: Trotta
Ciudad: Madrid
Año: 2010
Traducción: Marco Parmeggiani
ISBN: 978-84-9879-125-9

Reseña editorial:
Los años de 1880 a 1884 ocupan un lugar crucial en la trayectoria vital e intelectual de Friedrich Nietzsche. En este período empezó su vida de «filósofo errante» y alcanzó su plena madurez filosófica, estableciendo las bases del proyecto filosófico que se dedicaría a desarrollar hasta sus últimos días. Son los atribulados años de la concepción y composición de Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zaratustra. En ellos aparecen ya los temas fundamentales de su pensamiento: la crítica a la moral y al cristianismo (en sus propias palabras, la más radical llevada a cabo nunca), la rehabilitación de la apariencia (en contra de toda la tradición filosófica), la transvaloración de todos los valores, el superhombre, la voluntad de poder y el eterno retorno.

Estas cartas enviadas a sus amigos y familiares desvelan la dimensión más vital del pensamiento de Nietzsche. En ellas se descubre hasta qué punto sus reflexiones filosóficas arrancaban de hondas experiencias y motivaciones personales. Pues esta época contiene también muchas vicisitudes que marcaron su vida, como la situación de soledad e incomprensión, los conflictos familiares y su relación con Lou von Salomé y Paul Rée. Precisamente de la experiencia traumática que supuso la ruptura de esta profunda amistad y de la enorme tarea de «trasformar el fango en oro», nacerá el Zaratustra.


Página Web de la editorial Trotta.

sábado, 1 de enero de 2011

Doctrina del derecho, los deberes y la religión para el curso elemental de G.W.F. Hegel

Ya existía una traducción de esta obra publicada en 1993 por la Universidad de Murcia también en edición bilingüe. Esa traducción estuvo dirigida por Klaus Wrehde, que es uno de los traductores en esta nueva versión. A lo mejor ello se explica porque desde entonces los criterios en traducciones filosóficas se han hecho aún más rigurosos y no deja de ser difícil en el caso de filósofos como Hegel. De cualquier modo, el lector puede contrastarlas y enriquecer su lectura.

En su "Introducción" señala Hegel que el "objeto de esta doctrina es la voluntad humana, en concreto según la relación de la voluntad particular con la voluntad universal. El espíritu se comporta en tanto que voluntad de forma práctica. Hay que distinguir el comportamiento práctico (...) del comportamiento teórico". Tenemos pues un texto que en última instancia está avocado a aclarar la identidad y la diferencia entre las expresiones prácticas (derecho, ética y religión) sin las cuales el espíritu no podría haberse desenvuelto como voluntad (es una constatación, no un deseo) y el fundamento teórico (espiritual) que sólo la filosofía en tanto metafísica podría descubrir (¿o inventar?).

Aunque se trate de un curso menor, es sin embargo sugerente y aclaratorio respecto a varias consideraciones hegelianas en esos tres ámbitos. A mi juicio, se hace más interesante aun si se le lee una vez que se ha pasado ya por la Fenomenología del espíritu (que Hegel consideraba un texto introductorio a su filosofía) y por el inicio al menos de sus Principios de la filosofía del derecho. Sobre todo la primera porque en ella se encuentra la ruta fenomenológica (en el sentido hegeliano del término) que lleva al saber de los objetos que se conocen por percepciones sensibles a los objetos que tienen su fundamento en el espíritu mismo. En esta Doctrina, precisamente, Hegel deja de lado aquellos objetos del mundo sensible para ocuparse de los pertenecientes al mundo inteligible, dentro del que se encuentran los conceptos jurídicos, éticos y religiosos.

Título: DOCTRINA DEL DERECHO, LOS DEBERES Y LA RELIGIÓN PARA EL CURSO ELEMENTAL
Autor: G.W.F. HEGEL
Formato: 16 x 23 cms.
Páginas: 128
Editorial: Biblos
Ciudad: Buenos Aires
Año: 2010
Traducción: Max Maureira y Klaus Wrehde
ISBN: 978-950-786-843-6

Reseña editorial:
El texto de Hegel que se presenta aquí en una versión castellana estaba destinado a una elite de alumnos de un gimnasio de Nuremberg, el San Egidio, del que Hegel era rector, para ejercitar a unos pocos privilegiados en la conciencia de su voluntad libre. Hoy, dado el avance y la extensión de la conciencia de la libertad por toda la tierra, habida su consiguiente globalización en marcha, la obra va dirigida a ejercitar a todo un mundo de privilegiados en el pensar la conciencia de la voluntad libre.